Editoriales

Voces y miradas diferentes y plurales sobre nuestra realidad

El león afortunado     20-04-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 937

 

"Cuando el saqueo se convierte en el modo de vida de un grupo de hombres en una sociedad, éstos no tardarán en crear un sistema legal que lo autorice y un código moral que lo glorifique”.

Frédéric Bastiat

 

Napoleón elegía a sus generales por la suerte que los acompañaba en batalla; de haber sido contemporáneos, Javier Milei hubiera sido seguramente escogido. Un nuevo escándalo detonó en el H° Aguantadero cuando los senadores, votando a mano alzada, se duplicaron las dietas (sueldos) que ellos mismos perciben, pese a tener libre ejercicio de sus respectivas profesiones, en medio de una angustiante pérdida de poder adquisitivo de salario y jubilaciones y del riesgo de desocupación que conlleva la fuerte recesión. La ciudadanía, estupefacta por la clara desconexión que existe entre estos miembros de la “casta” multipartidaria, reaccionó con enorme indignación, pues achaca al Congreso, con razón, no sólo trabajar muy poco, sino que, cuando lo hace, complica la vida de todos, como fue la nefasta ley de alquileres, ahora derogada por el DNU presidencial, que sacó del mercado a la casi totalidad de inmuebles de renta.

 

El periodismo libre, esencial custodio de la democracia (mal que le pese al Presidente, que lo castiga ante la menor crítica), y las redes sociales incrementaron la rabia de la sociedad frente a esa manifestación de inaceptables privilegios, difundiendo la inexplicable cantidad de asesores y empleados que dependen de cada legislador, algunos de los cuales engordan sus emolumentos reteniendo parte del salario que les atribuye.

 

Y es razonable la furia cuando se suman otras informaciones: en ciertos casos, el número de inútiles asesores individuales supera los cuarenta; los miembros del Congreso, cuando terminan su período como senador o diputado, habitualmente los hacen nombrar en la planta permanente del Poder Legislativo, en las famosas “capas geológicas” que explican la enorme cantidad de empleados de éste; gozan de un suplemento por “desarraigo”, que perciben todos los que viven fuera de la ciudad de Buenos Aires; pueden cambiar por efectivo los pasajes de avión que reciben para asistir a las reuniones de comisiones y del cuerpo; disponen de automóviles y celulares cuyo costo es soportado por el Congreso (todos nosotros); etc., etc.. Cuando ve trabado en los laberintos de la política las leyes que pretende, ¿qué más hubiera podido pedir Milei para desacreditarlos que esta impúdica exhibición de poder de la “casta”?

 

Para el martes 23 ha sido convocada una marcha para protestar contra lo que falsamente se presenta como un recorte al presupuesto educativo cuando, en realidad, lo que busca el Gobierno es terminar con los focos de enorme corrupción que representan las nuevas universidades de bajísima calidad, creadas a mansalva para satisfacer las ansias de poder y dinero de  funcionarios y caudillos de todos los pelajes que sólo son, verdaderamente, centros de adoctrinamiento político al servicio de los “barones” del Conurbano y fuentes inagotables de corrupción. Esto último se prueba más que razonablemente por la adhesión a esa marcha de las organizaciones piqueteras unificadas, cuyos integrantes pagan –con sus impuestos, como el IVA de alimentos- el costo de una universidad pública a la cual, pese a ser gratuita, sus hijos no podrán asistir por falta de recursos, tal como demuestra la composición social del alumnado.

 

Me permito insistir con cuanto dije en una antigua nota –“Estúpida Universidad” (ln.run/7a75e)- ya que formulé una propuesta para ayudar al país y, sobre todo, a nuestro futuro. Todo tiene solución, pero se necesita coraje y poco temor a los gritos enfervorizados del radicalismo, de La Cámpora y del trotskismo, dispuestos a aplaudir cualquier disparate y, sobre todo, a oponerse a cuanto afecte sus insaciables bolsillos. En ella propuse terminar con el ingreso irrestricto y con la existencia de estudiantes crónicos, con la gratuidad de la enseñanza para los extranjeros, con la angustiosa falta de profesionales en ciencias duras y el absurdo exceso de graduados en carreras innecesarias, con los déficits en infraestructura, laboratorios y medios de investigación, y recomendé un método claro para mejorar la calidad de la enseñanza y la retribución a los profesores, y para poner a la universidad al servicio del desarrollo real del país y atraer inversiones externas, que necesitamos con desesperación.

 

Este último tema se vincula, lamentablemente, con la seguridad jurídica, una natural exigencia de los capitales para aposentarse en cualquier nación. Y es aquí donde la ya formalizada postulación del Juez Federal Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema adquiere caracteres dramáticos. Cuando se han expresado tan en contra de su designación todas las entidades empresarias (AEA, AmCham, IDEA, ACDE, UIA, CAC, etc.) y las organizaciones que representan a la sociedad civil (Conciencia, Colegio Público de Abogados, Colegio de Abogados de la Capital Federal, CyCIP, etc.) la insistencia de Milei resulta inexplicable y altamente sospechosa. ¿Por qué no llamar a concurso público de postulantes?

 

Para su nombramiento, la mayoría especial que la Constitución exige (dos tercios de los senadores presentes) requerirá del voto de muchos de los integrantes de los bloques kirchneristas; ¿cuál será la moneda de cambio que el Gobierno estará dispuesto a ofrecer para obtenerlos? ¿Alguna forma de impunidad para los innumerables delitos imprescriptibles cometidos por la asociación ilícita comandada por Cristina Fernández? Si así fuera, todo el gran capital político que conserva el Presidente, aún en medio de este tan salvaje como inevitable ajuste, se habrá perdido irremediablemente y la Argentina volverá a derrumbarse al abismo de la historia.

Un León en un Mundo Loco    13-04-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 936

 

“Las armas son instrumentos fatales que solamente deben ser utilizadas cuando no hay otra alternativa”. 

Sun Tzu

 

Si bien no hay duda alguna que a Javier Milei le tocó la peor herencia de nuestra historia, incluyendo la económica que recibió Carlos Menem de Raúl Alfonsín en un remoto 1989, tampoco se puede negar que debe interactuar con un mundo exterior cada vez más complicado; el kirchnerismo nos ató al carro triunfal de los regímenes más siniestros y autoritarios, pero el Presidente está ejecutando, en materia geopolítica, un más que razonable giro copernicano, acercándonos a las democracias occidentales de las cuales nunca hubiéramos debido alejarnos. Si uno se detiene a observar en detalle un mapamundi, podrá comprobar cuántos nuevos conflictos se están desarrollando simultáneamente, cuánto han crecido los presupuestos militares en el mundo y cuántas positivas organizaciones internacionales están en serio riesgo de implosión.

 

La franca asociación con los Estados Unidos no sólo ya nos ha comenzado a aportar equipamiento militar (como el acceso a modernos aviones de combate daneses cuya compra había sido objetada por Gran Bretaña) sino que implica un claro y fundamental apoyo de Washington ante los organismos multilaterales de crédito, en especial frente al FMI, a pesar del disgusto que puede provocar en Joe Biden la amistad de Milei con Donald Trump, su duro contendiente en las elecciones de noviembre.

 

A los mismos efectos, no es irrelevante la posición del Gobierno en la criminal invasión que Vladimir Putin, en pos de recrear la Rusia zarista de la cual se imagina heredero, lleva adelante contra una Ucrania martirizada y cuyo fin nadie se atreve a pronosticar, pese al desgaste que está sufriendo Volodimir Zelensky por la falta de apoyo de algunas grandes potencias y por la pérdida de vidas y de material.

 

Irán ha desestabilizado definitivamente Medio Oriente, utilizando sus milicias terroristas (Hamas) para atacar a un Israel que, vejado y humillado por el criminal ataque del 7 de octubre de 2023, habilitó a Benjamín Netanyahu a desatar una brutal represión en la Franja de Gaza y atacar objetivos en Cisjordania y Siria, incrementando el riesgo de una conflagración nuclear en toda la zona y, a la vez, a despejar los nubarrones domésticos que se cernían sobre su gobierno. Sin duda nos recuerdan los atentados que concretaron contra la Embajada y la AMIA aquí, cuya responsabilidad le ha sido adjudicada definitivamente a Irán por la Cámara Federal de Casación en un histórico fallo emitido esta misma semana; esa condena, y la siniestra amenaza del terrorismo a realizar nuevas “proezas” contra los enemigos de Irán en el mundo, ha llevado a aumentar el estado de alerta en nuestro país,

 

América Latina, que fue durante años un continente de paz, no es ajena ya a las tensiones internacionales, en razón tanto de los alineamientos geopolíticos en la nueva guerra fría global cuanto de la confrontación local entre los populismos de izquierda, aquí básicamente disfrazados de socialismo del siglo XXI, y las repúblicas democráticas que, según parece, van recuperando paulatinamente terreno. Los recientes conflictos territoriales entre Venezuela y Guyana por el Esequibo, y los roces diplomáticos que involucran a México, Venezuela, Nicaragua, Chile, Ecuador, Colombia y Brasil, son síntomas claros de esa nueva situación.

 

Si todo esto fuera poco, es sabido que Cuba, con el apoyo de Venezuela –ésta aliada de Irán, como Bolivia- ha vuelto a las andadas en materia de terrorismo, como hizo en los 60’s y 70’s, cuando pretendió extender su revolución a toda la región, y se han detectado infiltrados de esas nacionalidades para generar violencia en varios países. Se expanden, además, las violentas organizaciones narco-criminales mexicanas, brasileñas y bolivianas; ya corre inocente sangre en Ecuador y Argentina, y una clara preocupación al respecto surge en Uruguay y en Chile.

 

Xi Jimping está generando graves tensiones en el sur de Asia, en especial por su promesa de incorporar por la fuerza a Taiwan a su territorio, lo cual ha llevado a que los Estados Unidos construyeran una amplia alianza defensiva con Australia, Nueva Zelanda, Filipinas y otras naciones vecinas; todos están convencidos que los recientes problemas de la economía china podrían llevar al ahora eternizado Presidente a desatar una guerra para galvanizar el apoyo popular a su gestión. Y su nefasta Ruta de la Seda le ha permitido hacerse de recursos naturales en todo el continente africano. El kirchnerismo en el poder, respaldado por mayorías legislativas traidoras a la Patria, le cedió la soberanía sobre 200 Ha en la Provincia de Neuquén por 50 años renovables, para instalar allí una base del Ejército de Liberación, permitiendo así a la potencia asiática acceder al control del tráfico naval bioceánico y acercarse a la Antártida, un bocado más que apetecible; transformaron así a la Argentina en un blanco militar en caso de una guerra global.

 

En ese escenario internacional se mueve el león libertario, y ya ha logrado mudar a nuestro país al lado correcto de la mesa de arena y comenzado a corregir los negativos efectos de una mal intencionada política exterior. Pero no hay almuerzo gratis, y la Cancillería debiera extremar los cuidados para no vernos involucrados en conflictos ajenos, pues aún no estamos preparados, militar ni económicamente, para enfrentarlos.

Sí, pero…     06-04-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 935

 

“Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones”.

 Lucio Anneo Séneca

 

Estoy jubilado y, como tal, pertenezco al sector más perjudicado por el inevitable ajuste de las catastróficas cuentas públicas que Javier Milei recibió como herencia del kirchnerismo; los veinte años de populismo ladrón y suicida, que toleramos sin chistar, no podían ser, ni lo fueron, gratuitos. Sin embargo, sigo apoyando firmemente al Gobierno pues tengo la convicción de que, con su sorprendente velocidad en la gestión económica, está llevando al país al buen camino y la certeza de que, si no se produce un improbable estallido social antes de junio, el rumbo será mantenido esta vez por mucho más de un período presidencial. Como dijo Claudio Zuchovicki, en su imperdible disertación en el Rotary Club (https://tinyurl.com/y7z6vee2), como muchísimos ciudadanos creo que esta vez saldrá bien y llegaremos a buen puerto. Las razones son varias. Hizo dos preguntas a los comensales. La primera, quién era el jefe del oficialismo; la obvia y unánime respuesta fue Milei; en cambio, cuando intentó que sus oyentes identificaran al jefe de la oposición, las respuestas fueron casi infinitas.

 

El proyecto moralizador del Gobierno y el descubrimiento diario de kioscos de corrupción y nichos de latrocinio en los tres niveles de la administración pública están generando en la sociedad, harta de “ñoquis” y absurdos privilegios y canonjías, un tan generalizado repudio que hasta los despidos y cese de contratos son aplaudidos masivamente, como prueba la falta de acompañamiento a las diferentes medidas que ha tomado ATE para protestar. La -hace años- temible CGT sintió tanto el fracaso del paro general que realizó contra el Presidente a sólo 50 días de su asunción, que no consigue unificar un criterio para implementar un plan de lucha. Y los gerentes de la pobreza, por su parte, han perdido totalmente la capacidad de movilización al impedirse su intermediación entre el Estado y los comedores populares y los beneficiarios de los planes sociales.

 

El león libertario vive hoy en un mundo raro: el peronismo, al cual la sociedad le adjudica la responsabilidad por los padecimientos actuales por su voracidad saqueadora y sus políticas empobrecedoras, está tratando, con enorme dificultad, de reconfigurarse después de las peores derrotas electorales de su historia a las cuales lo condujo Cristina Fernández y la prueba es que, en muchas provincias del Noroeste que le eran tradicionalmente adictas y en las cuales ni siquiera La Liberad Avanza tuvo candidatos, hoy Milei concita una mayor aprobación que los gobernadores electos en octubre;  por su parte, el radicalismo vive una crisis tal que, mientras el recién elegido Presidente del partido, Martín Lousteau, votaba en el debate de la “ley ómnibus” en contra del Gobierno, casi todos los senadores de su bloque lo hicieran a favor.

 

Por supuesto, aplaudo fervorosamente cuanto se está haciendo en las áreas de seguridad y defensa y, en especial, el fin del falso relato sobre lo ocurrido en los trágicos 70’s; espero, sí, que esta correcta orientación oficial tenga su correlato en la actitud de los fiscales y del propio Gobierno en relación a los presos políticos, militares, policías, sacerdotes y civiles, encarcelados para servir al kirchnerismo al blindarlo con el favor de una izquierda que, como decía el fundador de la banda delictiva, “te da fueros”.

 

Pero nada de todo lo positivo que veo y apoyo en la gestión de Milei me permite obviar algunos “detalles” graves, que pueden resultar enormemente gravosas, tanto para el erario público cuanto para la poderosa imagen “anticasta” y anticorrupción que irradia el Presidente; estos temas no llegan habitualmente al conocimiento del gran público, mucho más preocupado por los problemas que afectan a la realidad cotidiana, pero sí inquietan, y mucho, a los más informados y, entre ellos, a los inversores, propios y ajenos, que necesitamos con absoluta desesperación para sacar a la Argentina del pozo de inmundicia y decadencia en que se encuentra. Las voces de alerta o de franca crítica que surgen todos los días de las asociaciones empresarias, políticas y profesionales son claros avisos en tal sentido.

 

Me refiero, una vez más, a hechos inexplicados, tales como la designación de Mariano Cúneo Libarona como Ministro de Justicia, a la nominación del Juez Ariel Lijo para integrar la Corte, al nombramiento de Andrés de la Cruz como Sub-Procurador del Tesoro, y a la anunciada elección de Santiago Viola como representante de la Cámara de Diputados en la Auditoría General. Dado que Carlos Pagni inventarió con coraje y tan prolijamente las pavorosas manchas que cubren el pasado reciente de todos estos tigres y las naturales susceptibilidades que sus nombres despiertan en su absolutamente imperdible nota del jueves en La Nación (https://tinyurl.com/3hhzmpf4), puedo abstenerme de repetirlas aquí.

 

Circulan infinidad de versiones acerca de las razones que llevaron al Presidente a cometer estos claros dislates, e incluyen desde un pacto de impunidad con Cristina Fernández y sus cómplices a cambio de un dudoso apoyo a sus transformadoras propuestas legislativas, a la necesidad de contar con una Corte Suprema adicta para evitar un freno judicial a las medidas del Ejecutivo nacional, y hasta a un acuerdo secreto con el Sergio Massa que, para dividir a la oposición, habría habilitado y financiado la campaña electoral del líder libertario y llenado sus listas con candidatos que le son fieles. Está en Milei dar las explicaciones del caso, pero, si estuviera habilitado, sin duda le recomendaría que lo hiciera muy rápido, antes de que se produzcan los efectos negativos que he descripto.

¿Lijando para la impunidad?     30-03-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 935

 

“Errar es humano. Perdonar es divino. Rectificar es de sabios”.

 Alexander Pope

 

Mi estado de ánimo frente a la gestión de Javier Milei podría resumirse así: “Sí, claro, pero …”. Y creo que la mayoría de la ciudadanía, tal como confirman las encuestas que circulan, tiene la misma posición, aunque los “peros” de cada uno de nosotros puedan ser disímiles, ya que en general debidos a la recesión y a la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones que, por supuesto, también me afectan, pero no priorizo. En mi caso, me duele aplaudir gestos y actitudes del Presidente que, sin piedad alguna, critiqué en Néstor y Cristina Kirchner cuando hacían algo similar, aunque en sentido opuesto.

 

No entiendo la inexplicada pretensión de llevar a la Corte Suprema al actual Juez de Primera Instancia en lo Criminal Federal Ariel Lijo. Comparten mi estupor, y así lo han manifestado, cámaras empresariales, colegios de abogados, periodistas prestigiosos, académicos de todos los colores ideológicos; en los muchos años que llevo ejerciendo mi profesión, nunca he visto un rechazo tan unánime ni extendido.

 

La razón para esa férrea oposición es simple, pero tajante. Lijo no reúne, ni por asomo, las virtudes morales y los antecedentes académicos necesarios para llegar a ser ministro del supremo Tribunal de la Nación, intérprete definitivo de la constitucionalidad de las leyes y reglamentos que rigen nuestra vida en común, de nuestras libertades individuales y de nuestros patrimonios. Tan trascendentes son sus responsabilidades institucionales que el más elemental criterio exige que sus miembros sean, a la vista de la sociedad en su conjunto, absolutamente impolutos e intachables, aunque, a veces, no coincidamos con sus sentencias. Ese rol le ha sido asignado a la Corte Suprema por la misma Constitución, que la convirtió en cabeza de uno de los tres poderes del Estado y, en definitiva, en árbitro y contrapeso de las disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo.

 

Por eso, esta candidatura es mucho más grave aún que la designación del cuestionable Mariano Cúneo Libarona como Ministro de Justicia de la Nación; éste puede ser desplazado por un simple decreto presidencial mientras que la remoción de un Juez de la Corte, inamovible hasta los 75 años, requiere cumplir un engorroso trámite ante el Congreso de la Nación, vía un juicio político. Tan complicado es el procedimiento y tan difícil obtener allí las mayorías especiales necesarias que ni siquiera la nefasta dupla de los Fernández² logró concretarlo cuando intentó echar por mal desempeño a Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda, pese a que disponía de mayorías simples en ambas cámaras legislativas.

 

 Entonces, ¿qué ha llevado a Milei a proponer a Lijo como candidato? Como es economista y, por tanto, desconoce el mundo tribunalicio, ¿puede atribuirse a un mero error? Si así fuera, ¿por qué no desiste ahora, que se le ha explicado con claridad? Por otra parte, si además de este impresentable, propuso al incuestionable Manuel García-Mansilla, un constitucionalista de enorme relevancia, para la Corte en reemplazo de Maqueda para cuando éste cumpla la edad máxima (75) a fin de año, ¿por qué no invierte los términos y relega hasta entonces al más cuestionado? En la medida en que no cuenta con un grupo significativo de senadores y sabe que, para que su candidato resulte aprobado, se requerirá del apoyo de las bancadas kirchneristas; ¿qué está dispuesto a ofrecer a Cristina Fernández para que ella ordene que lo acompañen con sus votos?

 

Como dije más arriba, la sociedad está mayoritariamente dispuesta a sacrificar su presente y soportar el irremediable ajuste que exige el poner orden en el desquicio heredado de las cuentas públicas y en la desmadrada inflación, con vistas a un futuro mejor para cada uno y sus descendientes. Pero, correlativamente, casi como un proceso de sanación colectiva, demanda las mismas (y malversadas) “memoria, verdad y justicia”, hasta ahora no concretada, para los imprescriptibles delitos de defraudación al Estado cometidos por los cleptócratas que nos gobernaron 16 de los últimos 20 años, ninguno de ellos en la cárcel. Porque ha sido tan gigantesca la malversación de caudales públicos y tan procaz la exhibición de las riquezas mal habidas, que ya nadie niega que es la real causa de la pobreza y la indigencia, del deterioro de la educación y de la salud públicas, de la extensión del narcotráfico y de la violencia cotidiana.

 

Entonces, si a la profunda herida que, al menos entre las élites, ya produjo en la imagen del Presidente esta horrible nominación, se le sumara que la sociedad entera comenzará a percibir que la moneda de cambio para la aprobación de la candidatura de Lijo hubiera sido garantizar la impunidad del kirchnerismo, el castigo a La Libertad Avanza en las elecciones de medio término se convertirá en una realidad irreversible. Esta misma semana vi a Milei claramente en campaña para ellas y me parece que eso debiera llevarlo a reflexionar sobre este peliagudo tema y hacerlo desistir de esta tan criticada postulación, que todos ignoramos quién le propuso. Si hubiera sido Cúneo Libarona, que tanto conoce al mundo de Comodoro Py, sede de la Justicia Penal Federal en la Capital Federal, el Ministro habrá sumado una nueva mancha a su tan atigrado curriculum.

 

Dada la importancia de la fecha, deseo a cada uno de mis lectores y a la Argentina misma, una muy feliz y santa Pascua de Resurrección. Recemos para que este Cristo, que mañana habrá salido nuevamente del sepulcro, recuerde que alguna vez se puso la camiseta nacional y otorgue, con su infinita paciencia, el perdón a nuestros tan reiterados pecados colectivos.

La mujer de César     23-03-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 934

 

“No deshonra a un hombre equivocarse. Lo que deshonra es persistir en el error”. 

Benito Juárez

 

Atribuyen a Julio César, que habría acuñado la frase para justificar su divorcio de Pompeya, haber dicho que su mujer no sólo debía ser honesta sino parecerlo. Como he afirmado infinidad de veces desde el 10 de diciembre, aplaudo y apoyo decididamente a Javier Milei por la forma en que está actuando el Gobierno, ya que está alcanzando, con inusitada velocidad y pese a lo catastrófico de la herencia, éxitos notables en economía, defensa, seguridad y acción social, y en la permanente exhibición y denuncia de hechos y nichos de corrupción de las anteriores administraciones.

 

Pero ello no obsta para que me produzcan enorme escozor algunas decisiones que adopta. La primera, como he dicho en otras notas, fue la designación para ocupar el crucial cargo de Ministro de Justicia a Mariano Cúneo Libarona, un abogado penalista con máculas importantes en su pasado reciente (haber representado a connotados narcotraficantes y funcionarios corruptos). Si bien es correcto el argumento que ahora esgrime, en el sentido de que todos tienen derecho a una defensa letrada, no lo es menos que cada profesional tiene idéntica libertad para rechazarlos; para ello, el Estado dispone de un cuerpo de defensores públicos que asumen ese rol cuando un imputado carece de abogado particular, cualquiera fuera la razón.

 

Esta semana, esa categoría de cuestionable llegó a un extremo más grave aún: la inexplicable propuesta del actual Juez Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema. El vocero presidencial arguyó que contaba con gran experiencia en materia penal para justificar la decisión de Milei, pero el argumento cae por su propio peso cuando se sabe que hay multitud de profesionales intachables y con extensos pergaminos académicos con mejores cualidades que este extraño candidato, si lo que se hubiera buscado era llevar al máximo Tribunal un especialista en el tema.

 

Los Juzgados Federales de Primera Instancia en lo Penal, en especial los doce –muchos de ellos vacantes- que tienen su asiento en la Capital Federal, tienen un rol fundamental: de su decisión, revisable por la Cámara Federal de Apelaciones, depende que una causa llegue o no a juicio oral; en resumen, tienen el “pasa o no pasa” de las denuncias, con todo lo que ello implica en materia de permanentes y efectivas tentaciones. Algunos de los jueces que ocupan ese cargo son verdaderamente intachables y, por eso, sólo tienen un buen pasar, mientras que otros exhiben una riqueza injustificable, siempre producto de favores políticos o criminales. Como pueden “dormir” las causas durante años (Marcelo Martínez de Giorgi es un claro ejemplo de ese expertise), demoran su juzgamiento y permiten que accedan a la prescripción, equivalente a la impunidad más absoluta.

 

Milei le está pidiendo a la sociedad que tenga paciencia y aguante el monumental ajuste que, tal como había dicho en campaña, está aplicando y que recae sobre las pymes y las clases media y baja con salarios formales. Pero los tragos tan amargos resultarían digeribles porque también la “casta” se vería perjudicada y, en gran medida, parece estar haciéndolo; por eso, no se entiende qué buscó con la proposición de Lijo, tal vez el mejor exponente de ella en la Justicia. Esa falta de visible razón da pábilo a sospechas y genera rumores acerca de algún pacto subterráneo con el kirchnerismo dado que, para la efectiva designación, se requiere del voto afirmativo de 48 senadores, una cifra imposible de alcanzar sin la aprobación de Cristina Fernández, que conserva una enorme influencia sobre los legisladores de su facción; ayer mismo, una de sus principales espadas, el Senador José Mayans, expresó su complacencia por la intención de cubrir la vacante en la Corte. Reconozcamos que suena raro.

 

El Presidente está pagando un enorme costo político con esta propuesta, una tonelada de barro que cayó sobre su impoluta imagen. Si lo hizo sólo para intentar subordinar a los tres ministros (Rosatti, Rosenkrantz y Maqueda) que se niegan a actuar con la ductilidad que mostraba su colega Lorenzetti al tratar con la Casa Rosada cuando ejercía la Presidencia del cuerpo, no lo logrará, por mucho que haya jubilado anticipadamente (avisándole que no permitirá su permanencia cuando cumpla 75 años) al tercero de los antes mencionados.

 

La otra posibilidad, claro, es que se busque compensar políticamente a la “casta”, con el ingreso de Lijo a la Corte, la conformidad simultánea para la designación de Manuel García-Mansilla, un constitucionalista intachable, que reemplazaría a Maqueda al cesar éste. Si bien creo que la política es el arte de la negociación, que se torna esencial cuando se carece de volumen numérico en el H° Aguantadero, me parece que el Tribunal supremo, árbitro de la constitucionalidad de las leyes y como tal necesariamente incuestionable y transparente, no debe ser un ámbito donde esas transacciones puedan llevarse a cabo, en especial en un Gobierno que, como vemos todos los días, se resiste siquiera a dialogar con la oposición para alcanzar sus objetivos legislativos.

 

Por el bien de la República y de sus instituciones, espero que el Presidente dé marcha atrás y desista de cometer tamaño disparate, porque con una Justicia independiente, seria, rápida y limpia, todo será posible; sin ella, nada lo será. Concluyo felicitando a Victoria Villarruel, Vicepresidente de la Nación, por la forma en que se está desempeñando, plasmada en la entrevista que concedió a Joni Viale el jueves, que le permitió desmentir las especulaciones, emanadas de las múltiples usinas destituyentes afectadas por la liberación de la economía y las desregulaciones, acerca de su presunta intención de reemplazar a Milei en el sillón de Rivadavia.

¿Con qué cara? 16-03-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 933

 

“Cuando la Patria está en peligro, se recurre a Dios y al soldado; cuando el peligro pasa, Dios es olvidado y el soldado, despreciado”

 

Hoy, tal como sucediera a partir de 1969, la Patria está en peligro frente al desalmado ataque del terrorismo, ahora derivado del narcotráfico, cuya enorme expansión se debe a la sociedad comercial que mantuvo con el kirchnerismo y se sostiene aún con la protección y colaboración de políticos, jueces, fiscales, policías, corrompidos por la enorme masa de dinero que manejan los cárteles. Y nuevamente, como en 1975, todas las miradas de la sociedad se concentran en las fuerzas armadas (FFAA) para disponerlas a “exterminar” (Juan Perón, 19 Ene 74, tras el ataque al Regimiento de Tanques 10, de Azul) y “aniquilar” (Decreto del 5 Feb 75, que ordenó el Operativo Independencia) a los nuevos agresores. Como han pasado casi 50 años de esos hechos, resulta imprescindible recordar que la mayoría de los ataques a guarniciones y comisarías, atentados con bombas (4380), de secuestros (758), de muertos (1094) y heridos (2368) que cometieron Montoneros y el ERP se dieron, precisamente, durante el gobierno constitucional del Presidente con mayor apoyo electoral de la historia.

 

Raúl Alfonsín comenzó a desfinanciar a las FFAA y durante su gobierno, después de juzgar y condenar a los integrantes de las tres juntas militares y a los jefes de las organizaciones terroristas, proceso en el cual el Tribunal reconoció que habíamos vivido una guerra, el Congreso dictó las leyes de “obediencia debida” (responsabilidad penal limitada sólo a los mandos superiores) y “punto final” (límite temporal a la posibilidad de denunciar presuntos delitos de lesa humanidad).

 

Carlos Menem, amén de continuar la política de restricción de recursos presupuestarios, decretó el indulto para todos, militares y terroristas, que habían sido condenados en esos juicios. Después de las breves presidencias de Fernando de la Rúa y de Eduardo Duhalde, en 2003 llegó al poder Néstor Kirchner y la tragedia se consumó (y nada cambió durante las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández). Para obtener la impunidad que le concedía la izquierda, inició una feroz cacería de militares con la anuencia del Congreso y del Poder Judicial y extendió las indemnizaciones menemistas a todo un insólito universo de falsos reclamantes. A la vez, reglamentó la Ley de Defensa (1988) para limitar el accionar de las FFAA exclusivamente repeler a ejércitos extranjeros, formales y uniformados, que invadan nuestro territorio.

 

Por sus instrucciones, el H° Aguantadero resolvió la nulidad (sólo para los jefes de las FFAA) de los indultos de Menem, derogó el Código de Justicia Militar (las acciones militares fueron juzgadas con el Código Civil) y las leyes de “obediencia debida” y “punto final” y miles de soldados de baja graduación, civiles y sacerdotes fueron imputados y procesados en juicios absolutamente nulos; es más, para que no resultara aplicable a ellos la ley del “2x1” (cada día de prisión preventiva se computa doble para la pena), la “reinterpretó”. Y el Presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, dijo que se trataba de una política “consensuada” con los otros poderes del Estado.

 

Para llevar adelante esos procesos kafkianos, se destruyeron todos los pilares del Derecho: los imputados no fueron juzgados por sus jueces naturales y, bajo una ley posterior a los hechos, dejaron de funcionar la presunción constitucional de inocencia y la ley más beneficiosa para el condenado, las limitaciones a las prisiones preventivas -transformándolas en penas anticipadas-, se manipularon testigos y se desvirtuaron las pruebas, y se resolvió la imprescriptibilidad de los llamados delitos de lesa humanidad.

 

Para tener una idea de la magnitud de la represalia, en Núremberg los aliados vencedores juzgaron a sólo 24 jerarcas nazis, imputados por la matanza de 6 millones de personas; en la Argentina, los datos, al 28 de febrero de 2024, son diametralmente distintas: de los 2725 presos políticos (PP), uniformados y civiles, han muerto en cautiverio 830, de los cuales sólo 125 tenían sentencia firme; y pese a que la ley dice que la prisión preventiva sólo puede extenderse por 2 años, prorrogable por uno más por causas justificadas (peligro de fuga o de alteración de pruebas), 19 PP llevan 16 años en esa condición, 145 PP entre 11 y 15 años, 212 PP entre 6 y 10 años, y 142 entre 3 y 6 años. Y se trata de detenidos cuyas edades oscilan entre los 64 y los 100 años, con un promedio de 79. El absurdo llegó al paroxismo con el copamiento del regimiento de La Tablada, en enero de 1989, recuperado a sangre y fuego (10 militares muertos) por el Gral. Alfredo Arrillaga; éste (91 años) está preso y los guerrilleros asesinos están libres e indemnizados.

 

Esa canallesca persecución, cuyo único objetivo fue la venganza de los terroristas y, a la vez, habilitar el cobro de miles de indemnizaciones de US$ 300.000 a cada falso reclamante, fue consentida por una ciudadanía cobarde, hipócrita y suicida, y tolerada por los nuevos mandos de las FFAA que, salvo honrosísimas excepciones, callaron sus debidos reclamos de verdadera justicia. Así, los PP fueron transformados en chivos expiatorios del casi unánime pecado social de haberles exigido tomar el control de una situación desmadrada por la violencia terrorista.

 

En ese luctuoso espejo hoy se miran los jóvenes oficiales y suboficiales mientras se preguntan con qué cara se los convocará ahora a combatir al narco-terrorismo, y se ven obligados a contemplar ese reflejo porque no saben qué sucedería si, amén de carecer de aptitudes específicas, después de la sanción de una ley que habilite la participación de las FFAA en esta nueva guerra interna, aquélla fuera otra vez derogada por el H° Aguantadero y quienes hubieran participado en esa inevitablemente terrible guerra, juzgados dentro de muchas décadas como criminales comunes.


Perdidos en Marte 09-03-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 932

 

“A veces me he preguntado qué aspecto tendrían los Diez Mandamientos si Moisés los hubiese pasado por el Congreso de los EE.UU”.

Ronald Reagan

 

Durante todo este tan excepcional verano, los habitantes del mundo político, se trate de gobernadores, intendentes, “expertos en mercados regulados”, eternos dirigentes gremiales o crápulas gerentes de la pobreza, se han movido en medio de una extraña niebla que surge de la Casa Rosada; parecen marcianos en Carnaval. La razón es bien simple: Javier Milei no sólo no ha cambiado un ápice cuanto prometió hacer en campaña, sino que, con inusitada velocidad, marca la agenda diaria y no está dispuesto a jugar con las reglas tradicionales que sólo han beneficiado a la “casta” a fuerza de extorsiones y concesiones de inicuos privilegios.

 

Nunca se habían topado con alguien que, simplemente, no acepta amenazas ni presiones y, cuando éstas se producen, se niega a usar los instrumentos legales de los que dispone para frenarlas. Omar Maturano lo comprobó tempranamente cuando avisó, con bastante anticipación, que el sindicato de los conductores ferroviarios (La Fraternidad) haría una huelga para paralizar los trenes; esperaba que el Gobierno reaccionara dictando la conciliación obligatoria, pero, simplemente, éste lo ignoró. Concretada la medida de fuerza, fue él quien resultó condenado por la sociedad, cuyos integrantes más humildes fueron los principales perjudicados, en una reiteración de lo sucedido con el reciente paro general que realizó la CGT, comandada por otros sindicalistas repudiados y corruptos.

 

A los mandatarios provinciales les sucedió algo parecido cuando, a instancias del Gobernador de Chubut, Ignacio Torres, intentaron apretar al Ejecutivo nacional advirtiéndole que cortarían la salida de gas y petróleo del sur y dejarían al país entero sin energía; olvidaron que los yacimientos están concesionados a empresas privadas, y son privados los ductos que transportan los fluidos. El Presidente ganó la pulseada recordándoles los contratos de financiamiento firmados con el Estado federal y los gobernadores tuvieron que volver al redil.

 

Y para agravar el cuadro, Milei obtuvo un nuevo e inesperado plazo de casi tres meses con su convocatoria a firmar un acuerdo de diez políticas de Estado para que subsistan en los próximos mandatos con total prescindencia de lo circunstancial. Una vez más, todo el arco político quedó sumido en el desconcierto y obligado a abstenerse de actuar agresivamente hasta entonces. Por cierto, fue una muy inteligente movida y, en un país donde el largo plazo es la semana que viene, no es poco. Todos los gobernadores concurrieron ayer a una reunión previa, con la conspicua presencia de Axel Kiciloff, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires que pretende ser el nuevo jefe del kirchnerismo, pese a su responsabilidad en tantas catástrofes que, por su soberbia e impericia, están cayendo sobre la Argentina en los tribunales de Nueva York y Londres.

 

Esta forma diametralmente distinta de conducir al país está generando, en el interior de todos los partidos políticos y en sus respectivas bancadas legislativas, nuevas fragmentaciones que amenazan su existencia misma. El radicalismo, que tiene el gobierno de cinco provincias, se divide entre los pocos que apoyan a la absurda oposición encarnada en su conducción nacional, a cargo de Martín Lousteau, y una muy importante fracción que está dispuesto a apoyar el programa de Milei, prometiendo nuevos remezones en la próxima Convención del partido.

 

El PJ, arrastrado por Cristina Fernández a las peores derrotas electorales de su historia, no consigue hacer pie y, horrorizado, observa como quienes suponía más leales, como el Gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se inclinan a acompañar al Gobierno federal en los fundamentales cambios que propone, y sus liderazgos impuestos a dedo, como el de Máximo Kirchner en la jefatura partidaria en la Provincia de Buenos Aires, son severamente cuestionados. La desesperación cunde en sus filas y pueden llevar a sus dirigentes a imaginar nuevos golpes palaciegos, al estilo de los que organizó sucesivamente Eduardo Duhalde para llegar al sillón, porque saben que, si el modelo Milei llega al mes de junio sin un estallido social, arrasará en las elecciones de medio término y se hará con un montón de legisladores dispuestos a dar al Presidente las leyes necesarias.

 

Mientras tanto, el extraño “peronismo federal”, que pretende encabezar Miguel Ángel Pichetto, ha perdido tanto la brújula (quería ser la renovación, con vistas a acceder al poder en 2027) que se une al condenado delincuente Guillermo Moreno y al feudal Gildo Insfrán, eternizado Gobernador de Formosa, es decir, con lo peor disponible en su paleta de colores, repleta de infinitas y siempre cambiables franquicias. Y el mismo PRO se desgaja entre Mauricio Macri, del lado del Gobierno, y Horacio Rodríguez Larreta, en la resistencia.

 

En el ambiente periodístico, muy confundido, por cierto, proliferan las versiones, muchas veces contradictorias, porque no encuentra a quien creer al concentrarse las decisiones en la muy pequeña y cerrada mesa chica de Olivos, y se ve obligado a poner en permanente duda los dichos de los funcionarios, sean dados en “on” o en “off”. Y todo se le complica porque los estudiosos de la realidad social, como Guillermo Olivetto o la Universidad di Tella, dan cuenta de la contradictoria impresión que reciben en los “focus group”, que prestan voz simultáneamente a la dura situación económico-social que todos vivimos, acompañada por una irreductible confianza y una inédita esperanza en la gestión gubernamental.

La noche de anoche 02-03-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 931


” No tengo miedo de un ejército de leones dirigidos por una oveja; tengo miedo de un ejército de ovejas dirigidos por un león”. Alejandro Magno.

 

Como es bien sabido, cierro mis notas los viernes a las 1900 hs, aunque les ponga fecha de sábado; esta vez, por razones más que obvias, decidí esperar hasta la mañana para hacerlo y, claramente, lo sucedido en el Congreso justificó hacerlo, porque el discurso del Presidente ante la Asamblea Legislativa, para inaugurar el período de sesiones ordinarias, marcó un antes y un después en la penosa historia reciente y, en especial, se diferenció del primero de Mauricio Macri, en 2016, cuando cometió el fatal error –que le reproché en su momento desde aquí- de faltarle el respeto a la sociedad al no contar en detalle el estado en que había recibido la administración pública de las ausentes manos de Cristina Fernández.

 

Ya la semana había marcado un cambio importante, cuando las investigaciones desnudaron inmensos focos de corrupción en ANSES, AySA, PAMI, YPF, Aerolíneas Argentinas, todos los ministerios, la administración de los planes sociales y, la frutilla de ese postre tan maloliente, la contratación de innecesarios y carísimos intermediarios, vinculados claramente a Alberto Fernández, en los seguros públicos. El ex Presidente, aún ahora, invoca una pureza virginal mientras cobardemente inculpa por sus horribles latrocinios a las personas más cercanas; ya lo había hecho cuando, durante la “cuareterna”, fueron descubiertas sus fiestitas de Olivos y las adjudicó a su “querida Fabiola” y hoy lo vuelve a hacer señalando a su eterna –más de 30 años- secretaria privada e íntima amiga.

 

Javier Milei sorprendió a propios y extraños con la convocatoria a los gobernadores a suscribir el 25 de Mayo un pacto refundacional en Córdoba. De firmarse ese acuerdo, que contiene un esencial y positivo decálogo, que enumeró y calificó como innegociable, será en una vuelta copernicana en el camino de decadencia que nos trajo hasta aquí pero, con seguridad, enfrentará fuertes resistencias de los sectores que se verán afectados; me refiero a todos aquéllos que encarnan la “casta”: gobernadores e intendentes habituados a pasar la gorra, eternizados dirigentes gremiales, “expertos en mercados regulados”, profesionales de la política subsidiada, gerentes de la pobreza e industriales sobreprotegidos especialistas en cazar en el zoológico y pescar en la bañadera.

 

El león libertario, al que aplaudí con enorme entusiasmo durante todo su discurso, no defraudó a quienes lo llevaron al poder: no cambió un ápice las propuestas que hizo a la ciudadanía en campaña y desde el llano y, con gran tranquilidad, aseguró estar dispuesto a confrontar con quienes se opongan. Pero su inesperada y rutilante irrupción en un universo político tan decadente, con un mayoritario apoyo que conserva en medio de tantos sufrimientos, ha producido en todos los partidos una atomización que, al menos hasta ahora, les impide generar líderes fuertes que puedan encabezar la resistencia o impulsen un nuevo “club del helicóptero”; los ejemplos están a la vista, tanto en el peronismo y el radicalismo, cuanto en la franquicia kirchnerista y en el PRO. Y enfrente tienen un Presidente y una Vicepresidente fuertes, capaces de resistir cualquier intento destituyente que quisieran intentar los de siempre.

 

Por otra parte, y desmintiendo todos los rumores y suspicacias acerca de presuntos pactos preexistentes con los máximos responsables del cataclismo que arrasó el país e hizo colapsar todas sus columnas basales (educación, trabajo, salud, seguridad, defensa, economía, estructura social), anoche les puso nombres y apellidos: Cristina Fernández, Sergio Massa, Máximo Kirchner, Hugo y Pablo Moyano. La renovada instrucción a la UFI y a la OA de constituirse en querellantes en las causas de corrupción permite presumir que esas menciones no serán gratuitas.

 

A grandes rasgos, ya que una hora no hubiera alcanzado para hacer un inventario completo de las calamidades que esta administración heredó. Pero Milei no intentó enmascara o suavizar la certeza de que los próximos dos meses serán aún más duros para la sociedad en general, aun cuando la monstruosa inflación que heredó esta administración tienda a reducirse, por la generalizada recesión y la fuerte caída en el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, pero estoy convencido que, ya en mayo, el panorama general mostrará mejoras y traerá un principio de alivio. La ciudadanía, en medio del rigor que obliga la situación, está reaccionando debidamente al no convalidar los aumentos desmedidos de precios, y en algunos productos básicos éstos han comenzado a bajar. Si tenemos la tenacidad de aguantar un poco más estos obligados cambios de hábitos, para entonces habremos logrado cruzar este doloroso Jordán.

 

El impresionante cambio de rumbo en materia de alineamiento geopolítico que impulsó Milei, sumado al camino exactamente inverso que está recorriendo Luiz Inácio Lula da Silva, está dando sus primeros frutos que, con seguridad, tendrán efectos positivos en nuestra relación con el FMI. El reconocimiento internacional al esfuerzo que el Presidente está realizando para sacar al país del pantano y su clara alianza con los Estados Unidos le ha permitido, por ejemplo, recibir a grandes figuras del gobierno de Joe Biden y, a la vez, participar de un acto partidario con Donald Trump sin que ello altere el clima de amistad y respaldo.

 

Esta semana veremos reaccionar a los dueños de los miles de kioscos que se están empezando a clausurar mientras se cierran los absurdos agujeros por los cuales se escurrió (y se robó) tanto dinero. Pero tomémoslo, como hace Milei, con calma, que la sangre no llegará al río.

Sólo infamias 24-02-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 930

 

“Algunos de esos dirigentes gremiales, dueños de empresas y fortunas, se han transformado en los máximos extorsionadores del poder democrático”. Jorge Fernández Díaz

 

A sólo setenta y seis días de asumir, las deslumbrantes luces que encendió el Gobierno iluminan sin piedad las canalladas que el kirchnerismo cometió, con alevosía y sin vergüenza alguna, contra la sociedad en su conjunto; explican, en gran medida y para quien quiera verlas, las causas del inconmensurable desastre que hoy vivimos.

 

Todos los días, cualquiera sea el lugar que toque la actual administración, surgen toneladas de maloliente pus, síntoma claro de una extendida infección. Antes fueron los “chocolates” de la Legislatura bonaerense, los inicuos recitales “gratuitos” organizados con fines proselitistas por gobernadores e intendentes de las provincias y municipios más pobres, y los ya famosos fondos fiduciarios, esa monumental caja política –US$ 10.000 millones- de la que se alimentó la “casta” veinte años y que, al ser defendida con uñas y dientes por sus beneficiarios, hizo fracasar la “ley ómnibus”; esta semana, fueron el PAMI, la ANSES, el INADI, el IOMA, desmesurados organismos con presupuestos enormes y poblados de militantes “ñoquis” con remuneraciones de ensueño e incapaces de cumplir la función social para la que fueron creados.

 

Recuerdo a los funcionarios que tienen la obligación legal de denunciar los delitos de los que tomen conocimiento, y que serán los fiscales quienes, al recibir la información, impulsen la acción penal cuando corresponda. Y al Ministro de Justicia le agradezco que haya devuelto a la UIF y a la OA la posibilidad de actuar como querellantes, facultándolos a requerir pruebas.

 

En el caso de los fideicomisos, el más rutilante (no el mayor ni el menos explicable) es el Fondo de Integración Socio-Urbana (FISU), dirigido por Fernanda Miño, una enriquecida habitante de La Cava (San Isidro) e integrante del movimiento que lidera Juan Grabois, el líder de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, al cual el Estado giró durante cuatro años dos millones de dólares diarios para obras que no se hicieron y que, cuando lo fueron, se trató básicamente de cordón-cuneta. Hoy, a pesar del escándalo, el dinero sigue fluyendo hacia el FISU, ahora canalizado por Caritas y las iglesias evangélicas. Este audaz piquetero, que se atribuye una íntima amistad con SS Francisco, tiene otro negocio comparable en el papel y el cartón que sus “cooperativas” compran, a precio vil, a los miles de pobres, verdaderos esclavos, que vemos cada noche en las calles del AMBA empujando sus penosos carritos.

 

Una somera auditoría sobre los distintos planes sociales, repartidos a mansalva por los Fernández², arrojó resultados sorprendentes, con miles de beneficiarios que viajaron al exterior en aviones y barcos, muchos con trabajos formales y decenas de antiguos muertos que seguían cobrando. Cuando se intenta terminar con la corrupción que campea en la intermediación de los alimentos, los gerentes de la pobreza, Grabois en primera fila, mandan descomunales obesas con ollas vacías a protestar y lloran en público por el hambre, y en privado porque se les acaba el robo y la reventa. Ahora, todas las organizaciones se han unido, como se vio ayer, en una protesta generalizada que enmascara la verdadera razón tras el telón de las necesidades de los pobres.

 

La reglamentación de la desregulación de las obras sociales sindicales afectó tanto a los dirigentes que, sin pudor alguno, despertaron del letargo de cuatro años en que se sumieron para evitar notar el terrible deterioro de salarios y jubilaciones y el aumento sideral de la pobreza que el populismo salvaje producía. Y es razonable que así ocurra, puesto que es de los aportes compulsivos de los trabajadores a las áreas de salud de los gremios de donde sus jerarcas extraen su riqueza personal; se sienten tan impunes, y lo han sido desde 1966, que no dudan en exhibir sus numerosos automóviles de lujo, sus fastuosas residencias, sus empresas contratadas por las mismas organizaciones que dirigen y sus viajes a sitios paradisíacos.

 

Con la percepción del notorio fracaso de la huelga general que promovieron hace pocos días, pero muy preocupados por el ataque a su órgano más sensible (el bolsillo), ahora reaccionan con paros sectoriales de todo tipo, en un remedo de guerra de guerrillas; comenzaron por los ferrocarriles –que sumó descrédito a los gremialistas cuando se informó que los maquinistas perciben salarios tanto mayores a los pasajeros que transportan, que son los principales perjudicados-, los servicios de salud, y amenazan con no iniciar el ciclo lectivo. Si bien es cierto que los médicos, enfermeros y maestros están mal pagos, no lo es menos que se trata de servicios esenciales que no pueden ni deben interrumpirse. Javier Milei debe entender que es en estas áreas –salud y educación, tanto como seguridad, defensa y justicia- donde el Estado debe mantener una presencia esencial, amén de fortalecer los organismos anti-monopólicos.

 

Un frente de tormenta más preocupante viene ahora desde las provincias petroleras de la Patagonia, cuyos gobernadores –varios de ellos del PRO- han unificado sus reclamos por los fondos que, dicen, han sido retenidos ilegalmente por el Presidente. En un comunicado conjunto, amenazaron ayer al Gobierno, apelando al federalismo, con no permitir que salga de sus territorios un solo barril de petróleo ni un metro cúbico de gas si, antes del próximo miércoles, Javier Milei no gira ese dinero. De hacerla efectiva, la energía dejará de fluir, electricidad incluida, con todo lo que ello puede significar para el país al sumarse a la fuerte recesión económica.

Esto no es de ahora    23-02-24 

por Alberto A. Anselmi

De nuestra Redacción:

Esto no es de ahora

Recordamos cuando el Director de este medio fue nombrado por la Secretaría de Lucha y Prevención contra el Narcotráfico, Delegado Regional, desde allí se recorrieron todos los pueblos de San Javier y San Alberto con el vehículo propio de esta Editorial, aunando Escuelas e Instituciones de todo Traslasierra, se comprometieron 330 personas (record) de los mismos en su representación para poder compartir los conocimientos para un trabajo idóneo y coincidente para la protección especial a los menores. No dejamos un Pueblo sin recorrer, Colegios, Instituciones,  Municipalidades y Comunas. Fue un trabajo en equipo. Todo fue con una gran labor.

El Secretario de la Secretaría del Narcotráfico y políticos del gobierno provincial, estuvieron presentes en la inauguración de la oficina en Traslasierra, específicamente en contribución de este periódico, brindando sin ningún cargo los espacios cedidos.

A las pocas semanas informamos a la Gobernación la existencia de estos medios de venta de drogas. Qué resolución tomó el gobierno? Avisarle a los narcos antes del allanamiento y cuando con el “Teatro” necesario ejecutan un allanamiento en los lugares, no había nada comprometedor y el Gobernador terminó por NO reconocer a Anselmi como Delegado Regional, convirtiendo a Anselmi en el hazme reír de peronistas y otros. Schiaretti resolvió no pagar nada por nuestros servicios ampliamente ejecutados, negando los tres certificados firmados por el Secretario de la Secretaría, Sebastián García Díaz.

Ahora y gracias al cambio en Mina Clavero de Intendente Peronista a Radical, quien fue capaz de abrir las puertas y sin avisos para que la policía de Villa Dolores pudiera entrar e inspeccionar los lugares que muchos pobladores ya conocían.

Esto es lo que la gente se debe dar cuenta, que hay que eliminar este kirchnerismo de tanta corrupción y violencia contra todos los opositores de su oposición, Como lo decía Perón: “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores”. (8-9-47).

“Objetivo: Lista de dirigentes opositores; lista de instituciones reconocidas, como desafectar al gobierno; lista de opositores o de casas comerciales dirigidas o ligadas a los opositores; lista de representaciones cuyos gobiernos realizan campañas opositoras al nuestro. Personal: Serán empleados grupos previamente instruidos y seleccionados de las organizaciones dependientes de la CGT y del Partido Peronista Masculino. Misión: Atentados personales; voladuras; incendios”. (En el mismo documento). “Se lo deja cesante y se lo exonera… por la simple causa de ser un hombre que no comparte las ideas del gobierno; eso es suficiente” (3ª. Conferencia de Gobernadores).

Y así dejaron al país. La única solución es sacar para siempre a esta casta que tanto daño hizo al país y que no puedan, nunca más ejercer ningún cargo público.

Alberto Anselmi

Director

Desvergüenza 17-02-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 929

 

“No os fiéis de las palabras, que sirven para deslumbrar y tergiversar las cosas; no os fiéis de vosotros, que podéis equivocaros; hechos, sólo hechos, que lo demás son nubes”.  Santiago Rusiñol

 

La semana política local, sin olvidar la exitosa gira internacional que llevó a Israel e Italia al Presidente, tuvo un hecho refulgente: el documento de 33 páginas con el cual reapareció Cristina Fernández; en él no sólo fustigó a Javier Milei y sus ministros, sino que extendió sus críticas al títere que escogió, con un tuit, como titular del gobierno que ella secundó como Vicepresidente. Si algo confirmó la condenada jefa de la asociación ilícita que saqueó al país hasta dejarlo de rodillas, con una pobreza que supera el 50%, es que estamos ante una peligrosa psicópata, que pretende consumar una nueva estafa a la sociedad a escasos días de unas urnas que llevaron al peronismo a la peor derrota electoral de su historia.  

 

Todos la conocemos, ya que la padecimos durante 20 años en distintas funciones institucionales, pero el cinismo, la descarada mentira y la tergiversación de la historia que caracterizan este nuevo escrito hizo que la sociedad recuperara su capacidad de asombro. Es razonable que así sea, toda vez que las recomendaciones que contiene para la demolida educación pública, para el irracional sistema impositivo, para el tratamiento de la gigantesca deuda externa que ella generó, para el fomento a empresas grandes y medianas, para el obsoleto y perverso mundo del trabajo y para la inexistente seguridad, contradicen flagrantemente todo cuanto hizo desde el poder, aunque lo ejerciera tras bambalinas; el tono general del documento demuestra que la experiencia nada le enseñó y que es una desfachatada.

 

Es más, alguno de sus párrafos son amenazadoramente destituyentes, tal como la mención de los gobiernos de otro signo que, a por acción de distintos “clubs del helicóptero” siempre peronistas, vieron interrumpidos sus períodos presidenciales a lo largo de la historia reciente. Algún fiscal debería recoger ese desafiante guante con el cual volvió a azotar la cara de nuestra tan frágil democracia, y llevarla ante la Justicia.

 

Pero lo más grave es la impunidad -ese inexplicable manto con que la cubre aún Javier Milei- con la que se sigue moviendo en el escenario político, sin pedir perdón por su infinita corrupción ni sugerir la posibilidad de restituir al Estado al menos una pequeña parte de lo mucho que tanto ella como sus testaferros y cómplices robaron. Peor aún, a corto plazo, por la sentencia que condenó al país a pagar US$ 16.100 millones por la “estatización” de YPF, esta señora y su familia volverán a enriquecerse al embolsar el 30% de esa monstruosa suma.

 

En medio del feroz ajuste del gasto público que está ejecutando el Gobierno, cuya mayor víctima es la clase media afectada por la pinza que constituyen la dramática reducción del poder de compra de salarios y jubilaciones y, simultáneamente, el fortísimo aumento de precios de alimentos y servicios de todos los órdenes, cada día clama más al cielo la falta de referencias tanto del Presidente cuanto de su Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, a la monumental corrupción que nos ha traído hasta aquí. No bastan las públicas condenas al injustificado dispendio de recursos que realizan las provincias en actos puramente demagógicos y populistas, en gran parte con oscurísimos manejos, sino que la sociedad exige –y lo gritará cada vez más a medida que el sufrimiento social se acentúe- que se actúe seriamente contra los claros responsables de esta trágica realidad.

 

No es mediante la propuesta de crear una inútil y redundante nueva Fiscalía, como dice Cúneo Libarona que se procederá, sino devolviendo a la Unidad de Investigación Financiera y a la Oficina Anticorrupción la facultad de actuar como querellantes en las causas penales contra los mayores jerarcas de la pirámide kirchnerista y sus contrapartes, las decenas de empresarios que confesaron sus delitos y las coimas que pagaron a funcionarios en la investigación de los “Cuadernos” de Oscar Centeno.

 

En otro orden de cosas, también apelo encarecidamente al Gobierno para que, sin un minuto más de demora porque las penosas circunstancias personales de los afectados así lo amerita, ese mismo Ministerio de Justicia que aparenta ser tan complaciente con los corruptos, se presente en todas las causas mal llamadas de “lesa humanidad” y requiera a los jueces, convertidos en verdaderos asesinos togados, cumplir su expresa obligación constitucional de considerar a todos los ciudadanos iguales ante la ley. La Ley 24.390 establece, claramente, que la prisión preventiva sólo puede disponerse por un máximo de dos años, prorrogable por uno más por razones fundadas; éstas son el peligro de fuga y la posibilidad de alterar las pruebas del proceso, y faculta a los jueces a otorgar la detención domiciliaria a los mayores de 70 años, como sin duda harán con Cristina Fernández.

 

Sin embargo, la enorme mayoría de los presos políticos (militares, policías, sacerdotes y civiles) que se pudren en las cárceles de todo el país no tiene aún sentencia firme y, sin embargo, padece prisiones preventivas que, en todos los casos, superan por mucho ese límite temporal y, puntualmente, llegan a los dieciséis años. Como nadie puede suponer que estos adultos mayores, que mueren como moscas detenidos en penales sin posibilidad alguna de atender a las patologías naturales de la vejez, puedan evadir la acción de la Justicia fugándose, o poner en riesgo las pruebas relacionadas con hechos sucedidos hace 50 años, sin duda estamos ante a una venganza de quienes fueron derrotados militarmente entonces, hoy encaramados en lugares expectables de la administración pública, la magistratura, la prensa y los organismos de derechos humanos “tuertos”.

Tragedias vecinas 10-02-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 928

 

“Las personas que están lo suficientemente locas como para creer que pueden cambiar el mundo, son las que lo hacen”.

Steve Jobs

 

Chile y Argentina están viviendo acontecimientos dramáticos casi en espejo. Mientras se incendiaban Viña del Mar y el Parque Nacional Los Alerces, hechos respecto a los cuales se sospecha responsables de nuestro lado a los falsos mapuches y, del otro, a sus reales homólogos trasandinos y a terroristas de variado origen, murió Sebastián Piñera, un Señor (con mayúscula) que, como Presidente y como opositor, hizo una enorme contribución a la cultura cívica y la convivencia política de su país; vayan mis consternadas condolencias a sus familiares y conciudadanos. Guardando las debidas distancias, en Buenos Aires el Gobierno decidió matar, sin silenciador, su proyecto de ley denominado pomposamente “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, al decidir su regreso a comisiones de la Cámara de Diputados, o sea, volver a foja cero el trámite legislativo; ahora, deja trascender que no insistirá en presentarlo.

 

Javier Milei llegó a la Presidencia por una suma clara de voluntades: 30% de votos propios, más un 26% del antikirchnerismo proveniente de la fallida candidatura de Patricia Bullrich. Pero lo hizo solo, sin armar un partido político real, es decir, una verdadera estructura que le permitiera obtener gobiernos provinciales y numerosas bancas legislativas federales. Está armando su gobierno con los hombres y mujeres que encuentra, ya que tampoco dispone de un importante caudal de experimentados cuadros capaces de asumir el control inmediato de todo el inmenso aparato de la administración del Estado. Que algunos de los elegidos sean ya tránsfugas o severamente cuestionables es, por hoy, harina de otro costal.

 

Porque protagoniza un giro copernicano en la lamentable deriva de nuestra historia, ejerce una forma de hacer política totalmente distinta. La manera en que el Ejecutivo se comportó en el Congreso permite calificarla de inocente o de audaz, según se la mire. ¿Realmente pensó que los diputados aliados o “dialoguistas” apoyarían en masa una reforma tan terminal para un sistema que les ha permitido subsistir tan ricamente hasta ahora?; antes del presunto fracaso, ¿no hizo un mero “poroteo” de votos para predecir qué expectativa de vida tenía su proyecto “ómnibus”?

 

Si la primera hipótesis fuera cierta, es decir, que Milei sea un virginal perdedor, habría aprendido con sangre una vieja lección: “Las democracias requieren negociación y concesiones. Los contratiempos son inevitables; las victorias, siempre parciales. Las iniciativas públicas más importantes para un presidente pueden ser destrozadas por los medios, malograrse en el Congreso o ser rechazadas por las Cortes” (S. Levitsky y D. Ziblatt, en “Cómo mueren las democracias”). Hasta un régimen tan siniestro como el que encabezó Cristina Fernández tuvo que aceptar que, aún maltrechas y golpeadas, las instituciones republicanas siguen funcionando en la Argentina; basta recordar qué suerte corrieron sus iniciativas de enjuiciar a los miembros de la Corte, de terminar con la prensa libre, de arrodillar a la Justicia desde el Consejo de la Magistratura, etc. En definitiva, no pudo, pese a su intenso “vamos por todo”, lograr una imposible impunidad por el pavoroso saqueo al que sometió al país.

 

La otra posibilidad es que, a sabiendas de lo inútil que resultaría el trámite parlamentario para el cambio que pretende, haya actuado intencionadamente para obligar a quitarse las caretas a los responsables de la suma histórica de fracasos que nos trajeron hasta aquí, tras las que pretendían seguir ocultándose en el Carnaval que hoy comienza, y exhibir su irresponsabilidad en esta cruel encrucijada y su distanciamiento de la sociedad.  Resultó notable ver a los representantes de algunas provincias en las que arrasó Milei (Córdoba es el mejor ejemplo, ya que allí obtuvo el 74% de los votos) oponerse a la voluntad de la enorme mayoría de sus habitantes.

 

Me inclino a pensar que lo que vimos el martes fue una jugada maestra del Presidente que, aún hoy y a pesar de la horrible estanflación que heredó y aspira corregir, conserva un substancial apoyo de la ciudadanía. Le permitió mostrar que pese a que, según la Constitución, los diputados representan a los ciudadanos de las provincias que votaron hace muy poco y masivamente por un futuro distinto, la “casta” se defendió a sí misma y a sus privilegios, descuartizando el proyecto para impedir cualquier alteración de ese status quo que le resulta adictivamente confortable. Aparentemente, también razonaron así los mercados, y la prueba fue la fuerte reducción en las varias cotizaciones del dólar, tanto en su versión blue cuanto el MEP y el CCL, después de un breve espasmo alcista; dependerá de los próximos pasos del Gobierno y de la tolerancia social la duración de esta pax cambiaria.

 

Amén del placer de verlos trabajar traspirando en verano, el único positivo subproducto de las maratónicas sesiones fue la comprobación del escaso, casi nulo, bagaje intelectual de la enorme mayoría de esos legisladores, probados analfabetos a los que nadie conoce y que accedieron a esa Cámara integrando listas-sábana confeccionadas por los jeques partidarios. Los prolongados discursos para oponerse a la aprobación de la ley, que mostraron sólo la desvergüenza y la idiota ideologización de quienes los pronunciaban, deben haber hecho llorar de tristeza a las paredes de un recinto que, años ha, escuchó las cultas e inflamadas verbas de Leandro Alem, Alfredo Palacios, Juan B. Justo, Arturo Frondizi, Ricardo Balbín y tantos otros. A la vista está que los argentinos no podemos, ni debemos, tolerar más esta deliberada protección a quienes hacen de la política un espúreo medio de vida, y exigir la inmediata utilización de la lista única en papel para evitar tamaña corruptela. Y también la “ficha limpia” de quienes pretendan ser candidatos, para impedir que sátrapas poseedores de prontuario y oscuro pasado puedan acceder a cualquier función pública.

Tripas Revueltas 03-02-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 927

 

“El saber y la razón hablan, la ignorancia y el error gritan”.

 Arturo Graf

 

Este tórrido verano que azota a la Argentina tiene su epicentro en las maratónicas sesiones del H° Aguantadero, y no es para menos. Un presidente, que desmiente con sus actos el fascismo que le endilgan el trotskismo y el narcokirchnerismo, envió a discusión (en realidad, a vivisección) dos enormes paquetes legislativos, la “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” (aprobada ayer en general por amplia mayoría) y el Decreto de Necesidad y Urgencia, con los cuales pretende dar vuelta al país como un guante y relanzar su destino.

 

El jueves, después de fracasar en la tentativa de suspender la sesión en la Cámara de Diputados, la sociedad contranatura de camporistas ladrones y trotskistas subnormales decidió trasladar sus acciones a la calle para unificar sus reclamos precisamente con las más claras víctimas del populismo que arrasó el país. Mis retorcijones se agudizaron al ver al caradura Diputado y tan ilegalmente enriquecido Máximo Kirchner moverse burlonamente por la plaza, acompañado por una guardia pretoriana de desvergonzados colegas, entre los que destacaban Cecilia Moreau (nada menos que Vicepresidente 1° de la Cámara), el políglota ex Canciller Santiago Cafiero, la inefable Victoria Tolosa Paz, y Nicolás del Caño con Myriam Bregman, estos dos últimos representantes de una izquierda trasnochada que sólo alcanzó al 2% de los votos en las elecciones.

 

Sólo un país tan generoso como el nuestro permite que los causantes de tanta miseria fomenten la violencia irracional de verdaderos subversivos paseándose disfrazados de demócratas y republicanos, sin que nadie les exija rendir cuentas de sus nefastas gestiones y, menos aún, de sus inexplicables patrimonios. Habíamos tenido un adelanto el miércoles 24, cuando Axel Kiciloff, responsable directo por impericia dolosa de una de las mayores estafas que hoy nos agobian (el juicio perdido en Nueva York por la estatización del 51% de YPF, que costará US$ 16.100 millones) apareció sonriendo en la marcha de la CGT, mientras la Provincia que gobierna lloraba desesperada a Umma, la niña asesinada.

 

Nada de eso, sin embargo, puede llamar la atención de una sociedad hipócrita que, a cambio de falsas dádivas estatales, toleró sin inmutarse que el frustrado (por la temprana muerte de su gestor) proyecto de dinastía milenaria llevara adelante un horrible ataque a las instituciones y a las libertades individuales. Claramente en contra de tan perversas intenciones, y hartos del mal trato que nos propinó el kirchnernismo durante sus cuatro períodos presidenciales, elegimos a este Javier Milei, que hoy nos gobierna apoyado por el voto de 56% de los argentinos.

 

Pero también la recién estrenada gestión me produce retorcijones y me sume en dudas. Al deplorable nombramiento de Mariano Cúneo Libarona como Ministro de Justicia, tema al cual me he referido en las últimas notas, a la conservación de notorios camporistas en los asientos principales de Aerolíneas Argentinas y otras empresas estatales y de colaboradores de Sergio Massa en cajas públicas gravitantes y sospechadas, como AySA, en una clara protección a la corrupción de su mujer, Malena Galmarini, sumo otras designaciones que me hacen demasiado ruido. Daniel Scioli en Turismo y Deportes, o el hermano de Manuel Adorni, vocero presidencial, como asesor en Defensa (hubo que eximirlo de cumplir los requisitos para ello) son algunos, pero no los únicos, tristes ejemplos. Lo mismo sucede con el mantenimiento de la inexplicable protección a las armadurías de Tierra del Fuego, de la cual son principales beneficiarios Rubén Chernajovsky y Nicolás Caputo, tan costosa para el erario como insostenible.

 

Como ya dije, estoy dispuesto a ser paciente y esperar hasta ver cómo se desempeña un gobierno al que apoyo y que sólo lleva cincuenta días de estrenado e inclusive, a soportar calladamente el ajuste que está destruyendo, a una velocidad equivalente al 25% de inflación mensual, el poder adquisitivo de mi jubilación mientras los gastos a los que mi edad me impide renunciar (la prepaga médica) aumentan desmesuradamente.

 

Pero ello no obsta a que, como tantos otros, deje de preguntarme qué alcance tienen los antiguos y ya innegables acuerdos entre Milei y Massa e, inclusive, el supuesto pacto entre el Presidente y Cristina Fernández. Tengo la más absoluta convicción de que la sufrida clase media, hasta el momento única destinataria del durísimo ajuste, dejará de acompañar al Gobierno y comenzará a resistirlo si éste no avanza en la persecución a la sideral corrupción kirchnerista, que nos ha dejado prostrados y exánimes; sólo cuando perciba que esa gigantesca asociación ilícita comienza a pagar penalmente por sus pecados y se recuperan, vía extinción del dominio, por lo menos algunos de los bienes mal habidos, estará dispuesta a extender una confianza que, vistos los proyectos que el Ejecutivo envió al H° Aguantadero, constituye un virtual cheque en blanco.

 

Obviamente, el riesgo de un grave estallido social se agudiza con estos altísimos niveles de inflación, en especial cuando al lógico caldo de cultivo lo sazonan con vandalismo la izquierda violenta, siempre tan magra en votos como activa y visible en la calle, unida al peronismo reivindicador de absurdos y perversos privilegios sindicales y a los gerentes de la pobreza, habituados a organizar saqueos y conflictos para proteger sus intereses. Si el Gobierno no logra reducir la depreciación del peso en el segundo trimestre, ese peligro siempre latente seguramente se convertirá en realidad; a partir de entonces, el desenlace será por completo impredecible.

Sólo preguntas  27-01-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 926

 

“Si de algo soy rico es de perplejidades, no de certezas”.

 Jorge Luis Borges

 

En este país tan vertiginoso nos hemos acostumbrado a que diez días pueden ser un suspiro o una eternidad; por eso, no sé cómo calificar el lapso que transcurrió desde el sonoro discurso que pronunció Javier Milei en el importante foro de Suiza, que concentra factores de poder que superan a los propios Estados. Fue descripto, con ironía, por un ex ejecutivo de JP Morgan: “Davos es donde los billonarios explican a los millonarios qué esfuerzos debe realizar la clase media en favor de los pobres”. Bromas aparte, todos somos conscientes de la enorme repercusión, entre ponderaciones y críticas, que tuvieron las palabras del Presidente. Y ello motivó que se transformara en “EL” tema de conversación en muchas mesas, incluidas las familiares. Porque que fuera aplaudido por personas tan relevantes como Elon Musk, Donald Trump o Georgia Meloni y muchos líderes mundiales prueba que fue, al menos, algo inesperado.

 

Los detractores se concentraron en que habría desperdiciado ese escenario único para mostrar a los inversores las virtudes de nuestro país, que había hablado sólo como candidato y en que había caído en megalomanía al dar cátedra de economía a los tipos que manejan la política, el comercio, la industria y el dinero globales. La primera queja no tiene asidero alguno, toda vez que los grandes capitales –que, por cierto, hay muchos y cuantiosos en busca de oportunidades- cuentan con bancos y consultorías enormes que los asesoran y, por ello, saben de la Argentina y de su raro comportamiento más que sus propios habitantes. No coincido con la segunda y, en cuanto al tercer reproche, puede ser válido puesto que Milei preside un país que, exclusivamente por voluntad propia, ha caído en la más absoluta insignificancia y sólo contagia sus problemas al resto del mundo.

 

Ahora bien; la carrera que llevó a este exótico personaje a la Casa Rosada nos permitió descubrir cuánto habían cambiado los deseos y  las expectativas de la ciudadanía de nuestro país, ya que fue aupado al sillón presidencial por un voto absolutamente transversal, integrado tanto por las élites económicas cuanto por la clase media y los sectores más pobres, que expresó en las urnas su esperanza en un futuro posible y un terrible enfado contra quienes las han traído hasta este miserable presente y, así, impuso al peronismo la derrota más arrasadora de toda su historia.

 

Y aquí comienzan mis incertidumbres sobre el episodio Davos. ¿Será que ese cambio está ya presente en el mundo entero? ¿Habrá sido Milei simplemente quien tuvo la primera oportunidad de expresar claramente ante un público tan especial y conspicuo una extendida vocación de libertad personal? Porque, si algo está quedando expuesto en todas las latitudes es el generalizado descontento social contra los Estados caros e ineficientes y contra las “castas” locales e internacionales que medran a sus sombras mientras son incapaces de transformar positivamente la vida de los ciudadanos. ¿Qué significan, en ese cuadro, las fuertes modificaciones de distinto signo político que se están viendo o anunciando en tantos países?

 

Estructuras tan gravosas y caras para los presupuestos familiares como Naciones Unidas, la Unión Europea o la OEA han demostrado que son meras canonjías para sus funcionarios, puesto que no han podido impedir que Rusia invadiera a Ucrania, que se propagaran las guerras en Medio Oriente, que se incrementen los aprestos bélicos en el Mar de la China, ni que subsistan criminales dictaduras en Nicaragua, Irán, Cuba o Venezuela. Y qué decir de la corrupción estatal, amplificada por su protección al narcotráfico, que está convirtiendo a América Latina en un festival de cadáveres, que se esparce y arrasa con la juventud en todas las latitudes. ¿Acaso no fue precisamente ese el meollo del discurso de Presidente argentino, que acusó al Estado de ser fuente de tantos males?

 

Dejo la cuestión a la opinión de mis lectores para volver a un tema que, como bien saben, me obsesiona. Me refiero a la “extraña” conducta del Ministro de Justicia, quien mantuvo la prohibición dispuesta por Cristina Fernández a la Oficina Anticorrupción y la Unidad de Investigaciones Financieras de actuar como querellante en las causas que eran su natural ámbito de acción. Mis objeciones tienen que ver con lo irrazonable de esa actitud cuando, está más que probado, ambos organismos tanto han contribuido a obtener las escasas condenas de ladrones kirchneristas, apoyando y brindando información clave a los fiscales; o sea, este proceder de Mariano Cúneo Libarona coadyuva claramente a la búsqueda de una socialmente inaceptable impunidad.

 

El jueves, el vocero presidencial anunció que el Ministro trabaja en la creación de una fiscalía especial, con competencia nacional, para avanzar contra la corrupción de los funcionarios, sean éstos nacionales o provinciales y pertenezcan a los poderes ejecutivos o legislativos. Más allá de la falta de precisión en cuanto a si se refiere a actos pasados o futuros, esta iniciativa me parece totalmente irracional, porque bastaría con levantar aquella prohibición sin generar nuevos gastos y, por lo demás, vulnera el federalismo, ya que la competencia sobre los delitos cometidos en las provincias corresponde a sus propios tribunales. Habrá que estar atentos y esperar las aclaraciones del caso, antes de hacer sonar nuevamente las cacerolas para impedir que las necesidades políticas de un gobierno tan carente de espadas en el H° Aguantadero lo lleven a extender un manto de olvido y perdón a los responsables absolutos de la destrucción del país, de la cual dan principal testimonio el 50% de pobreza y el 211% de inflación anual.

La extorsión de la CGT y de los sindicalistas con el paro.    25-01-24 

por Alberto A. Anselmi

Analogía con lo que les enseñaba Perón


El kirchnerismo es un cáncer que se vino devorando todos los dineros de los argentinos y están dispuestos a seguir actuando como lo han hecho siempre y como les enseñó el propio Perón, quien tuvo la suerte de tomar la presidencia con un país absolutamente rico, éramos la 5ª potencia del mundo, pero las cosas comenzaron por mal camino de la demagogia. Según ellos Perón y Evita regalaban máquinas de coser, bicicletas y muchas cosas más y así comenzó a bajar la riqueza que teníamos en el tesoro, que Juan Domingo decía que no podía caminar en el tesoro nacional, por la cantidad de barras de oro que había y poco a poco nos dejó sin nada, paso del 5º al 36º puesto en el mundo en 1955.


Los negociados habían comenzado con la nacionalización de los ferrocarriles, embolsando en la oportunidad millones de Libras Esterlinas, proveniente de los ingleses muy contentos del gran negocio. Por qué el negocio; porque sólo faltaba un año para que se cumpliera el plazo de la concesión de 150 años, pero lo que era sumamente perjudicial para Argentina que recibíamos los trenes en el estado deplorable que se encontraban con las vías intransitables, con un altísimo costo para su puesta en servicio, cosa que podíamos haber evitado esperando un año para recibir al ferrocarril en perfecto estado, así como vías, durmientes, pintura y tapizados, (según el convenio firmado) pero nadie se daba cuenta y aplaudían a Perón por el “gran negocio” de haber logrado que los ferrocarriles fueran argentinos, pero no veían que los ferrocarriles igual eran argentinos, sólo había una concesión por 150 años que ya se cumplía.


Y así se siguió en este país, haciendo negocios personales, privatizando lo del estado y estatizando lo que era privado, no dan puntada “sin hilo”. El gran negocio kirchnerista pasó a ser la obra pública, que, aunque no la realizaran igual habían cobrado sus coimas.

“La consigna para todo kirchnerista, esté aislado o dentro de una organización, es contestar a una acción violenta ¡con otra más violenta! ¡Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de los de ellos!”, dijo Perón (Keystone/Hulton Archive/Getty Images)


Haciendo una analogía del ayer de Perón con el paro del 24 de la CGT, encontramos una gran similitud del kirchnerismo y los sindicalistas de hoy que tanto quiere eliminar nuestro presidente Milei.

Para hacer esa analogía del proceder actual con este paro de la CGT y del peronismo/kirchnerismo, lo podemos comparar con la época de las frases de Perón que les inyectó a los peronistas de ayer, con ese desprecio a un futuro democrático y mejor.

¡Dijo el general!!!!: 

“El día que se lancen a colgar, yo estaré del lado de los que cuelgan”. (2-8-46)

“Entregaré unos metros de piola a cada descamisado y veremos quién cuelga a quién”. (13-8-46).

“A mí me van a matar peleando”. (13-8-46). (Recordamos que fue el único Presidente que huyó del país y lo hizo en la Cañonera Paraguaya)

“Con un fusil o con un cuchillo, a matar al que se encuentre”. (24-6-47).

“Esa paz tengo que imponerla yo por la fuerza”. (23-8-47).

“Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores”. (8-9-47).

“Vamos a salir a la calle de una sola vez para que no vuelvan nunca más ni los hijos de ellos”. (8-6-51).

“Distribuiremos alambre de enfardar para colgar a nuestros enemigos”. (31-8-51).

“Para el caso de un atentado al presidente de la Nación… hay que contestar con miles de atentados”. (Plan Político Año 1952).

“Objetivo: Lista de dirigentes opositores; lista de instituciones reconocidas como desafectas al gobierno; lista de opositores o de casas comerciales dirigidas o ligadas a los opositores; lista de representaciones cuyos gobiernos realizan campañas opositoras al nuestro. Personal: Serán empleados grupos previamente instruidos y seleccionados de las organizaciones dependientes de la CGT y del Partido Peronista Masculino. Misión: Atentados personales; voladuras; incendios”. (En el mismo documento). “Se lo deja cesante y se lo exonera… por la simple causa de ser un hombre que no comparte las ideas del gobierno; eso es suficiente” (3ª. Conferencia de Gobernadores).

“Vamos a tener que volver a la época de andar con alambre de fardo en el bolsillo”. (16-4-53), (horas antes del incendio de la Casa del Pueblo, la Casa Radical, la sede del Partido Demócrata Nacional y el Jockey Club).

“Leña… leña… Eso de la leña que ustedes aconsejan, ¿por qué no empiezan ustedes a darla?” (El mismo día). “Hay que buscar a esos agentes y donde se encuentren colgarlos de un árbol”. (El mismo día). “Compañeros: cuando haya que quemar, voy a salir yo a la cabeza de ustedes a quemar. Pero entonces, si eso fuera necesario, la historia recordaría la más grande hoguera que haya encendido la humanidad hasta nuestros días. Los que creen que nos cansaremos se equivocan. Nosotros tenemos cuerda para 100 años”. (7-5-53).

“A unos se los conduce con la persuasión y el ejemplo; a otros con la policía”. (15-5-53).

“Aquel que en cualquier lugar intente alterar el orden contra las autoridades… puede ser muerto por cualquier argentino. Esta conducta que ha de seguir todo peronista no solamente va dirigida contra los que ejecutan, sino también contra los que conspiren o inciten”. (31-8-55).

“Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de ellos”. (31-8-55).

“Que sepan que esta lucha que iniciamos no ha de terminar hasta que no los hayamos aniquilado y aplastado”. (31-8-55).

“Nuestra nación necesita paz y tranquilidad… y eso lo hemos de conseguir persuadiendo, y si no a palos”. (31-8-55)

“Veremos si con esta demostración nuestros adversarios y nuestros enemigos comprenden. Si no lo hacen, ¡pobres de ellos! (31-8-55).

“Yo pido al pueblo que sea él también un custodio del orden. Si cree que lo puede hacer, que tome las medidas más violentas contra los alteradores del orden”. (31-8-55).

“¡Al enemigo, ni justicia!”. (Memorando reservado “para el doctor Subiza”. De su puño y letra, con triple subrayado). (Esta misma frase la vuelve a repetir desde el exterior en junio de 1972, y se difundió por televisión a todo el país los días 21 y 22-6-72). 

“¡Ah… si yo hubiese previsto lo que iba a pasar… entonces sí: ¡hubiera fusilado al medio millón, o a un millón, si era necesario! Tal vez ahora eso se produzca”. (9-5-70).

“Si yo tuviera 50 años menos, no sería incomprensible que anduviera ahora, colocando bombas o tomando la justicia por mi propia mano”. (30-12-72).

También habría dicho las palabras de Joseph Goebbels “Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento”.


¿Fue consciente Perón de lo que había dicho? ¿Supo que había incitado casi a una guerra civil? Eso es lo que se está incitando ahora por la CGT y los sindicalistas, pensando que se le terminan sus beneficios económicos. Y sin pensar que puede venir una guerra civil injusta del pueblo que no aguanta.


¿Estaremos en Dinamarca?  20-01-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 925

 

“Tanta cosa antigua que se pone de moda que sería bueno que volvieran la ética, la vergüenza, la inteligencia y la honestidad”.

 Groucho Marx

 

Parto de mi adhesión, en general, a las propuestas de cambio que, tan disruptivamente, ha planteado el Presidente a la sociedad y, además, soy paciente, pero confieso que algunos sugestivos detalles me hacen ruido. La presencia en los principales escalones de su administración de personajes sumamente cuestionables, tan prolijamente inventariados por Hugo Alconada Mom y Carlos Pagni en sus notas en La Nación, convierten a ese ruido en algo que huele mal, tal como describió William Shakespeare el clima de la corte en “Hamlet”.

 

Cuando vemos cuántos ex colaboradores de los Fernández² y de Massa quedaron a cargo de reparticiones y cajas claves del Estado (Secretaría de Minería, AFIP, AySA, PAMI, Aduana, Aerolíneas Argentinas, Casa de la Moneda, Derechos Humanos vengativos, tuertos y ladrones, etc.) surge la duda acerca de la real decisión de limpiar a la Argentina de corrupción que declama la administración libertaria. Con toda urgencia, Javier Milei debería recordar la conocida frase de Lee Kwan Yew, ex Primer Ministro de Singapur: “Si quieres derrotar a la corrupción, debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares”.

 

A riesgo de resultar reiterativo, insisto en que el Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, es un caso paradigmático. No sólo ha insistido públicamente en la falsa hipótesis del suicidio del Fiscal Alberto Nisman, de cuyo asesinato –lo determinó la Justicia- el jueves se cumplieron 9 años sin que se haya identificado, juzgado y condenado a sus autores materiales e intelectuales, sino que, más recientemente, suscribió la teoría del lawfare y adujo falta de pruebas de la culpabilidad de Cristina Fernández en la causa Vialidad, donde fue condenada por corrupción. Fue abogado de uno de los imputados –Sergio Taselli- en la causa Cuadernos, del destituido y condenado Juez Walter Bento y hasta de José Alperovich, ex Gobernador de Tucumán, ante la acusación de violación que formuló su sobrina. 

 

Mis quejas respecto a Cúneo Libarona no pasan por su anterior desempeño profesional, que lo ubicó tan cerca del kirchnerismo, sino por su inexplicable quita de la facultad de querellar a la Unidad de Investigación Financiera y a la Oficina Anticorrupción, organismos que Milei había prometido profesionalizar en su gestión e independizar del Ejecutivo, algo sonoramente incumplido. Sostengo que los principales damnificados por el imprescindible ajuste de la economía (la clase media) sólo estarán dispuestos a tolerarlo si los responsables del monumental saqueo al que fue sometido el país, causa eficiente de este pesado presente, que diariamente hacen gala de sus fortunas en el Calafate, en Madrid, en Marbella, etc., son llevados a Tribunales, juzgados y condenados; para lograrlo, el rol de UIF y de la OA resulta irremplazable y evitaría oscuros pactos de impunidad.

 

No lo conozco, y no pongo su honorabilidad en duda, pero me pregunto el porqué del “raro” nombramiento de Andrés de la Cruz como Subprocurador del Tesoro. Ese organismo tiene hoy como uno de sus principales temas el juicio en el cual la Juez Loretta Preska condenó a nuestro país a pagar la enorme suma de US$ 16.100 millones. Parte de ese dinero terminará en los bolsillos de los Kirchner a través de sus testaferros, los Eskenazy, ex titulares del 25% de YPF y dueños del Banco de Santa Cruz, a través del cual circularon los desaparecidos fondos de la Provincia, de los que se apropió el difunto patriarca, don Néstor. Que De la Cruz haya sido abogado de esos prestanombres debiera encender luces rojas en el tablero de mando de Milei, porque también huele a podrido.

 

Comencé esta columna diciendo que apoyo las políticas liberalizadoras de la economía del Presidente, y a las pruebas me remito: en un ya lejano 2005 escribí una nota, a la que titulé: “Los argentinos y los zapatos” (http://tinyurl.com/2ebp59s4) y en la cual traté de explicar a mis conciudadanos de qué se trataba la razonable apertura de la economía y cómo podía beneficiar a toda la sociedad.

 

Los últimos fueron veinte años de populismo suicida durante los cuales se nos educó creyendo que la luz, el gas, el agua y el transporte, éste especialmente en el AMBA, eran algo que no debíamos pagar; tan gratis creíamos que era la energía que nadie dudaba en derrocharla, hasta para calentar la pileta de natación o dejar el aire acondicionado encendido en su ausencia. Con la inminente quita de subsidios (aportados éstos por el Estado con endeudamiento, emisión e inflación), el consumo reaccionará, como debe ser, con una masiva economía de electricidad, ya que quien quiera dilapidarla tendrá que pagar por ella lo que realmente vale. Ya hemos visto como la fuerte caída de la demanda redujo los precios de la carne, y ese mismo efecto se reproducirá en todos los órdenes, hasta con los alquileres. Cualquiera podrá pedir por sus bienes, productos o servicios lo que mejor le parezca, pero el precio real surgirá cuando las apetencias del vendedor o proveedor confluyan con las posibilidades económicas del comprador: las cosas valen lo que alguien está dispuesto a pagar por ellas.

 

Por supuesto, y no sólo en ese tema, el Estado debe tener un fuerte rol de control para evitar cartelizaciones y abusos, a través de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y del servicio de Protección al Consumidor, organismos que existen en todos los países liberales del mundo.

Quien avisa …  13-01-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 924

 

“La ceguera biológica impide ver; la ceguera ideológica impide pensar”. Octavio Paz

 

Quien crea que lo que sucede en Ecuador es sólo una violentísima guerra entre bandas de narcotraficantes que se disputan mercados y rutas comerciales, asociadas a los grandes cárteles mexicanos y colombianos, se equivocará de medio a medio. Más allá de lo anecdótico y puntual que aparece en la superficie, y como lo prueba la detención de venezolanos por participar en las acciones terroristas, se trata de la más infame reacción del “socialismo del siglo XXI” ante una ola que, como siempre ha sucedido en nuestra historia continental, recorre toda su geografía y hoy lo lleva a la derrota. En resumen, desde Quito y Guayaquil llegan avisos que deben encender luces rojas en los tableros de mando de los países de la región, ya que muchos de ellos ya están siendo agredidos por el narcoterrorismo transnacional, apoyado y financiado por las dictaduras bolivarianas y por Rusia e Irán, en una nueva versión de su guerra general con Estados Unidos.

 

El Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, que reúnen a quienes pretendían extender el mito de la “Patria Grande” y habían conseguido instalar foros como la Unasur y la CELAC, no están dispuestos a admitir su fracaso. Tras los triunfos de Gabriel Boric y Gustavo Petro, creyeron que la historia los favorecería, pero las sociedades están demostrando que están hartas de los populismos saqueadores que hoy sólo consiguen subsistir en la Nicaragua de Daniel Ortega, en la Cuba de Miguel Díaz-Canel, en la Venezuela de Nicolás Maduro y, algo, en la Honduras de Xiomara Castro.

 

Y fueron castigados duramente en los plebiscitos constitucionales de Chile, en las elecciones provinciales de Colombia y en los cruciales ballotages de Argentina y Ecuador, y están sumamente complicados en Bolivia por la pelea interna del MAS (que enfrenta a Evo Morales con el Presidente Luis Arce), en Perú, cuyos procesos políticos tienen décadas de inestabilidad y han llevado a la cárcel, o al suicidio, a muchos mandatarios, y hasta en México, hoy presidido por Andrés Manuel López Obrador, tal como se verá en las próximos comicios presidenciales. Por supuesto, perdieron El Salvador a manos de Nayib Bukele, y nunca lograron éxito alguno en Paraguay o Uruguay; y Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva volvió al poder después de un oscuro trámite judicial, dispone de fuertes instituciones legislativas dispuestas a impedir cualquier deriva autoritaria.

 

Las noticias provenientes de este tan sufrido continente relatan rivalidades entre distintos grupos de narcomenudeo y, hasta allí, nada que ignoremos los argentinos, que todos los días vemos a Rosario y a tantos otros lugares del país desangrarse en manos de criminales; de la desidia y la innegable complicidad de políticos, jueces, fiscales, policías, financistas y empresarios, obtienen la protección necesaria para matar con impunidad a sus competidores y sembrar un indiscriminado terror, casi siempre desde el interior de las cárceles, donde inexplicablemente acceden a celulares.

 

El Presidente Daniel Noboa Azim ha respondido con dureza a la irracional violencia que azota a su país, donde los vándalos –sin duda inspirados por el ex Presidente Rafael Correa, condenado por corrupción y refugiado en Bélgica- tomaron por asalto canales de televisión y universidades, retienen y asesinan rehenes y amenazan públicamente al Estado ecuatoriano; suspendió las garantías ciudadanas y ordenó a las fuerzas armadas intervenir en las operaciones antiterroristas, a las que calificó como “conflicto armado interno”, una instrucción que fue acatada por los uniformados sin cuestionamiento alguno.

 

Eso obliga a preguntarse qué sucederá en Argentina, donde la Ley de Defensa, por inspiración del kirchnerismo vengativo y asociado a los narcos, les impide actuar dentro del territorio nacional, salvo que se trate de la invasión de un ejército oficial extranjero, cuando debamos enfrentar una guerra total contra los mismos enemigos, aquí sumados a los antiguos terroristas de Montoneros y ERP, los peruanos de Sendero Luminoso y de tantas otras organizaciones subversivas que combatieron al Estado argentino y fueron derrotadas en el campo militar.

 

En otro orden de cosas, en el juicio que la Argentina perdió en los tribunales de Nueva York, la Juez Loretta Preska rechazó un pedido para diferir hasta el 20 de febrero el plazo para ofrecer garantías y, así, evitar el embargo de los bienes que puedan identificarse como de propiedad del Estado, condenado al pago de la monumental suma de US$ 16.100 millones. Hace muchos años, en una nota a la que titulé “Cristinita, ¿otros US$ 5000 millones?” (http://tinyurl.com/yckfmfj9) expliqué por qué los Kirchner, siempre a través de sus testaferros, la familia Eskenazi, volvería a robar esa enorme suma. Espero que alguno de los más corajudos fiscales federales tome ya cartas en el asunto y denuncie penalmente a los responsables de tamaño saqueo.

 

Y también ansío que, así como ha aceptado modificar algunos puntos del paquete legislativo que envió al H° Aguantadero para su discusión, Javier Milei también ordene a su Ministro de Justicia dar marcha atrás con la prohibición a la Oficina Anticorrupción y a la Unidad de Investigación Financiera de actuar como querellantes en las causas por corrupción. Me parece absolutamente inaceptable que, para justificar tamaño dislate, Mariano Cúneo Libarona haya utilizado argumentos tales como la constancia de persecución política a opositores, o sea, al lawfare, un invento kirchnerista para intentar auto-absolverse.

A Trompadas  06-01-24
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 923


“Considera en poco al león que derrota al enemigo; el verdadero león es aquél que se derrota a sí mismo.” 

Yalal ad-Din Muhammad Rumi

 

Confieso que estoy desconcertado por algunos aspectos del DNU y del proyecto de “ley ómnibus” enviado al Congreso sin paracaídas y a los golpes, y que tantas esperables resistencias han suscitado en los sectores afectados, en el periodismo militante y en la Justicia, que reaccionó con una lluvia de cautelares. Considero a Javier Milei un gran jinete, y criticaré cuando se disipe la polvareda que levantó galopando con la velocidad que ha impreso a su gestión; sin duda lo hizo para aprovechar el estado de estupor en que quedó la oposición, por completo ignorante de cuánto había cambiado la sociedad, al ver triunfar en la carrera a un jockey novato, sin experiencia y montado a las apuradas sobre el hartazgo y la impaciencia de la juventud.

 

Mis cuatro principales cuestionamientos son la ratificación del Ministro de Justicia  de la más que interesada orden de Cristina Fernández que impide a la Oficina Anticorrupción y a la Unidad de Investigación Financiera actuar como querellantes en las causas penales; Mariano Cúneo Libarona argumentó para hacerlo que se usaron para perseguir opositores, o sea, justificó el invento del lawfare; el mantenimiento del régimen de protección a la industria ensambladora de Tierra del Fuego; la política relacionada con el Mar Argentino; y el nombramiento o conservación de funcionarios vinculados a la gestión de los Fernández² + Massa, moral y judicialmente cuestionados, incorporándolos a la actual administración.

 

En las causas por corrupción, aguardaré a ver qué hacen los fiscales ante las obligaciones persecutorias del delito que la ley les impone pero, si el ejemplo fuera Eduardo Taiano, mis críticas se convertirán en alaridos; ese Fiscal Federal pidió el sobreseimiento de Matías Tombolini, ex Secretario de Comercio, y de sus cómplices en la causa incoada por la conocidísima exigencia de coimas para autorizar el acceso a dólares oficiales a importadores, aduciendo que se había fundado en denuncias anónimas. Por el contrario, si los paradigmas fueran sus colegas Carlos Stornelli, Diego Luciani y tantos otros valientes, retiraré mis objeciones. Los ciudadanos de a pie, que apoyamos las políticas actuales (Milei hoy cuenta con una aprobación del 60%) pero seremos quienes más sufrirán el ajuste monumental que obligadamente ha puesto en marcha el Presidente, seremos también quienes peor reaccionaremos si el dolor en los bolsillos no fuera acompañado por un claro embate judicial contra aquéllos que tan impunemente, al menos hasta ahora, han saqueado tanto al país como para hacer imprescindible este duro apriete del cinturón.

 

Las “fábricas” de computadoras y celulares de Rubén Cherñajovsky y de Nicolás Caputo en la isla sureña gozan de una inicua protección que cuesta una fortuna al erario que ahora fue ampliada al excluir a los componentes que importa y allí ensambla de la aplicación del “impuesto PAIS”, perjudicando a los ciudadanos que podrían comprar productos en el extranjero, mejores y más baratos. Si se repone la libertad de importar y, consecuentemente, se permite que sea el mercado quien pone lógico freno a este inexplicable abuso, también quitaré el tema de mi lista de reclamos.

 

La propuesta de suprimir la Ley de Pesca que, reconozco, necesitaba importantes cambios, me asombra. Eliminar, lisa y llanamente, la política de cuidar nuestros recursos ictícolas de la depredación a de las flotas chinas y europeas, abriendo el Mar Argentino a quienes ofrezcan más dinero para pescar en él, me parece un disparate monumental. En el proyecto se deroga la obligación de faenar e industrializar en puertos argentinos, de utilizar tripulaciones locales y, dado el estado en que han quedado la Prefectura Naval y la Armada, que carecen totalmente de capacidad de control, se deja a la voluntad de los pesqueros la declaración de su captura a efectos impositivos. No entiendo, entonces, cuál sería el beneficio para el país, más allá de mejorar la recaudación inmediata a cambio de perder la futura, porque se extinguirían especies, se perderían miles de puestos de trabajo, se cerrarían cientos de fábricas y se pondría en juego, peligrosamente, la defensa de nuestras costas marítimas. El jueves el Gobierno reconoció que algunas de estas reformas serán revisadas; veremos entonces.

 

A pesar de comprender que el Presidente, que carece de un importante caudal de legisladores propios, de tan siquiera un gobernador y con pocas figuras experimentadas en sus filas originales, deberá acordar con muchos para obtener las leyes que le permitan aplicar su plan económico, y que esa combinación de factores hace que deba incorporar a muchos seguidores de otras fuerzas políticas a su administración, estimo que debe imponer una vara muy alta en materia de antecedentes morales para la admisión; todavía no parece ser el caso.

 

Creo que el enorme fárrago de medidas y cambios, unos cruciales y otros nimios, que contienen las dos normas –DNU y proyecto de ley- le servirán a Milei precisamente para esa negociación, entregando aquéllos que considere menores para garantizar la aprobación de los verdaderamente importantes. La convocatoria de las cúpulas de las centrales obreras, ajenas siempre a la voluntad de sus obligados y exprimidos súbditos, a un paro general a tan largo plazo como el 24 de enero va en el mismo sentido, o sea, intentar negociar con el Gobierno para evitar o, al menos, limar algunos de los recortes que, sin duda, afectarán las arcas personales de estos sátrapas eternizados e irrecuperables. En resumen, estoy en una ilusionada posición de “esperar y ver”, casi como hice anoche con los Reyes Magos.

Formas y Fondos   30-12-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 922

 

“Napoleón buscó la virtud y, como no la encontró, asumió el poder” Johann Wolfgang von Goethe

 

Hoy parece que la diferencia entre el Gobierno y sus potenciales aliados legislativos se reduce a las formas en que se está desempeñando desde hace sólo veinte días y, si bien éstas no dejan de ser importantes, creo que el debate debiera trascenderlas. El Presidente, con la legitimidad de origen que le dio el 56% de los votos que obtuvo en el ballotage el plan que expuso en campaña con sinceridad y dureza, está peleando el poder simultáneamente a todas las corporaciones que, hasta ahora, lo han ejercido sólo en beneficio propio y, en ese camino, mientras busca la legitimidad de ejercicio, demuestra que es un eximio jugador de ajedrez. La mayoría de los legisladores carece de tal virtud porque, si bien también ingresaron a la Cámara por el voto popular, la realidad es que para hacerlo se treparon a las penosas listas sábana armadas por los diferentes partidos políticos para pagar favores y lealtades oscuras, que nada tienen que ver con la capacidad para desempeñar tan trascendente rol republicano.

 

Si el DNU se hubiera dictado mientras estudiaba Derecho, seguramente entonces hubiera estado de acuerdo con todos los constitucionalistas –algunos de ellos, queridos y respetados amigos- que hoy impugnan este decreto de innegables necesidad y urgencia que entró en vigencia ayer. Pero he vivido nada menos que setenta y siete años aquí, y he visto a muchos radicales que hoy se rasgan las vestiduras por las formas, tolerar que Raúl Alfonsín hasta cambiara la moneda por decreto, en la época en que no existían los DNU, y a muchos peronistas también contagiados de un republicanismo que siempre les fue ajeno y extraño, ceder sin pudor alguno facultades legislativas a distintos mandatarios; con ellos Néstor y Cristina Kirchner pretendieron, vanamente, por cierto, ir por todo.

 

Los dirigentes sindicales, que se mantuvieron en un silencio comprado, sin hacer un solo paro, durante los cuatro años en que el trío maravilla (Fernández² & Massa) trituró salarios y jubilaciones, trabajo registrado, educación, salud y economía e impulsó la pobreza hasta el 50% (llevó la indigencia al 15%) y ahora, a sólo tres semanas de su asunción, rápidos y furiosos convocaron a una huelga general para el 24 de enero y amenazan, como hizo el violento camionero Pablo Moyano ayer, con voltear al Gobierno desde la calle para defender sus intereses y cajas personales. Los gerentes e intermediarios de la asistencia social –todos ellos, sumados, obtuvieron sólo setecientos mil votos- vociferan su apoyo, para intentar, con mal pronóstico, evitar que Patricia Bullrich imponga el orden y la ley en un terreno copado, hasta ahora, por ese mismo kirchnerismo depredador.

 

Los empresarios, también expertos depredadores, salieron a remarcar sideralmente sus productos, hasta que los grandes supermercados y hasta los pequeños consumidores reaccionaron y le pusieron un límite al disparate, sobre todo con la caída en el consumo. En el nuevo mundo que Milei quiere crear, cada cosa valdrá lo que alguien esté dispuesto a pagar por ella: cada uno podrá pedir el precio que quiera por sus bienes o servicios, pero no encontrará quienes los compren o contraten hasta que ambos factores –oferta y demanda- encuentren su equilibrio; y eso vale tanto para alimentos cuanto para alquileres, honorarios profesionales, etc.

 

Uno de mis principales críticas a las políticas de Milei se refería al inicuo régimen de protección a las ensambladoras de Tierra del Fuego, que esta misma semana fue omitido del proyecto de “ley ómnibus” que el Gobierno envió al Congreso. Pero, como habría sido compensado de hecho con la absoluta libertad de importar bienes para consumo personal, dejó de tener sentido. Y lo mismo sucederá con la absurda industria textil, tan protegida, tan cara y tan mala. Cuando podemos traer productos fabricados fuera, las mismas computadoras, celulares o ropa mejores y más baratos sin pagar inicuos impuestos disfrazados de derechos aduaneros, el coto de caza de los empresarios prebendarios pierde sus alambrados.

 

Aplaudo con entusiasmo la política de cielos abiertos y los miles de desregulaciones del comercio interno e internacional, del sistema financiero, de la salud, de los alquileres y del universo del trabajo y el sindicalismo y hasta del ejercicio profesional, y el fin del monopolio de Papel Prensa, que tanto han impedido nuestro desarrollo individual y colectivo. Y respaldaré, sin duda, la futura rebaja de la edad de imputabilidad penal, para que los menores que cometen delitos de adultos sean juzgados como tales.

 

El verano no será, precisamente, un lecho de rosas para los argentinos: deberemos hacer frente, en medio de una altísima inflación heredada, a las facturas de las grandes fiestas a las que no fuimos invitados –la mayor, los US$ 16.000 millones debidos por la cómplice mala praxis de Axel Kiciloff en el tema YPF en beneficio de Cristina Fernández, que se nos presentará el 10 de enero- pero, para divertirnos, podremos asistir al debut del sainete que se desplegará durante el año en el Congreso; allí, entre cómicos y onanistas discursos, se discutirá la validez del DNU y cada artículo del monumental proyecto de ley ómnibus, con la cual el Gobierno pretende enseñar a diputados y senadores a leer velozmente y a comprender los textos.

 

A pesar de todo ello, ¡el mejor 2024 posible para todos! Y recemos para conservar la frágil paz que hemos logrado con tanto esfuerzo y el sacrificio de centenares de valientes soldados, hoy ancianos presos.

Con la ilusión de los argentinos, nace una gran esperanza   27-12-23 

por Alberto A. Anselmi

Creo que nunca los ciudadanos sentimos la ilusión que “El Mesías ha llegado”

Se terminó el desastre, Robo y Desorden

 

El peor gobierno de la historia argentina, lleno de inútiles y ladrones, el Congreso sólo servía para sus reuniones políticas y tratar “negociados”. A tal punto que ni siquiera “hicieron tiempo” para anular la Ley de Alquileres que tanto daño produjo a la población. Tanto diputados como senadores, sólo trataban cómo podían sacar a los jueces de la Corte Suprema e implantar a otros de los suyos, para evitar que siguieran tratando la grave corrupción cometida por el kirchnerismo.

 

Tanto serían los “arreglos”, que involucraba también a los piqueteros que les entregaban planes para exigirles que los acompañaran a las manifestaciones, con obligación de asistencia y amenazas de quitarles el plan si faltaban.

 

Fue tan triste que la podíamos comparar con el gobierno del proceso militar, con la diferencia de la inseguridad, asaltos, escuelas sin funcionar y lo poco que lo hacían era para “adoctrinar”” a niños y adolescentes para convertirlos en verdaderos soldados del kirchnerismo, donde los pobres niños, tratados para hacerlos burros, pero sin orejas.

 

Por suerte y justicia cayó Milei, que en un día sacó leyes que rigieron durante muchos años, como la de alquileres y tantas otras que favorecían a los narcotraficantes, con el peligro que significaba para los adolescentes y ciudadanos que eran asesinados.

 

Los seguidores del kirchnerismo eran tan faltos de inteligencia, que pretendían defender a los piqueteros, sin siquiera conocer las leyes y la Constitución. Claro reclamaban: Pero cómo si antes podíamos cortar calles y nadie les decía nada y ahora no entendían, claro les habían leído la Constitución incompleta, donde decía que toda persona tiene el derecho a manifestarse, pero no le leían lo que seguía que decía, “siempre y cuando no entorpezcan a los que circulan libremente por las calles o van con sus colectivos a sus respectivos trabajos” que ese es un delito mayor que el de manifestarse.

 

Y así reclamaban por sus derechos, sin ver que esos derechos terminan donde comienzan los de los demás.

Les estoy escribiendo en un idioma claro y simple para que intenten aprender.

 

Ahora puede ser que la Justicia tome al toro por las astas y meta presos a tantos delincuentes como la Cristina y sus secuaces, claro como en algunos momentos del proceso militar donde impusieron la Pena de Muerte. Lo que no llegó a nuestro país como Ley, pero igual la aplicaron sin Ley y sin piedad, como el caso Nisman, para evitar ser juzgados por corrupción y traición a la Patria, y como estos muchos casos más para la analogía.

 

Pero apareció un arco iris en nuestro horizonte, presagiando el final del kirchnerismo y la cuerda que arrojó Milei para evitar que cayéramos todos al inmenso abismo… Todos lo mirábamos con dudas y hasta lo creíamos loco; pero su intelecto iba quedando a la vista, con una ansiedad de probar el cambio.

 

Apenas fue elegido por la mayoría del Pueblo, se volcó a trabajar de una manera inesperada y coherente, demostrando sus intenciones. Hoy nos maravilla el número de decisiones tomadas en tan corto tiempo para eliminar gastos del fisco y la fuerza indispensable para llevar adelante semejante programa, a pesar de los cacerolazos por los DNU que ni siquiera pudieron leer. Los manifestantes, cuando se les preguntaba por qué los piquetes no sabían qué contestar.

 

Todo el daño posible de quienes no gobiernan ni dejan gobernar, como de costumbre, sólo queriendo desacreditar a lo que el pueblo ya le dio el visto bueno para que se aplicara todo lo necesario para terminar con el enemigo:  la inflación latente y el kirchnerismo.

Gordio y su nudo  23-12-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 921

 

“Tu nivel más alto de ignorancia lo alcanzas cuando rechazas algo sobre lo cual no sabes nada”.

Wayne Dyer

 

El autoimpuesto límite de extensión me impide realizar un análisis pormenorizado del decreto de necesidad y urgencia (DNU) con el cual Javier Milei, emulando a Alejandro Magno, cortó de un sablazo el infernal nudo de leyes y normas intrincadas y confusas, de regulaciones y trabas a la actividad económica y de privilegios que nos han traído hasta este estado de postración y decadencia infinita; carente de apoyos propios en el Congreso, optó por poner en juego todo el poder que recibió de la ciudadanía. A partir del miércoles, nuevos aires de libertad y progreso circulan por nuestro país. Y el Presidente ya ha adelantado que esto que vimos es sólo el principio.

 

Hace apenas trece días –diez hábiles- que él y Victoria Villarruel se alzaron con el 56% de los votos (14 millones) contra el peronismo unido, que hizo la peor performance de su historia; todo el arco de la izquierda, ésa que tan agresiva se muestra en la calle, recogió únicamente 700.000 sufragios. Pero parece que a los perdedores el juego democrático los tiene sin cuidado y ya, descaradamente, van por la destitución de un presidente al que no pueden, por cierto, acusar de mentir para vencerlos.

 

La explicación es clara: han sido golpeados en su órgano más sensible, el bolsillo, que han llenado durante tantos años con el manejo de las obras sociales sindicales y la intermediación en la ayuda social a la pobreza. La libertad de elegir la obra social, por ejemplo, es un puñal en el corazón de los dirigentes sindicales, pero mejora el servicio de salud a los afiliados, terminar con la industria del juicio lastima intereses de abogados y corporaciones, pero permite a las pymes contratar nuevos empleados, acabar con las autorizaciones para operar en comercio exterior pone fin a la corrupción que tanto encareció los productos importados, etc.

 

El extenso DNU produjo una reacción sorprendente: la velocidad con que fueron leídas sus noventa carillas por quienes, segundos después de que Milei concluyera su mensaje, comenzaron a golpear cacerolas; se ve que ha mejorado sensiblemente la comprensión de textos. Bromas aparte, una  sólida mayoría de argentinos demostró en las urnas que es muy consciente de la necesidad de desactivar la enorme cantidad de bombas de fragmentación que dejó la tríada de los Fernández² más Sergio Massa y, en especial, de la urgencia que reviste encontrar solución a los gravísimos problemas que nos aquejan; una muestra no menor es el fallo de la Juez Loretta Preska  que exige que la Argentina garantice, antes del 10 de enero, el pago de US$ 16.000 millones por la impericia intencional de Axel Kiciloff para enriquecer a Cristina Fernández. Sin embargo, distintos legisladores salieron a rasgarse las vestiduras en los medios con la unánime queja por no haber convocado a sesiones extraordinarias al Congreso y enviar los proyectos de ley.

 

Si se hubiera hecho así, no hubiera bastado todo este mandato presidencial para alcanzar sus objetivos, aquéllos que descarnadamente anunció durante la campaña electoral y ratificó en su discurso de asunción ante el pueblo. Ahora, el DNU sólo podrá ser derogado si ambas cámaras del Congreso resolvieran anularlo íntegramente, una regla impuesta en 2006 por Cristina Fernández; con que sólo una no lo hiciera, conservará total vigencia mientras la Justicia no falle, eventualmente, declarando inconstitucional alguno de sus artículos. El cinismo se vio cuando, con la caradura que tanto los caracteriza, fingieron olvidar cuántos sapos tragaron, ante iguales actitudes del Poder Ejecutivo durante los veinte años de kirchnerismo (Néstor firmó 267 DNU’s, Cristina Fernández 123 y Alberto Fernández 145), mientras delegaban al presidente de turno inmensas potestades legislativas; uno de los más conspicuos quejosos fue el mismo que, ante un pedido de desafuero de Cristina Kirchner por sus múltiples procesamientos por corrupción, la blindó con el inmoral argumento de la disciplina partidaria.

 

Patricia Bullrich ganó la primera escaramuza contra un Partido Obrero sin obreros y sólo pocos trabajadores informales y muchos pobres extranjeros. Pero creer que venció la guerra que desatarán los damnificados sería pecar de iluso; no se han librado aún las verdaderas batallas, traducidas en manifestaciones masivas, paros nacionales (ya la CGT y las CTA están planificando el primero) y hasta atentados contra los medios de producción, como tantas veces sucedió en el pasado. Y el riesgo de que aparezcan disturbios generados por infiltrados de todos los colores, como se vio en Chile, en Ecuador y en Perú, no debe descartarse sin más.

 

Me preocupan algunas omisiones del DNU, tal como el inaudito régimen de protección a las empresas de montaje de Tierra del Fuego y, sobre todo, las enormes “cajas” que aún quedan en manos del pero-kirchnerismo, como AySA, Enarsa, etc.; si se transformaran en prendas de negociación de apoyo político, el Gobierno perdería rápidamente sustento. Lo mismo sucedería si se mantuviera la inhabilitación para querellar para la UIF y la Oficina Anticorrupción que dispuso la administración anterior, tal como parece desprenderse hoy de los dichos del Ministro de Justicia. Todos estaremos dispuestos a tolerar el ajuste, siempre y cuando se persiga penalmente a los corruptos y se fulmine el gasto político improductivo.

 

Sólo me queda rogar a Dios que renueve su ancestral paciencia con los argentinos, que nos esforzamos en tropezar tantas veces con la misma piedra e insistíamos en suicidarnos; si tenemos la templanza necesaria para atravesar este túnel, aunque sea apretando los dientes, habremos dado un paso crucial hacia un futuro irreversible. Con esa esperanza en el corazón, tengan usted y todos los suyos una muy feliz y santa Navidad; y para los presos políticos, esos ancianos militares que nos salvaron del terror, pido con urgencia la prisión domiciliaria, injustamente denegada por venganza.

Falsos Impacientes 16-12-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 920

 

“Sólo los locos y los solitarios pueden permitirse el lujo de ser ellos mismos. Porque los solitarios no necesitan complacer a nadie, y a los locos no les importa ser comprendidos”.

Charles Bukowski

 

Ante lo dramático de la herencia recibida y sus urgencias, Javier Milei no podía aspirar a la luna de miel que acompaña los primeros tramos de cualquier gobierno, pero, como muchos periodistas hacen, exigir soluciones inmediatas para la crítica situación actual a sólo seis días de su asunción es, sin duda, malintencionado. Mientras los Fernández² roían sin piedad salarios y jubilaciones, generaban hiperinflación con estancamiento, destruían el empleo, la salud y la educación, la CGT y las CTA no concretaron siquiera una huelga general, pero ya se paran de manos para proteger sus inicuos privilegios frente a quien no puede ser responsabilizado del zafarrancho y debe enmendarlo; pero, claro, aquéllos eran titulares de una de las múltiples franquicias peronistas, a las cuales todo se disculpa.

 

El Presidente aprobó el primer examen al no mentir ni vender fantasías a la sociedad, incurriendo así en el mismo error –ocultar la realidad- de Mauricio Macri, aunque estoy convencido de que, cuando pronosticó dos años de trágica malaria, lo hizo con la esperanza de un sensible acortamiento de ese lapso; si lo lograra, después de haber pronosticado un apocalipsis económico-social, se convertiría en Superman.

 

Pese a la inédita debilidad parlamentaria que se deriva del formato tan unipersonal de su triunfo electoral, Milei está dando muestras de un formidable pragmatismo, y la primera muestra de ello fue arrebatarle a la condenada Cristina Fernández el imperio que construyó en el Senado, impidiéndole concretar la maniobra con la que buscaba ubicar, como tercero en la línea sucesoria, a una integrante de su asociación ilícita. Esa necesidad de construir gobernabilidad explica la integración de este tan heterogéneo primer gabinete de ministros; de todas maneras, es indispensable que el Presidente imponga límites morales a la incorporación o perpetuación de funcionarios provenientes de la anterior administración.

 

El “teorema de Baglini” demostró su vigencia con la morigeración de varias de sus propuestas electorales más controvertidas. La tan áspera realidad y la necesidad de obtener legitimidad de ejercicio (la de origen es indiscutible en razón del apoyo del 56% del electorado), han comenzado a limar las uñas del “león”. De todas maneras, algunas de esas políticas (dolarización, cierre del Banco Central, etc.), hoy diferidas, seguramente volverán a primer plano tan pronto el éxito acompañe a su gestión.

 

Pero esa probabilidad, debido a la enorme exigencia a que será sometida la sociedad en los próximos meses, dependerá de que ésta, convocada una vez más a ajustarse el cinturón sobre una ya tan delgada cintura, compruebe que el ajuste sobre la “casta” y el gasto político es real y palpable, y que los responsables de la terrible situación actual no siguen impunes. Interpelará a la Justicia hasta lograr que actúe con celeridad en la persecución penal del desquicio y la corrupción, y exigirá resultados; así como votó un cambio austero en el manejo de la cosa pública, también lo hizo para terminar con los mantos de olvido que siempre hemos extendido sobre las anteriores administraciones.

 

Las malas noticias judiciales siguen lloviendo, merecidamente, sobre Cristina Fernández y su más íntimo entorno. La atribución del sillón en el Consejo de la Magistratura a Luis Juez implica un nuevo equilibrio en ese crucial organismo, y se ha completado la integración de los tribunales orales federales que llevarán los juicios que más la preocupan: “Hotesur/Los Sauces”, “Cuadernos”, “Ruta del dinero K” y “Memorándum con Irán”, es decir, que se iniciarán el próximo año, y ya ha perdido los fueros.

 

Para evitar que el tiempo invalide la persecución es necesario modificar el Código de Procedimientos Penal de modo que el doble conforme (Tribunal Oral y Cámara de Casación) permita enviar a la cárcel a los condenados, sin depender de recursos ante la Corte Suprema, a la cual el zaffaronismo transformó en tercera instancia. Pero también revisar cuanto se ha hecho en los viciados juicios de “lesa humanidad”, que continúan siendo el vehículo para la venganza contra los militares que derrotaron a la subversión, amén de generar pingües indemnizaciones para sus supuestas víctimas.

 

Otro aspecto remarcable de lo acontecido desde el domingo se refiere a las relaciones exteriores y, sobre todo, a nuestro alineamiento geopolítico. La presencia en la toma de posesión de Volodimir Zelenski fue un gesto de enorme importancia porque constituyó una clara reversión de las incomprensibles (si olvidamos su posicionamiento ideológico) actitudes de Alberto Fernández. Nadie duda de que debemos y necesitamos comerciar con todos los países, pero eso no puede significar convalidar la violación de los verdaderos derechos humanos, la sangrienta represión a la libertad de expresión y a los opositores y minorías raciales ni, menos aún, la agresión militar gratuita a otras naciones.

 

Hoy se nos convoca nuevamente a poner el hombro, con esfuerzo y dolor, para resucitar a una Argentina a la cual una banda delictiva, elegida para gobernarnos durante dos décadas por una sociedad mayoritariamente idiotizada por el populismo, el clientelismo y la buscada falta de educación, ha puesto en estado de coma. Sólo Dios sabe si podremos lograrlo, pero, sin duda, vale la pena intentarlo; en especial, si debiéramos explicar a nuestros descendientes qué hicimos mientras la Patria moría.

Amanece la Libertad 09-12-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 919

“Diciembre me gustó pa ’ que te vayas”. José Alfredo Jiménez

Mañana, con la asunción de Javier Milei de la Presidencia de esta maltrecha República, la sociedad respirará en libertad, después de dos décadas de mordazas (con excepción de los años de Mauricio Macri), pero con un pronóstico de fuertes tormentas para el futuro inmediato. El discurso inaugural deberá contener un prolijo inventario de la herencia que recibirá, la peor desde 1983, ya que así mostrará su respeto por una tan castigada ciudadanía a la cual se le pedirá que asuma los enormes sacrificios que requerirá reconstruir tanto la economía, cuanto la educación, la salud, la seguridad cotidiana, la defensa nacional, el orden público y el tejido social, todos universos destruidos por el kirchnerismo hasta los cimientos.

El león libertario está dando muestras de un pragmatismo inédito en el difícil armado de un gobierno que necesita traducir los votos de catorce millones de ciudadanos en fuertes espaldas políticas y legislativas para obtener las sanciones de las leyes que le permitan encarar las reformas que, al haber sido explícitas en la campaña, le permitieron triunfar en el ballotage. Me parece de una ingenuidad absurda reclamarle, como hace el periodismo, mantener una virginal pureza que sólo significaría debilidad en un Congreso tan adverso como se vio el jueves; espero que lo entiendan los jóvenes, siempre impacientes, cuando la realidad imponga demorar el cumplimiento de algunas metas propuestas con tanto énfasis hasta ahora.

El lunes comenzará la resistencia violenta de quienes se presumen a priori afectados por el cambio radical que resulta indispensable producir en la reducción racional del gasto público, llevado al paroxismo por el populismo clientelista, al cual habremos despedido el domingo como se merece, sin honores, pero con alivio y enorme desprecio. Para diseñar esa trinchera, el martes se reunieron los cabecillas de la CGT, de las dos CTA, incluyendo a Roberto Baradel, máximo responsable de la catástrofe educativa que ha condenado irremisiblemente al fracaso a varias generaciones de chicos, con los corruptos gerentes de la pobreza, es decir, los mismos que estuvieron en silencio cuatro años, mientras los Fernández² y Sergio Massa licuaban salarios y jubilaciones a golpes de inflación y latrocinio.

Anunciaron que combatirán en la calle, seguramente durante las fiestas navideñas, para sostener sus incomprensibles privilegios, esos que la sociedad les retaceó en las urnas, llevando al peronismo a la peor derrota de su historia. En un paso de comedia que pretende replicar la tragedia de los 70’s, dicen estar dispuestos a sembrar muertos, una acción que habitualmente desestabiliza a los gobiernos. Pero esta vez se enfrentarán a Patricia Bullrich quien, mostrando su grandeza personal y política, habrá asumido uno de los cargos más peligrosos de la administración, aunque cuente con la lealtad y la confianza de todas las fuerzas de seguridad federales, quizás con excepción de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), colonizada –como otros organismos- por La Cámpora.

Espero que los fiscales, bajo el comando interino de ese gran señor que es Eduardo Casal, a quien sugiero que el nuevo gobierno proponga efectivizar, promuevan denuncias penales contra todos y cada uno de los funcionarios que, durante tantos años, han saqueado al Estado dejándolo exánime; muchos de ellos permanecerán en sus cargos, y actuarán como quinta-columnas para poner palos en las ruedas y complicar la nueva gestión con vistas a su rápida destitución. La Justicia deberá acabar con la impunidad habitual, actuando con celeridad para evitar que, como siempre sucede, el tiempo malgastado imponga la prescripción de las acciones.

El ejemplo más concreto y trágico de la responsabilidad de quienes se van es el juicio que la Argentina perdió, por la estatización de YPF y la mala praxis de Axel Kiciloff, en los tribunales de Nueva York y que significó una condena de US$ 16.000 millones; en la medida en que, al menos, el 30% de ese monto irá a las empresas de los Eskenazi, testaferros de Cristina Fernández, significará un nuevo y descomunal enriquecimiento para la familia Kirchner, titular de esta asociación ilícita organizada para defraudar al Estado; no es un detalle menor que la defensa de los intereses nacionales estuviera, en los últimos cuatro años, a cargo de Carlos Zannini, cómplice necesario de esa monumental estafa.

Sería necesario impedir que Alberto Fernández, Massa y tantos otros canallas se fueran al extranjero sin rendir acabada cuenta de todo lo que han hecho para contribuir a la muerte de miles de compatriotas durante la pandemia, extender la rampante corrupción, profundizar la crisis económico-social, vaciar las arcas públicas, dilapidar dinero a manos llenas para sostener la apetencia presidencial del Ministro de Economía, llevarnos a la hiperinflación y dejar más bombas cebadas a la próxima administración. Si Dios y la Patria esta vez concretaran su siempre prometida y nunca efectivizada demanda, resultaría más digerible para la sociedad transitar el dificultoso y empedrado camino hacia el futuro prometido.

Acompañar a Milei y a Victoria Villarroel desde el Congreso a la Plaza de Mayo es una verdadera obligación republicana para la ciudadanía que, previsiblemente, se verá conminada en breve a parar los pies a todos aquéllos que, sin escrúpulos, buscarán el rápido fracaso del libertario, cualquiera sea el costo generalizado de intentarlo, para volver al poder.

“No me atosiguéis” 02-12-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 917

“Yo me conformaría con que el corazón de los argentinos tuviera tres cosas: honestidad, responsabilidad, solidaridad”. René Favaloro

Mi emocionado abrazo a los grandes vencedores del domingo, Javier Milei y Victoria Villarruel, a los que sumo, sin dudar, a Mauricio Macri y Patricia Bullrich, que consiguieron reencausar hacia los libertarios a gran parte de los votantes de JxC y garantizar su triunfo con el aporte de miles de fiscales. Gracias a Dios, la Argentina se encamina a la reconstrucción de la mano de la austeridad en la conducción del Estado, la libertad de los ciudadanos y la seguridad jurídica para permitir las inversiones esenciales.

La resonante victoria del candidato libertario fue la constatación de que en América, finalmente, los pueblos han despertado y los vientos soplan en contra del Foro de San Pablo y su pretensión de extender el “socialismo del siglo XXI”, el proyecto populista y autoritario que, en su hora, organizó Luiz Inácio Lula da Silva con la complicidad de Néstor y Cristina Kirchner, Evo Morales, Hugo Chávez y Rafael Correa; aún lo integran Daniel Ortega (Nicaragua), Miguel Díaz-Canel (Cuba), Xiomara Castro (Honduras), Gustavo Petro (Colombia), Nicolás Maduro (Venezuela), Luis Arce (Bolivia), Andrés López Obrador (México) y, pese a su vocación democrática, Gabriel Boric (Chile). Ese huracán ya se llevó puestas esas ansias con la derrota en la Constituyente chilena, el triunfo de la oposición colombiana en las elecciones municipales, la victoria de Daniel Noboa sobre el correísmo en el ballotage ecuatoriano y ahora en la Argentina, mientras que resultaban imposibles quimeras en El Salvador, Paraguay y Uruguay, países que ya habían rechazado el progresismo empobrecedor que, durante muchos años, habilitó la fundación de Unasur y otros conglomerados regionales sectarios.

El resultado del domingo constituyó el mejor escenario, al menos por ahora, para Cristina Fernández, porque consiguió retener la crucial Provincia de Buenos Aires y varios municipios clave y, a la vez, impedir que el Aceitoso la convirtiera en víctima de un inevitable matricidio. Pero la monumental golpiza que recibió el peronismo en todo el país (en el feudo de Axel Kiciloff triunfó sólo por un lastimoso 1,47%) fue de tal magnitud que, por ser la gran e indisimulable responsable, no se le permitirá eludir el pago de la factura que siempre el famoso movimiento presenta a sus mariscales derrotados. En breve veremos una nueva configuración del poder en el PJ, pues los gobernadores de ese signo serán, aunque sea a desgana, mucho más colaborativos con el nuevo Presidente que quienes aún militan en el kirchnerismo duro, fascista y ladrón.

El connotado círculo rojo, formado por los empresarios “expertos en mercados regulados”, aspiraba y apostaba a un triunfo de Sergio Massa para conservar los zoológicos y bañeras en los cuales tanto tiempo cazó y pescó (las ensambladoras de Tierra del Fuego son un ejemplo paradigmático) siempre en perjuicio de una sociedad que toleró su genética corrupción, pagando altos precios por sus productos malos, escondido detrás de fórmulas de nacionalismo berreta y proteccionismo absurdo. Resulta cómico ver cómo sus integrantes se rasgan ahora las vestiduras frente a las propuestas de libertad que trae Milei, anunciando la pérdida de puestos de trabajo (que fueron incapaces de generar pese al cierre casi total de la economía) si se vieran obligados a competir.

¿Y dónde estaban los eternos y absurdamente enriquecidos dirigentes sindicales mientras el trío de los Fernández² y Massa arrasaba la economía, destruía salarios y jubilaciones, nos llevaba al borde de la hiperestanflación, la pobreza bien medida al 50%, la indigencia al 15% y desaparecía a la clase media que antaño era su clientela? Hoy, ya antes de que asuma Milei, se muestran espantados y profieren amenazas sólo porque ven peligrar sus privilegios de casta. Las mismas actividades preventivas están desplegando los gerentes de la pobreza, acosados por la probabilidad de verse desplazados de su papel de intermediarios en la cadena de la felicidad de los planes.

A algunos, como Pablo Moyano y otros energúmenos se les soltó la cadena, en especial a Pablo Biró, que se siente dueño de Aerolíneas Argentinas y menta a muertes en la calle, por lo que ya fue denunciado penalmente por el Fiscal Carlos Stornelli. Y tal como suponíamos, Massa ha empezado a recorrer el mismo camino, acusado por María Eugenia Talerico y Daniel Sabsay, con razón, de administración fraudulenta por la forma en que dilapidó dinero público para sostener su candidatura.

Lo realmente positivo es que Milei, que está dando permanentes muestras de autoridad y honestidad, pese a ser el Presidente con menor apoyo legislativo propio de la historia dispondrá de la colaboración de gobernadores, diputados y senadores del PRO y del peronismo republicano para obtener las leyes que necesitará para sacarnos de estas arenas movedizas que, hace tantos años, engullen nuestro destino.

Habrá que hacer sacrificios extremos, pero tiene detrás de sí los catorce millones de votos que obtuvo el domingo pasado; y cuenta ya con gente capaz y experimentada en muchas áreas de gobierno, especialmente en seguridad (narcos y “mapuches”, ¡teléfono!) y defensa por si los repugnantes especímenes que se adueñaron del Estado –sobre todo de la educación pública- y sus empresas quisieran repetir sus pasadas “proezas”.

Nota N° 918

“De nada debe huir el hombre prudente tanto como de vivir según la opinión de los demás”. San Basilio

Resulta verdaderamente absurdo el espectáculo que está brindando la prensa, en todas sus formas, al hacer suyos los rumores que circulan, muchas veces generados por los propios interesados, acerca de los nombres que formarán parte del primer equipo ministerial de Javier Milei a partir del 10 de diciembre, cuando se hará cargo del Ejecutivo. El Presidente electo ha confirmado ya a algunos, pero, todos los días, aparecieron teóricos nombramientos que, cual estrellas fugaces, se apagaron de inmediato.

Me parece razonable que el libertario se haya comportado de ese modo por dos razones. La primera es que, si en medio del tembladeral de fin de ciclo que estamos viviendo, producto tanto de la inédita crisis socio-económica cuanto, paradójicamente, de la enorme derrota que sufrió el peronismo en el ballotage, cualquier designación prematura hubiera sometido al elegido a un enorme desgaste ya que, como se ha visto, el Gobierno saliente hubiera buscado hacerlo responsable del descalabro actual en su área de responsabilidad; en la medida en que no hubo apuradas decisiones oficiales, no pudo personalizar esas malas intenciones.

Por otra parte, y en la medida en que Milei carecerá de significativos bloques parlamentarios propios, me parece probable que se inaugure un nuevo formato de poder, con una participación en él mucho mayor del Congreso en desmedro del habitual presidencialismo. Si fuera así, el nuevo Presidente estará obligado a construir una fuerte alianza de gobierno, que supere a la meramente electoral como fue en su momento Cambiemos. La natural consecuencia de esa modificación sería la participación de otros partidos que, como sucede en los sistemas parlamentarios europeos y aún en Brasil, reciben la pública responsabilidad de áreas del Gobierno, a punto tal que, cuando un ministro renuncia, el Presidente pide al partido que lo propuso originalmente que elija a su sucesor. Es por eso que, si Milei hubiera confirmado anticipadamente nombres, hubiera mostrado su juego en una mesa de tahúres y mafiosos. Déjenlo negociar y armar su equipo en paz y no lo atosiguen con su impaciencia; restan sólo ocho días para que todas las actuales incógnitas sean definitivamente reveladas.

De todos los casilleros aún vacantes, además del Presidente del Banco Central, me preocupa, y mucho, el área de Defensa. El kirchnerismo y el trotskismo ya están formando sus tropas y haciendo las maniobras previas para el combate que, tal como han anunciado sus portavoces más violentos, pretenden librar en la calle desde el día uno de la nueva gestión. En los últimos veinte años (la gestión de Mauricio Macri, con Germán Garavano y Claudio Avruj, nada hizo para modificar ese rumbo), esta hipócrita sociedad permitió la inicua persecución a las fuerzas armadas, enviando a la cárcel y a la muerte a sus ex integrantes que vencieron en la guerra que la democracia ordenó contra el terrorismo, que la había provocado, hace casi cincuenta años. Con ese penoso antecedente, agravado por la aplicación retroactiva de leyes penales, la derogación de otras por el propio Congreso que las había sancionado, la indefinida duración de las prisiones preventivas, la manipulación bastarda de los juicios, será muy difícil exigir subordinación y obediencia debida a oficiales que, como es natural, nacieron en democracia.

Y todos hemos visto, en sepulcral silencio, como los miembros de las fuerzas de seguridad eran imputados y procesados por cumplir simplemente su deber frente a los delincuentes, inclusive a aquéllos disfrazados de mapuches; recordemos, por ejemplo, que los prefectos fueron perseguidos por el falso asesinato de Santiago Maldonado, y el policía Luis Chocobar por disparar a quien había dejado discapacitado a un turista en La Boca. La única que respaldó, sin medias tintas, el accionar de los involucrados fue Patricia Bullrich que, por su bien ganado prestigio, fue designada Ministro de Seguridad de la nueva gestión, y contará con la confianza de sus subordinados al momento de hacer cumplir la ley e imponer el orden.

Y esta conducta resultará indispensable pues, tal como reconoció el Presidente electo al regreso de su viaje a Washington, la catastrófica herencia que recibirá, que ya ha comenzado a denunciar enfáticamente, nos llevará a una estanflación por un período de entre 18 y 24 meses, con todo el impacto social que eso significa, en especial para los más pobres de nuestros conciudadanos, con lo cual las aberrantes organizaciones sociales encontrarán una justificación para sus marchas y piquetes.

El desastre que generaron Axel Kiciloff, con su criminal estatización de YPF, y Sergio Massa, con sus delictuales acciones para intentar llegar a la Presidencia, y Miguel Pesce, con su explosión en seguros de cambio (dólar futuro) que implicó nuevos negocios para sus amigos y más y más graves problemas para la nueva administración, ameritan que la Justicia tome cartas en el asunto y, en su momento, haga recaer sobre él todo el peso del Código Penal, amén de obligarlo a responder con su patrimonio personal; allí resultará crucial la presencia de Rodolfo Barra, designado Procurador del Tesoro –jefe de todos los abogados del Estado- en reemplazo de Carlos Zannini, cómplice esencial del saqueo kircherista. Sólo así, cuando se demuestre que se acabó en serio la impunidad y que los ladrones pagarán sus culpas, podrá pedirse a la sociedad que soporte las medidas económicas necesarias para, simplemente, volver a la superficie desde el fondo del mar en que nos encontramos desde hace tantas décadas.


Vientos y Mariscales 25-11-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 917

“Yo me conformaría con que el corazón de los argentinos tuviera tres cosas: honestidad, responsabilidad, solidaridad”. René Favaloro

Mi emocionado abrazo a los grandes vencedores del domingo, Javier Milei y Victoria Villarruel, a los que sumo, sin dudar, a Mauricio Macri y Patricia Bullrich, que consiguieron reencausar hacia los libertarios a gran parte de los votantes de JxC y garantizar su triunfo con el aporte de miles de fiscales. Gracias a Dios, la Argentina se encamina a la reconstrucción de la mano de la austeridad en la conducción del Estado, la libertad de los ciudadanos y la seguridad jurídica para permitir las inversiones esenciales.

La resonante victoria del candidato libertario fue la constatación de que en América, finalmente, los pueblos han despertado y los vientos soplan en contra del Foro de San Pablo y su pretensión de extender el “socialismo del siglo XXI”, el proyecto populista y autoritario que, en su hora, organizó Luiz Inácio Lula da Silva con la complicidad de Néstor y Cristina Kirchner, Evo Morales, Hugo Chávez y Rafael Correa; aún lo integran Daniel Ortega (Nicaragua), Miguel Díaz-Canel (Cuba), Xiomara Castro (Honduras), Gustavo Petro (Colombia), Nicolás Maduro (Venezuela), Luis Arce (Bolivia), Andrés López Obrador (México) y, pese a su vocación democrática, Gabriel Boric (Chile). Ese huracán ya se llevó puestas esas ansias con la derrota en la Constituyente chilena, el triunfo de la oposición colombiana en las elecciones municipales, la victoria de Daniel Noboa sobre el correísmo en el ballotage ecuatoriano y ahora en la Argentina, mientras que resultaban imposibles quimeras en El Salvador, Paraguay y Uruguay, países que ya habían rechazado el progresismo empobrecedor que, durante muchos años, habilitó la fundación de Unasur y otros conglomerados regionales sectarios.

El resultado del domingo constituyó el mejor escenario, al menos por ahora, para Cristina Fernández, porque consiguió retener la crucial Provincia de Buenos Aires y varios municipios clave y, a la vez, impedir que el Aceitoso la convirtiera en víctima de un inevitable matricidio. Pero la monumental golpiza que recibió el peronismo en todo el país (en el feudo de Axel Kiciloff triunfó sólo por un lastimoso 1,47%) fue de tal magnitud que, por ser la gran e indisimulable responsable, no se le permitirá eludir el pago de la factura que siempre el famoso movimiento presenta a sus mariscales derrotados. En breve veremos una nueva configuración del poder en el PJ, pues los gobernadores de ese signo serán, aunque sea a desgana, mucho más colaborativos con el nuevo Presidente que quienes aún militan en el kirchnerismo duro, fascista y ladrón.

El connotado círculo rojo, formado por los empresarios “expertos en mercados regulados”, aspiraba y apostaba a un triunfo de Sergio Massa para conservar los zoológicos y bañeras en los cuales tanto tiempo cazó y pescó (las ensambladoras de Tierra del Fuego son un ejemplo paradigmático) siempre en perjuicio de una sociedad que toleró su genética corrupción, pagando altos precios por sus productos malos, escondido detrás de fórmulas de nacionalismo berreta y proteccionismo absurdo. Resulta cómico ver cómo sus integrantes se rasgan ahora las vestiduras frente a las propuestas de libertad que trae Milei, anunciando la pérdida de puestos de trabajo (que fueron incapaces de generar pese al cierre casi total de la economía) si se vieran obligados a competir.

¿Y dónde estaban los eternos y absurdamente enriquecidos dirigentes sindicales mientras el trío de los Fernández² y Massa arrasaba la economía, destruía salarios y jubilaciones, nos llevaba al borde de la hiperestanflación, la pobreza bien medida al 50%, la indigencia al 15% y desaparecía a la clase media que antaño era su clientela? Hoy, ya antes de que asuma Milei, se muestran espantados y profieren amenazas sólo porque ven peligrar sus privilegios de casta. Las mismas actividades preventivas están desplegando los gerentes de la pobreza, acosados por la probabilidad de verse desplazados de su papel de intermediarios en la cadena de la felicidad de los planes.

A algunos, como Pablo Moyano y otros energúmenos se les soltó la cadena, en especial a Pablo Biró, que se siente dueño de Aerolíneas Argentinas y menta a muertes en la calle, por lo que ya fue denunciado penalmente por el Fiscal Carlos Stornelli. Y tal como suponíamos, Massa ha empezado a recorrer el mismo camino, acusado por María Eugenia Talerico y Daniel Sabsay, con razón, de administración fraudulenta por la forma en que dilapidó dinero público para sostener su candidatura.

Lo realmente positivo es que Milei, que está dando permanentes muestras de autoridad y honestidad, pese a ser el Presidente con menor apoyo legislativo propio de la historia dispondrá de la colaboración de gobernadores, diputados y senadores del PRO y del peronismo republicano para obtener las leyes que necesitará para sacarnos de estas arenas movedizas que, hace tantos años, engullen nuestro destino.

Habrá que hacer sacrificios extremos, pero tiene detrás de sí los catorce millones de votos que obtuvo el domingo pasado; y cuenta ya con gente capaz y experimentada en muchas áreas de gobierno, especialmente en seguridad (narcos y “mapuches”, ¡teléfono!) y defensa por si los repugnantes especímenes que se adueñaron del Estado –sobre todo de la educación pública- y sus empresas quisieran repetir sus pasadas “proezas”.

Schiaretti, No es Superman, sino “El Hombre Araña”   24-11-23 

por Alberto A. Anselmi

El “Hombre Araña” araña todo lo que puede, será por eso tantas obras, rutas, escuelas, hospitales, porque sin hacer rutas, aunque no se arreglen las viejas, sin hacer escuelas, aunque no pongan maestros, sin hacer hospitales, aunque no pongan médicos ni insumos, habiendo hecho el hospital modular de Mina Clavero, trayendo excepcionalmente todos los instrumentales para combatir la pandemia, que les sirvió para inaugurar (con los mismos instrumentales) otro centro de salud con el mismo “verso”, de la misma manera que entregaron nuevos móviles policiales, para después llevarse la mitad para hacer campaña en otro municipio.

Pero el gran “curro”, las troncales del gas, prometidos por este mismo gobierno en las manos de De La Sota hace 24 años y todavía no llega a los habitantes de Traslasierra por lo que fuera denunciado, por quien escribe esta nota, en la Justicia Federal ante el Fiscal General Enrique Senestari y luego imputado en “El Lavajato” por este delito de coimas en Brasil y Estados Unidos, donde el propio empresario propietario de Odebrech confesó como arrepentido por las coimas que entregaban al dúo De La Sota- Schiaretti por cada obra que le daban.

También las coimas por la instalación de cañerías para traer el agua desde el dique Los Molinos a Córdoba y que el propietario de la empresa, Aldo Boggio confesara como arrepentido que entregaba, en todas las obras que le dieron las correspondientes “coimas” a Schiaretti.

Pero esto no es lo único sino sólo una parte de todos los hechos de corrupción que se llevaron a cabo, sin hablar de las viviendas para Villa Cura Brochero, prometidas hace 24 años en cada campaña política, o sea cada 4 años, en 1998 las prometía De La Sota en el Club Peñarol de Brochero, en la segunda campaña, en el mismo lugar, pero con 5.000 choripanes de por medio, el gobernador se disculpaba diciendo que Brochero no tenía los terrenos pero que ahora  la provincia le regalaba los terrenos para hacer las 100 viviendas que tanto necesitaba Brochero (infinidad de aplausos  en Peñarol, saboreando los chorizos).

Pero cuatro años más, ya gobernaba Schiaretti, quien ante nuestra pregunta afirmó, “yo no prometí las viviendas, porque cuando  yo lo prometo lo hago y ahora lo prometo yo y haré las viviendas. Y así transcurrieron muchas campañas más y por eso Schiaretti le puso a este Periodista Anselmi, guardaespaldas, que según los mismos amenazaban y justificaban diciendo que no le hiciera preguntas al Gobernador, quizás porque no querían le volviera a preguntar sobre las viviendas, las que “Lucho” Oliva les agradeciera tantas veces los gestos tan comprometidos de los gobernadores durante los años de tantas inauguraciones de promesas.

Y las mismas promesas, también agreguemos las cloacas, prometidas hace también 24 años y todavía nadie recibe ese servicio que ahora deberá afrontar el Dr. Luis Quiroga, próximo Intendente de Mina Clavero; desde tantos años también se llevaron a cabo como promesas de campaña, sí porque Schiaretti inauguraba “promesas”. Las mismas promesas, decía, se hicieron por el Hotel de 5 Estrellas, que prometieron (para ganar votos) en el lago La Viña, el pavimento del camino al museo Rocsen, jamás realizado ni un metro.

De un lado del Obelisco, está la marea azul y roja, están los disfraces y la música inconfundible del Hombre Araña. Del otro lado, persisten las quejas, los cánticos y los carteles contra Sergio Massa y el reclamo de los militantes mileístas de La Libertad Avanza por una "boleta única" en el balotaje del domingo 19 de noviembre.

Todos tenemos esperanzas de un buen gobierno y esta es la oportunidad de Javier Milei, ¿Podrá ser el nuevo San Martín, el mismo que libertó América del Sur, nuestra Fe avanza…

No va más Nota del 18-11-2023 publicada 20-11-23
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 916

“El miedo sólo sirve para perderlo todo”. Manuel Belgrano

La campaña del miedo que el oficialismo ha desplegado no ha tenido, según las dudosas encuestas disponibles, el éxito esperado ya que el promedio de todas ellas muestra ganador al candidato libertario. Tampoco ha cuajado la insólita pretensión de Sergio Massa de que olvidáramos su complicado y tan contradictorio pasado y disfrazarse de candidato capaz de encarnar un cambio diferenciándose, al igual que hace Cristina Fernández, del fracasado y corrupto gobierno que comparte y cuya jefatura de facto ejerce desde hace más de un año. Es que el hartazgo que embriaga a una sociedad tan rota, producto de la voluntad kirchnerista de pauperizarla para dominarla, supera a la incógnita o al temor que suscita un curioso personaje, un desconocido recién llegado que, a través de las redes sociales, ha adquirido la gran probabilidad de representarla.

Quienes estamos preocupados por una eventual reedición, en peor versión y por veinte años más, de cuanto vivimos bajo el kirchnerismo, debemos instar a nuestros amigos y conocidos a votar positivamente, aunque lo hagan tapándose la nariz por el disgusto de tener que optar por un mal menor; la abstinencia y el voto en blanco favorecen a Massa, triunfador en la primera vuelta. El Gobierno, que se negó a postergar el fin de semana largo con la intención de perjudicar a Javier Milei presumiendo que muchos de sus electores lo aprovecharían para viajar absteniéndose de votar, tuvo una mala noticia: las reservas hoteleras cayeron verticalmente, confirmando el compromiso cívico que la ciudadanía ha asumido en esta crucial instancia.

La última bola de esta ruleta se lanzará mañana a la noche, y con eficiente fiscalización mediante, espero que los argentinos hayamos dado vuelta a una de las páginas más trágicas de nuestra historia, que comenzó cuando Eduardo Duhalde, en 2002, literalmente remató la Presidencia de la República y Néstor Kirchner, que para ello disponía de los hurtados y famosos fondos de Santa Cruz, hizo la mayor oferta. Espero tanto un triunfo de Milei cuanto en que la diferencia a su favor sea lo suficientemente importante como para no tener que esperar, por varios días, el resultado del escrutinio definitivo, a cargo de la Justicia, o sea, de la Cámara Nacional Electoral.

Con el análisis de la apertura de los datos finales sabremos si Cristina Fernández, después de haberse garantizado la Provincia de Buenos Aires y el ingreso de innumerables diputados y senadores adictos, amén de muchos gobernadores e intendentes, jugó en serio a favor de Massa, un cínico que necesariamente deberá intentar un matricidio para ser el nuevo macho alfa del peronismo. A ella, ¿qué le conviene más?, ¿un mandatario que, con su triunfo, se habrá transformado en dueño de la lapicera y del PJ u otro, que por su debilidad legislativa estará obligado a negociar cada ley?

En esta larguísima campaña electoral que terminó el jueves hemos visto surgir de las cloacas las peores inmundicias, tanto en la proliferación de gravísimos episodios de patoterismo provincial, corrupción (Insaurralde, Chocolate Rigau, etc.) y mafioso uso de los servicios de inteligencia estatal para perseguir a opositores, periodistas, jueces y hasta propia tropa, cuanto en la reiterada tentativa de colonizar al Poder Judicial mediante la fantochada del juicio político a los ministros de la Corte Suprema. Sólo la masiva pobreza y la inducida ignorancia que padece nuestra ciudadanía, que le impide pensar en algo más que subsistir, ha permitido que Massa, cómplice de ese bastardo ataque y directo responsable de la catastrófica situación económica y de la imparable inflación, sorprendiendo al mundo entero, haya conseguido ingresar al ballotage.

Si el candidato libertario fuera el ganador, a Massa le espera un largo recorrido por los tribunales, diseñado por la gran cantidad de denuncias por la desvergüenza con que ha violado todas las normas electorales, apropiándose de los muchos recursos y resortes del Estado para sostener su candidatura y para denostar a su adversario; con esa amoral conducta, además, arrasó (3 puntos del PBI) con la ya destruida economía nacional. Quienes moran en Comodoro Py poseen narices capaces de competir con los mejores perfumistas del mundo, y una percepción privilegiada para anticipar hacia dónde se moverán las veletas que coronan el edificio.

El perverso calendario electoral deja escasos veinte días a la transición (si se trata de signos políticos distintos) y prometen ser más que agitados y peligrosos, tanto en una economía en recesión y al borde la hiperinflación, cuanto en lo social, por la proximidad de las fiestas de fin de año, una época en que las carencias siempre son mayores y más angustiantes. Dudo que un perdedor Aceitoso resigne su cargo de Ministro de Economía y, seguramente, estará tentado a arrojar sal sobre las ruinas que heredará su sucesor, mientras el kirchnerismo y sus cómplices más violentos (barrabravas, soldaditos del narco, Vatayón Militante, patotas sindicales y anarco-trotskistas) pondrán en duda una transferencia pacífica del mando.

Pero, con el sillón de Rivadavia, Milei se hará con el mando de todas las fuerzas armadas y de seguridad federales, y podrá apoyarse en el prestigio que en ellas tiene su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, y más aún en la confianza y el carisma que distinguen a Patricia Bullrich, quien ha tenido la nobleza de sumarse a la gesta libertaria contra la cual perdió en la primera vuelta electoral, para controlar cualquier desborde.

Bs.As., 18 Nov 23

--
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

Democracia y Transparencia 16-11-23
por Diego M. Mestre

Democracia y Transparencia

Tribunal de Cuentas de la Provincia de Córdoba

 

El 25 de junio los cordobeses expresaron en las urnas claramente su intención. Eligieron a Martín Llaryora como gobernador para el período 2023-2027 y le concedieron a Juntos por el Cambio el control del Tribunal de Cuentas de la provincia tal lo establece la Ley 7630 Orgánica del Tribunal de Cuentas de la Provincia. Pero el peronismo de Schiaretti-Llaryora no deja de dar sorpresas desagradables y fuera de todo contexto normal, lo cual es desconocer la voluntad de los cordobeses manifestada a través del voto y a pesar de las voces que se alzaron desde diferentes sectores en defensa de la institucionalidad y la voluntad popular, a menos de 30 días del cambio de autoridades, envían, tratan y aprueban en la Legislatura de la Provincia de Córdoba, un conjunto de reformas que modifica el funcionamiento del Tribunal de Cuentas para vaciarlo de contenido, se pretende entre otras cosas eliminar el visado previo (se auditarán los gastos ya realizados) se pretende quitar agencias y organismos de la órbita de control del Tribunal de Cuentas; se quiere  dar vía libre para viajes, traslados, pasajes, y determinadas erogaciones e incorpora una categoría que acepta ciertos gastos sin comprobante que los respalde, entre otras aberraciones que restan facultades de control y que hacen a una total falta de transparencia. Si no hay nada para ocultar, no se comprende este apuro para modificar una ley que lo único que pretende es dar libertad de acción absoluta en el gasto al gobernador electo, quien ya sabe de éstos mecanismos de impunidad, tal lo hizo en la Municipalidad de Córdoba gobernando los 4 años en emergencia económica que él mismo declaro, otorgándose a sí mismo plenos poderes sobre los gastos de la administración. El único gesto que pretendo del actual gobernador Juan Schiaretti es que honre la investidura que le otorgaron los cordobeses y vete la modificación a la Ley que fue consumada el 16 del corriente, que han aprobado aprovechando la mayoría parlamentaria, que ya no tendrán desde el 10 de diciembre. Le pido un gesto de grandeza institucional para que respete la voluntad que expresaron los cordobeses en las urnas

.

Diego M. Mestre

Pte. Comité Capital Córdoba UCR


¡Qué chiquero 2! 11-11-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 915

“Con todo lo que se sabe, muchos volverán a ser votados y habrá que admitir que somos un país de mierda”. José Sacristán

El gravísimo episodio de espionaje ilegal sobre un montón de personas relevantes del oficialismo y de la oposición que explotó en las manos de Sergio Massa a días del crucial ballotage, volvió a poner sobre el tapete el asesinato del Fiscal Alberto Nisman y reviste características truculentas para la democracia, aún para ésta tan maltrecha que vivimos los argentinos, pero ¿tendrá relevancia al momento de votar? ¿Cuánto incide en el ánimo de los ciudadanos, de cara a la inminente elección, la generalizada corrupción que se expone, diariamente, a cielo abierto?

Si la respuesta puede medirse en función de lo sucedido en la primera vuelta, substanciada en la estela del yacht “Bandido”, con el cual se paseó el camporista Martín Insaurralde por el Mediterráneo con una felina modelo, deberíamos concluir que muy poco, ya que éste consiguió entronizar a su heredero, Federico Otermin, como Intendente de Lomas de Zamora, mejorando nada menos que en 50.000 votos los resultados obtenidos en las PASO. No debemos olvidar, además, que el delfín es uno de los principales manchados por los “chocolates” de la Legislatura provincial.

El porqué de esa irracional conducta de los ciudadanos de a pie ante las urnas sólo puede explicarse si recordamos la gigantesca y tan exitosa fábrica de pobres que ha sido el kirchnerismo, que aplasta a nuestro país desde hace veinte años. Quienes se limitan a intentar sobrevivir en medio de la miseria más atroz, sin agua ni cloacas, sin seguridad y sin asfalto, sin educación y sin salud, en manos del violento narcotráfico, sólo pueden pensar en lo inmediato: ver cómo hacen para comer ellos y sus hijos con ingresos que la desbordada inflación deteriora a ojos vistas y ya son comparables a los de Haití. Así, la corrupción generalizada no entra en el ángulo de su mirada ni de su pensamiento, como tampoco lo hace el largo plazo y, como natural consecuencia, cambian su voto por un colchón, unas chapas o una bicicleta, entregando así el futuro a estos crápulas que, como se saben impunes, exhiben sin vergüenza sus fastuosas vidas.

La chapucería y, sobre todo, la monumental impericia que han demostrado estos personajes (si los mandan a espiar, tocan el timbre) es un balde de agua helada sobre las pretensiones de Cristina Fernández de poner en la picota a los jueces que, en breve, deberán decidir, si no sobre el bien oculto botín robado a las arcas públicas, al menos sobre su libertad y la del tan laborioso y reelecto Máximo Kirchner. Todo el mamarracho del juicio político a los ministros de la Corte Suprema se derrumbó porque su principal impulsor, el Diputado Rodolfo Tailhade, aparece claramente como jefe de esta franquicia blue de la Agencia Federal de Investigaciones.

Seguramente, en el debate de candidatos a Presidente que se realizará mañana, Javier Milei interpelará duramente al Aceitoso al respecto, ya que uno de los esenciales engranajes -Fabián “Conu” Rodríguez- de esa pestilente maquinaria aún revista, y en un cargo relevante, en las filas de la Dirección General Impositiva, la mega base de datos que el Gobierno utiliza para apretar a los ciudadanos molestos y a las empresas díscolas, y que depende del propio Massa. Además, los dos diputados que responden a éste en la Comisión de Juicio Político (Ramiro Gutiérrez y Micaela Morán) han permitido a la canalla kirchnerista contar con el quórum necesario para su payasesco show contra los jueces supremos, y demorar el dictamen de esa Comisión hasta después del ballotage para no afectar más sus chances electorales, y quizás también como una tentativa de extorsión a las víctimas.

Si, como espero, el Peluca triunfa el 19 de noviembre, el Aceitoso comenzará a frecuentar los pasillos de Comodoro Py, y los muchos amigos que ha cosechado, por las buenas o por las malas (con carpetazos alimentados por estos espías), en los tribunales federales deberán esforzarse para intentar evitarle muchas noches de insomnio. Ha violado todas las normas electorales y, para solventar su campaña, ha manoteado sin pudor alguno tantos dineros públicos que agravó aún más el estado agónico de la economía nacional; ayer mismo, el Jefe de Gabinete (el candidato a Vicepresidente, Agustín Rossi) y el Ministro de Economía (el mismo Massa) ampliaron el gasto de este año en casi $ 400.000.000.000. = (cuatrocientos mil millones de pesos). Y, por si fuera poco, habrá llegado el momento en que deberá explicar a los jueces y fiscales, que girarán como veletas por los nuevos vientos políticos, cómo ha construido su incalculable fortuna.

Precisamente, ante la inminencia del ballotage, siguen vigentes algunas preguntas cruciales: en la medida en que los gobernadores, intendentes, diputados y senadores ya han obtenido o reocupado sus sillas, ¿pondrán en movimiento, con la misma intensidad, el pesado y carísimo aparato peronista para beneficiar a Massa, capaz de cualquier traición? La renovada liga de mandatarios provinciales, ¿querrá empoderar a un nuevo macho alfa con estas características para que los lleve a la rastra? Cristina Fernández, que ha logrado quedarse con la Provincia de Buenos Aires para, desde allí, hostigar al futuro gobierno nacional, ¿ayudará a que su futuro, pero inevitable asesino político se haga con el poder para borrarla del mapa? Y el paranoico e hijísimo Máximo, ¿seguirá mirando sin reaccionar cómo sus más leales soldaditos van cayendo mientras los otros, ajenos a su “orga”, sobreviven? La moneda sigue estando en el aire, y las contradictorias encuestas que circulan por las redes no permiten superar la incógnita.

Sin Miedo 04-11-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 914

 

“A veces, uno sabe de qué lado estar simplemente viendo quiénes están del otro lado”.

 Leonard Cohen

 

El mundo entero parece haberse aficionado a jugar al TEG, pero con armas cada vez más letales; más allá de la horrorosa incursión de Hamas en Israel, a través de la cual Irán está modificando todo el mapa político de Medio Oriente, y de la salvaje invasión de Rusia a Ucrania, que logra lo mismo en Europa, el clima bélico también ha llegado a Sudamérica. Así, algunos países de la región van frustrando las siniestras intenciones del Foro de São Paulo, pero, a la vez, otros ponen en riesgo la paz que, durante tantos años fue un privilegio del subcontinente.

 

Toca felicitar a la ciudadanía colombiana que, el domingo pasado, reaccionó sin miedo y comenzó a revertir el camino de destrucción que inició al elegir como Presidente a Gustavo Petro, el ex guerrillero de las FARC que integra el arco nefasto del “socialismo del siglo XXI”. Lo hizo en las elecciones regionales que la oposición ganó por amplísimo margen y, como perla, llevó a la Alcaidía de Bogotá a Carlos Fernando Galán, hijo de un candidato presidencial asesinado por Pablo Escobar Gaviria en 1989.

 

La misma reacción se percibe en Venezuela, donde el narco-régimen de Nicolás Maduro se ve, por primera vez, fuertemente cuestionado por el gran éxito (92%) alcanzado sin miedo por Corina Machado en las internas de la oposición. Cuando la dictadura aceptó las negociaciones en Barbados para garantizar elecciones libres, el mundo libre levantó algunas de las sanciones económicas impuestas; sin embargo, a pocos días de ello, el chavismo las vuelve a motivar anulando los resultados de esas elecciones, persiguiendo a su vencedora y, además, buscando una insensata guerra contra Guyana por la región de Esequibo, para insuflar un instinto nacionalista que logre aglutinar en su apoyo a la opinión pública. ¿Algún parecido con la Argentina?

 

En Chile, el bastión socialista de buenos modales, el gobierno de Gabriel Boric está nuevamente jaqueado en el proceso de reforma constitucional, en el cual la derecha ha impuesto sus criterios y mandado al arcón de los malos recuerdos las exóticas propuestas de instalar una nación plurinacional y suprimir al Senado. Bolivia, el modelo que pretendió imitar la izquierda chilena, se ha transformado en la base terrorista regional de Irán, como Venezuela, y el gobierno de Luis Arce está emitiendo pasaportes a iraníes que pasan a nuestro territorio por fronteras que son verdaderos coladores, olvidando que el país de los ayatollahs fue el responsable de los peores atentados que sufrimos, los de la Embajada de Israel y la AMIA.

 

Volviendo a la Argentina, el Aceitoso “vende” haber ganado ya el ballotage que se disputará dentro de dos semanas, pese a ser el máximo responsable de la tragedia socio-económica que vivimos. En pos de ese hipotético triunfo, devastó aún más la tierra arrasada en que ha convertido al país con su “plan platita 3” y con la degradación de la democracia que implica la “campaña de miedo” que instrumentó utilizando las empresas públicas. Pero la realidad es bien distinta, ya que la gran mayoría se expresó en contra del proyecto de Sergio Massa, que sólo concitó el apoyo del 37% del electorado, en la peor performance del peronismo en toda su historia; seguramente, teme que la mayoría republicana ponga fin a sus sueños.

                                                                   

He sido desde aquí duro crítico de las propuestas más disruptivas de Javier Milei, y no me arrepiento de haberlo hecho. Sin embargo, ahora no sólo lo apoyo, sino que milito activamente a favor de su candidatura. Y lo hago por dos razones muy simples: la primera, es que estoy convencido que necesitará negociar para adquirir una gobernabilidad que la escasez de legisladores y la carencia de gobernadores propios le retaceará y, así, su conducta podrá ser controlada por el Congreso y por la Justicia; y la segunda, más determinante, surge de observar el tren fantasma de quienes rodean al Aceitoso y su mujer, Malena Galmarini, mientras recuerdo cuán peligrosos son, ya que coinciden tanto en su amoralidad cuanto en su riqueza mal habida, producto de su rara relación con el narcotráfico.

 

Esta nueva mutación del peronismo transporta en su vagones a los peores líderes gremiales (ver, Hugo Moyano y Roberto Baradel), los eternos señores feudales de las más pobres provincias (Gildo Insfrán, Osvaldo Jaldo y Gerardo Zamora), los abyectos “barones” del Conurbano (con Martín Insaurralde portando la incombustible bandera), los empresarios prebendarios y corruptos, y hasta los integrantes de ese extraño radicalismo transformado en bolsa de empleo público (Ricardito Alfonsín, Gerardo Morales, Martín Lousteau, Emiliano Yacobitti, Miguel del Sel).

 

Por todo eso, y en especial por el daño terminal que significaría para el país extender, al menos por otros veinte años, un sistema de gobierno tan corrupto y nefasto como el que perfeccionará y extremará Sergio Massa si se hiciera con el poder. Pero, así como ya podemos dejar de tener miedo a que la región entera se vista de rojo, también debemos actuar con coraje y decisión para conseguir que ese saludable hálito que la recorre llegue a la Argentina. Recuperarnos de esta prolongada enfermedad llevará tiempo y dolor, pero, estoy seguro, podemos lograrlo y recuperar el futuro para nuestros hijos y nietos, evitando que se vean obligados a emigrar para intentarlo y encontrarlo fuera.

El Voto Consciente 31-10-2023
por Cristian Caón

Nos encontramos ante un momento decisivo en la política argentina, donde el 19 de noviembre se perfila como una fecha determinante para definir el futuro de nuestra nación. En ocasiones como ésta, recordamos las palabras de figuras emblemáticas de nuestra historia política, quienes siempre abogaron por la firmeza de convicciones y la defensa de los valores nacionales.

 

Leandro Alem, el incansable defensor de la política, nos enseñó que "la política es una pasión sublime y el pueblo, el soberano". En momentos de decisiones trascendentales como el Ballotage, es crucial que nuestros votos reflejen esa pasión por la política y el deseo de servir al pueblo.

 

Hipólito Yrigoyen, el "caudillo del pueblo", sostenía que "la democracia no es la ley de los pocos, sino la ley de todos". Al votar conscientemente, estamos defendiendo la democracia en su verdadero sentido, asegurando que todos sean representados, y que nuestros líderes sean responsables ante cada uno de nosotros.

 

Arturo Illia, un presidente recordado por su integridad y honestidad, nos legó la idea de que "la política no es una ciencia fría; es una pasión y se rige por el corazón". En el Ballotage, donde las decisiones pueden parecer difíciles, recordemos que el corazón debe guiar nuestra elección, basándonos en nuestros ideales y principios.

 

Raúl Alfonsín, el líder de la transición democrática, decía que "la democracia es la forma de vida que más respeta la dignidad del hombre". Cuando enfrentemos el dilema del Ballotage, recordemos que debemos mantener nuestra dignidad al no comprometer nuestros valores.

 

En estas circunstancias, la sabiduría de estos líderes históricos nos insta a tomar decisiones con convicción y coherencia. No renunciemos a nuestros principios, hagamos que nuestro voto refleje el deseo de un futuro político en armonía con los valores que han construido la Argentina que amamos. La política argentina merece líderes que abracen y defiendan esos valores. El 19 de noviembre, votamos con el corazón y la dignidad, siguiendo la tradición de aquellos que lucharon por una Argentina mejor.

 

Optar por no elegir ninguna de las dos opciones es un acto de responsabilidad cívica. Representa la voz de aquellos que se niegan a comprometer sus convicciones por conveniencia. No es un voto en blanco, sino una declaración de que demandamos candidatos y políticas que estén a la altura de las expectativas y necesidades de la sociedad argentina.

 

Este acto, a menudo subestimado, es fundamental para recordar a los líderes políticos que su mandato es servir al pueblo y que su legitimidad depende de ofrecer propuestas y soluciones que respeten los valores de la nación. Es un recordatorio de que la democracia se nutre de la diversidad de opiniones y perspectivas, y que el voto es una herramienta poderosa para expresar descontento y disentimiento.

 

El Ballotage es una oportunidad para enviar un mensaje claro y contundente a aquellos que buscan liderar nuestro país. Es un llamado a la responsabilidad, a la autenticidad y a la ética en la política. No debemos conformarnos con menos de lo que merecemos. La política argentina merece líderes que abracen y defiendan los valores de justicia, solidaridad, educación y salud pública.

 

El 19 de noviembre, cuando te enfrentes al Ballotage, recuerda que tu voto es tu voz. No renuncias a tu capacidad de influir en el destino de Argentina. Si ninguna de las opciones te convence, elige la opción de la conciencia, elige hacer oír tu voz, elige recordar a los políticos que deben estar a la altura de nuestros valores y principios. La política argentina merece un futuro más brillante y más acorde con los anhelos de todos los ciudadanos.

Por qué 28-10-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 913

“En política los crímenes se perdonan, los errores nunca”.

Me equivoqué totalmente en mis previsiones sobre los resultados del domingo pasado; que les haya pasado a muchos no me consuela, porque tantos años viviendo en este régimen ladri-populista me hubieran debido enseñar algo. No tuve en cuenta la enorme capacidad de movilización del aparato peronista cuando se pone en juego el poder y, desde él, seguir saqueando al país hasta la extenuación; olvidé también la importancia de las manos que hurtan boletas de los adversarios, facilitada por la total ausencia de fiscales libertarios, en otra zancadilla del eterno Luis Barrionuevo.

Tampoco consideré el síndrome de Estocolmo que afecta a los más pobres y miserables de nuestros conciudadanos, tan desesperados por los siguientes minutos de su castigada existencia que no piensan siquiera en el mediano plazo y, por regalos que pagan ellos mismos con impuestos e inflación, vuelven a entregar el futuro de sus hijos y nietos, que nunca podrán salir del barro y acceder a bienes tan elementales como el agua potable y las cloacas, la educación y la salud. La campaña del miedo, desplegada diez días antes y nuevamente ahora, fue sumamente eficiente en esos estratos sociales, y el uso obsceno de los recursos públicos para apoyar al nuevo mascarón de proa terminó de cerrar el maloliente paquete.

Colaboró claramente la increíble incapacidad de la oposición para explicar qué impacto tendrían las medidas que propone y, sobre todo, para unificar candidaturas en la crucial Provincia de Buenos Aires, donde el lamentable ombliguismo de los dirigentes, entregando ese bastión político tan relevante, permitió la supervivencia del kirchnerismo más cerrado. A partir del triunfo del carísimo e incapaz Axel Kiciloff, su heredero putativo, acompañado por muchos “barones” del Conurbano que recuperaron municipios hasta hoy en manos de la oposición, Cristina Fernández dejó de preocuparse por la puñalada trapera que, como cuenta la historia en miles de ejemplos, le habría asestado Sergio Massa para sacarla definitivamente del juego y convertirse en el nuevo macho alfa del peronismo.

Pero no está todo perdido. Muy por el contrario, gracias al muy loable y patriótico gesto de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, tenemos la enorme posibilidad de hacer que Javier Milei gane el ballotage (lo separaron sólo seis puntos porcentuales del Aceitoso) y, para eso, todos tenemos que ir el 19 a votar y hacer un enorme esfuerzo para fiscalizar en las zonas más densamente pobladas. Cuando se me pregunta si creo que casi todos cuantos se abstuvieron en la primera vuelta acompañarán al líder libertario, mi respuesta es afirmativa, porque el, pero-kirchnerismo puso toda la carne al asador hace una semana, con gobernadores e intendentes jugando muy fuerte por sus propias elecciones, todas las cuales ya se han disputado, inclusive las de senadores y diputados. ¿Seguirán moviendo sus aparatos y gastando fortunas para ello cuando ya agarraron la sortija?

No sé si Milei –no comparto muchas de sus propuestas- será capaz, aún con ayuda del PRO, de hacer un exitoso gobierno y, menos aún, si podrá llevar a la práctica sus proyectos más disruptivos bajo el control de un Congreso tan atomizado como el que lo recibirá, pero no tengo ninguna duda de que es necesario hacer hasta lo imposible para frenar a Sergio Massa. Porque no quiero que se siga endeudándonos en condiciones secretas, que se mate impunemente a los fiscales, que nos alineemos con los peores regímenes totalitarios, que el Estado siga siendo el botín de políticos de toda procedencia; que se siga subsidiando con el hambre de los pobres los lujos de Malena Galmarini en AySA y de La Cámpora en Aerolíneas Argentinas, que el narcotráfico -socio del poder- siga asesinándonos y, definitivamente, no quiero en mi vida más personajes como Máximo Kirchner, Martín Insaurralde, Chocolate Rigau, Cristóbal López, Lázaro Báez, Hugo Moyano, Roberto Baradel, Claudio Scapolan, Walter Bento y tantos otros.

Aunque pueda resultar atractiva la tentación de permitir que la bomba neutrónica. que con tanto ahínco ha cebado, explote en las propias manos del Aceitoso, no debemos olvidar que una gran abstinencia en el voto de los ciudadanos permitió a Hugo Chávez, en 1999, empobrecer intencionalmente a la clase media, instalar una dictadura y entronizar luego a Nicolás Maduro como heredero. Los parecidos entre ambos países no serán entonces meras especulaciones si, por desinterés o falsos pruritos principistas, permitimos que el amoral Massa, que carece de todo escrúpulo, se imponga porque, como allí sucede, todos los que aún no lo hacemos pasaremos a depender del Estado para mínimamente sobrevivir y los políticos se enriquecerán aún más, implantando aquí algo similar al Cártel de los Soles, dueño y señor del narcotráfico, asociados a Irán y Rusia, a Nicaragua, Cuba y Honduras. Y con él llegarán también sus carroñeros amigos empresarios “expertos en operar en mercados regulados”, puesto que el país se habrá convertido en una pecera y en un zoológico en los que lucrar sin competencia alguna.

Y por todo ello le ruego concurra a las urnas y vote positivamente, es decir, no lo haga en blanco sino por Javier Milei, porque corremos el peligrosísimo riesgo de entregar otros veinte años de nuestra vida y de las de nuestros descendientes a un matrimonio que, por donde se lo mire, será mucho peor que los tan nefastos y saqueadores Néstor y Cristina. A quien no esté convencido de esto, sugiero leer “Massa confidencial”, de Christian Sanz, director del sitio Tribuna de Periodistas, que describe en detalle al aterrador personaje; se trata de material tan revelador y explosivo que ninguna editorial quiso publicarlo; lo pongo a disposición de quien lo solicite, por correo o WhatsApp.

Uñas Comidas 21-10-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 912

“Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es incurable”. François-Marie Arouet (Voltaire)

Dejo asentado mi agradecimiento a la República del Ecuador que, el domingo y de la mano de Daniel Noboa, rechazó en ballotage el regreso del autoritario y corrupto correísmo al poder. Propinó así duros golpes al Foro de São Paulo y al Grupo de Puebla, esos clubs de tiranos y falsos progresistas que quieren imponer el “socialismo del siglo XXI” en la región.

La Argentina, con los ojos vendados y envuelta en una impenetrable niebla, se prepara para comenzar a definir mañana su destino durante los próximos cuatro años. Todas las probabilidades, a 24 hs de esta elección crucial, están abiertas, pese a los gritos de triunfo de todos los rincones. Los analistas de opinión pública no consiguen predecir que harán los once millones de ciudadanos que, en las PASO, se abstuvieron de concurrir a las urnas, o votaron en blanco; se trata del 25% de los habilitados y superan los porcentajes que obtuvieron todos los precandidatos que compitieron.

Como conté recientemente, quemé gran parte de mi biblioteca cuando Sergio Massa, directo y canallesco responsable de la mayor catástrofe socio-económica que pueda recordar, que nos ha puesto a las puertas de una nueva hiperinflación, que endeudó al país brutalmente y sigue haciéndolo, que ha llevado a la pobreza (bien medida) al 50% y al 15% de indigencia, que es cómplice del rampante narcotráfico y de la violencia despiadada, logró participar, con posibilidades, en las elecciones generales. Si entrara al ballotage del 19 de noviembre, mandaré al fuego al resto de mis libros.

En especial ahora, cuando brotan como hongos en un cementerio los monumentales escándalos de corrupción que lo golpean sin pausa, a caballo de la injustificable riqueza que exhiben ahora los “barones” del Conurbano, como antes lo hicieron los señores feudales del peronismo provincial y, claramente, los organizadores y jefes de la asociación ilícita que llegó al poder en 2003. En las redes, dicen que “encontrar un kirchnerista honrado y decente es más difícil que ponerle un calzoncillo a un pulpo”.

La sorpresiva performance de Javier Milei me llamó la atención por razones opuestas, ya que obedece básicamente al hartazgo de una juventud que, con razón, no ha encontrado respuestas a sus problemas y frustraciones en los políticos de mi generación. El libertario ha creado una nueva religión e impuesto sus irracionales dogmas a sus ignorantes fieles; la discusión interna está vedada y quienes cuestionan algunos de sus psiquiátricas propuestas son enviados por el líder a la hoguera, aunque se trate del Papa Francisco, de economistas disidentes o de periodistas preguntones.

Pero ese edificio tan vertical y monolítico sufre los embates destructivos del fuego amigo. El propio “león” libertario y los poquísimos nombres aparentemente confirmados para ocupar lugares de privilegio en un eventual gobierno suyo, baten sin cesar contra sus paredes con declaraciones que, en plena campaña electoral, semejan graves dislates. Proponer que los padres tengan derecho a desconocer a sus hijos, que se rompan relaciones diplomáticas con el Vaticano, que se venda Vaca Muerta, que se privatice el mar, no parecen ser demasiado racionales a la hora de intentar pescar en la enorme pecera de los indecisos y los abstinentes.

Por otra parte, la sorprendente presencia de tanta “casta” en las listas de candidatos, en el armado electoral y en los financistas del espacio, habilitan las sospechas de que, en realidad, se trata de un caballo de Troya del mismo peronismo reciclado, aunque suene verosímil la versión que dice que se le fue de las manos a sus inventores. Y las estruendosas derrotas que ha sufrido La Libertad Avanza cada vez que se ha presentado a elecciones provinciales, con su consecuente carencia de gobernadores propios y de bancadas significativas en el Congreso, complicarán su gobernabilidad, en especial cuando intente aplicar sus ideas más disruptivas, que siempre serán sometidas a control de constitucionalidad por la Corte Suprema.

Patricia Bullrich ha renacido después del inesperado (pero justificado por la salvaje interna que protagonizó Juntos por el Cambio) sopapo que recibió en las PASO. Ha abierto su oferta y la ha transformado en un real equipo de gobierno, en especial con la beneficiosa (aunque tardía) incorporación de Horacio Rodríguez Larreta a su eventual gobierno. Cuenta con mandatarios en las provincias más importantes y con multitud de legisladores que hasta podrían ser la nueva primera minoría en el Congreso y, sobre todo, no le cabe sospecha alguna de vínculos con la corrupción.

Ese escenario hace que los argentinos estemos royéndonos las uñas mientras esperamos el escrutinio del domingo, pero mi otra grave preocupación pasa por qué sucederá –cualquiera sea el resultado- a partir del lunes 23. La economía está prendida con alfileres y me pregunto si resistirá, sin estallar, hasta la segunda vuelta electoral, cuatro semanas después. Y cuando ese esa explosión se produzca, y más temprano que tarde lo hará, hasta dónde llegará la onda expansiva y con qué violencia.

Si Massa no lograra entrar al ballotage, ¿renunciará como Ministro de Economía o reimpulsará su política de tierra arrasada?; siendo joven, ¿querrá preservar su futuro? ¿Qué pasará con el peso?, ¿podrán destinarse los escasos dólares disponibles a pagar indispensables importaciones para la salud y la industria o se seguirán dilapidando en beneficio exclusivo de los amigos “expertos en operar en mercados regulados”? ¿Permanecerán los Fernández² en sus cargos o saldrán huyendo para intentar no ser alcanzados por el incendio que provocaron?

¿Podremos dormir a partir del domingo a la noche? Depende de nosotros, de nuestra presencia en las urnas y de cuánto valoremos a la República y sus instituciones.

¡Qué chiquero! 14-10-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 911

"Mejor que decir es hacer porque, al hacerlas, las cosas se dicen solas". Micaela Stojadinovic

Ante todo, mi profundo horror y claro repudio ante las criminales e inhumanas acciones de Hamas, esa organización fanática que promueve el odio y disemina muerte, sobre el territorio y los habitantes de Israel, que lucha por sobrevivir. Ninguna guerra puede justificar las atrocidades que todos hemos visto. La situación en Medio Oriente, si el régimen del autoritario Benjamín Netanyahu respondiera vengativamente, atacando a la población civil de la Franja de Gaza, algo absolutamente inmoral y demencial (no se combate a los caníbales comiéndoselos), se complicará aún más y el mundo entero, ya desquiciado por las guerras, de las cuales la invasión de Rusia a Ucrania es sólo la más visible, será todavía más peligroso.

Mañana se juega una carta importante en la región, ya que competirán en ballotage los candidatos a la Presidencia del Ecuador; se trata de la abogada Luisa González y el empresario Daniel Noboa. Y digo que reviste una trascendencia especial ya que la primera representa nada menos que a Rafael Correa, el ex Presidente condenado por corrupción y prófugo en un exilio dorado en Bélgica; como tal, si ella triunfara, el Foro de São Paulo y, dentro del mismo, el kirchnerismo, se verían robustecidos en su nefasta intención de extender el dominio del cínico “socialismo del siglo XXI”.

Debemos recordar que algunos de sus miembros (Cristina Fernández, Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro, Evo Morales, Daniel Ortega, Andrés López Obrador, Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva) no sólo no condenaron el salvaje ataque de Hamas, sino que son claramente socios de los ayatholas iraníes, que financian y arman a esos terroristas y a sus colegas de Hezbollah, autores de los peores atentados (Embajada y AMIA) registrados en nuestro país...

En el terreno local, las peripecias penales de los miembros de la asociación ilícita que nos gobierna –por nuestra exclusiva responsabilidad- tienden a agravarse con el transcurso de los días. Lamentablemente, no me refiero a la Justicia argentina, siempre remolona y dependiente de los vientos políticos, sino a los jueces de Uruguay y de Estados Unidos, tal como describió Carlos Pagni en su nota del jueves en La Nación.

El lunes 24 de septiembre, días antes de conocerse el “Bandido-gate”, denuncié a Martín Insaurralde ante los Tribunales platenses por defraudación a la administración pública y enriquecimiento ilícito, en razón de la división de su sociedad conyugal, saldada con el escandaloso pago a Jesica Cirio de US$ 20 millones. El Juzgado de Garantías 3, de La Plata, se declaró incompetente y giró el expediente a su colega 1, de Lomas de Zamora el cual -sin sorprenderme- ni siquiera me ha citado a ratificar la denuncia, el paso inicial de todo proceso penal.

En cambio, se acelera el trámite de otra denuncia formulada por Graciela Ocaña ante la Justicia uruguaya, que ya está investigando a las sociedades por las cuales transitaron los fondos requeridos para desinteresar a la modelo. Por su parte, la jurisprudencia norteamericana ha establecido hace tiempo que sus tribunales son competentes cuando se utilizan dólares y, sobre todo, cuando éstos circulan a través de su sistema bancario. Pagni hizo un quirúrgico análisis de varios sucios movimientos de actuales o antiguos funcionarios kirchneristas y las actuales pesquisas, ya a cargo del Juez Julián Ercolini, permitirán conocerlos en profundidad, generando nuevos escándalos.

¿Cuál será el verdadero impacto de estas revelaciones sobre el caudal de votos de Unión por la Patria, en especial en la crucial Provincia de Buenos Aires? La profunda preocupación al respecto ha llevado al, pero-kirchnerismo a lanzar otra lamentable campaña clientelista, repartiendo a mansalva heladeras, bicicletas, cocinas, colchones y chapas para las viviendas precarias de su electorado pretendidamente cautivo; si pudiera aprender de la historia reciente, sabría que un esfuerzo similar no impidió su estruendoso fracaso en las legislativas de 2021.

Por otra parte, hablaría mucho peor de nosotros como país si, a pesar de todo ese chiquero en cuyo barro se revuelca el oficialismo a diario, Unión por la Patria y su Aceitoso candidato conservaran un 25/30% de los votos. Y qué decir si Axel Kiciloff, tan manchado de chocolate y que tan caro nos ha costado con sus desaguisados internacionales, cuyas monstruosas facturas seguirán llegando, lograra su reelección en una provincia en la cual las normas son el hacinamiento en viviendas precarias, la falta de agua y cloacas, la inseguridad cotidiana, el rampante narcotráfico, la estragada educación, la inexistente salud, la politización de los gremios docentes y la enquistada corrupción.

Sigo creyendo que las encuestas que UxP divulga no son más que globos inflados para darse ánimo e intentar, para entrar en el ballotage, retener un voto que claramente huye, a caballo de una inflación cada vez más desbocada (12,7% en septiembre, superando hasta a la destruida Venezuela) por las toneladas de billetes que el Ministro/candidato hace llover sobre una ciudadanía que, cada vez, los rechaza a mayor velocidad, dando nuevo impulso a la devaluación del peso que ya tiene, irremediablemente, un piso de $ 1000 por dólar. El desquicio que Sergio Massa ha hecho con la ya desmadrada economía que heredó es de tal magnitud, que ha llevado a la pobreza a un inédito 50% y a la miseria a un apabullante 15%, y debiera impedirle alcanzar ese objetivo.

Estos ocho días que faltan para las elecciones obligan a quienes aspiramos a un país en el que la ley sea respetada, la democracia valorada y la república preservada, a realizar mayores esfuerzos para evitar que, nuevamente, la sociedad elija el abismo, cada vez desde un escalón inferior.

Pájaros Perdidos  07-10-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 910

“El sexo está en todos lados, salvo en la sexualidad”. Jean Baudrillard

Una verdadera bandada de elegantes cisnes negros sobrevuela y depone sobre la campaña oficialista a escasos quince días de las cruciales elecciones nacionales. Al affaire de Chocolate Rigau, uno más de los muchos que intervienen en la cadena de corrupción en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires y al escandaloso tema de los millonarios contratos suscriptos por Silvina Batakis en el Banco de la Nación, que se intentó minimizar con el despido de su Gerente General, se sumó la bomba de fragmentación del periplo sexual, digno de un magnate, del ahora ex Jefe de Gabinete del Gobernador Axel Kiciloff.

Mientras todo el pero/kirchnerismo está tratando de organizar cortafuegos y encapsular el tembladeral generado por las fotos y videos que publicó Sofía Clerici (habría que agradecérselo, porque impidió el rápido archivo del caso) sobre Martín Insaurralde, que no tuvo empacho en exhibirse ostentado montañas de dinero robado, ayer se agregó otro episodio similar que, esta vez, afecta a Gustavo Menéndez, el histórico Intendente de Merlo, de licencia mientras lo reemplaza su hermana, y actual Presidente del Grupo Bapro, que fue denunciado por enriquecimiento ilícito, o sea, por esa enfermedad endémica que, salvo raras excepciones, ha afectado siempre a toda la dirigencia del PJ.

Visto el sideral saqueo del que fue víctima el país entero durante la gestión del matrimonio patagónico y ahora, en la medida en que toda esta inmundicia explota mientras la Provincia de Buenos Aires llora el hambre de 56% de sus chicos, y la Argentina tiene al 40% de su población bajo la línea de pobreza y al 12% sumido en la indigencia, me pregunto si no cabe, ahora sí, la calificación de delitos de lesa humanidad, tal como la define el artículo 7 del Tratado de Roma, porque es innegable que la magnitud de la corrupción está exterminando a una enorme proporción de nuestros conciudadanos.

Si así fuera, cabría imputar a todos los integrantes de la organización ilícita que coorganizó y comandó Cristina Fernández, incluyendo a Axel Kiciloff por el inédito costo que implicó su penosa gestión como Viceministro de Economía (entre otros, los US$ 16.000 millones del juicio por YPF en que el país acaba de ser condenado) y a Carlos Chino Zannini, Procurador del Tesoro, el cual, con el propósito de permitir a su jefa robar otros US$ 5.000 millones, desistió de las medidas pedidas para demostrar que, detrás de los Eskenazy estaban los propios Kirchner y, así, evitar la condena.

Pese a que los graves episodios de corrupción han traído a la memoria colectiva otros (las fiestitas de Olivos, la bastarda y artificial guerra en la compra de vacunas que tantas vidas costó, el vacunatorio VIP), creo que las preocupaciones del oficialismo por el costo político de esos inoportunos escándalos no debieran ser demasiado importantes, ya que la oposición, salvo honradísimas excepciones, guarda un estruendoso y cómplice silencio en relación con la corrupción rampante que brota, con la fortaleza de fin de ciclo, por todos los poros de los gobiernos de los tres niveles.

En una notable demostración de la vigencia del síndrome de Estocolmo, el viernes pasado la CGT, la CTA, los movimientos sociales y hasta la izquierda lograran llevar mucha gente a aplaudir al máximo responsable del infierno en que transcurre su penosa existencia. El Aceitoso que promete hacer, si es electo Presidente, lo contrario de las catastróficas medidas que adopta hoy, y que dice saber qué se debe hacer para terminar con la devaluación del peso y la pobreza que él mismo provoca, recibió su baño de multitudes artificiales, transportadas hasta la Plaza de los Dos Congresos por centenares de ómnibus pagados por sus eternos explotadores.

En el primer debate, la ávida ciudadanía esperaba ver a los candidatos presidenciales hablar sobre los problemas que la agobian, exhibir sus proyectos y mostrar las lacras de sus contrincantes; sin embargo, nada de eso se produjo en las más que aburridas dos horas de ese acartonado y condicionado espectáculo. Inexplicablemente, los contendientes parecían señoritas tomando el té y con inusitada prudencia, ninguno de ellos hizo la menor mención, en los cuestionamientos a Massa, de los escándalos de Chocolate, Batakis o del impúdico viajero. Por ello, el amperímetro político no registró variación alguna tras tan educada discusión.

Patricia Bullrich, principal blanco de los ataques sospechosamente concertados del oficialismo y de los libertarios, en un pacto que debiera denunciar, desperdició una magnífica oportunidad para mostrar que no todos son lo mismo, como no es igual su proceder, y que encabezará un gobierno con un comportamiento ético estricto y en verdad diferente a este chiquero de descarada corrupción; espero que mañana, en el segundo y último debate, se ponga esos borceguíes que tanto la distinguen de las mujeres que circulan sobre altos tacos, como actrices destacadas o meras acompañantes, en este deprimente escenario político.

No digo, porque sería más que tonto hacerlo, que sea fácil o agradable vivir en la Argentina, pero estoy convencido de que vale la pena seguir peleando para que vuelva a serlo, para que podamos convivir en paz y recuperar el futuro para nuestros hijos y nietos.

Mugre 30-09-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 909

“Incluso en la muralla más compacta se abre alguna grieta (o al menos tenemos esa esperanza, cosa que ya significa mucho)”. Ryszard Kapuściński

En el inexorable final –el índice de confianza en el Gobierno de la Universidad di Tella lo muestra en el peor registro desde 2001- de esta trágica etapa durante la cual el kirchnerismo destruyó hasta las ruinas que quedaban de la Argentina, la inmundicia aflora y se muestra, impúdica, en todas las grietas de la realidad. Pero cuando más repugnante resulta es el momento en que se miden la pobreza y la indigencia que el vergonzoso saqueo del Estado ha provocado; aún con los análisis correspondientes al primer trimestre del año (antes de la torpe devaluación y el nuevo estallido inflacionario actual) informados esta semana, el panorama es pavoroso porque, detrás de cada número, hay millones de personas que ni siquiera pueden acceder a una alimentación mínima, en especial los chicos, 56% de los cuales se encuentran en esa situación.

Los negociados fabulosos con la obra pública y con YPF, que tanto nos costarán aún, la impúdica utilización de los recursos financieros y materiales oficiales para apuntalar al Ministro/candidato, la malversación de caudales públicos, la obscena emisión de pesos, la salvaje caída del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, la inseguridad ciudadana, la expansión del narcotráfico y la violencia derivada de las guerras entre bandas, la inexistencia de movilidad social ascendente y la falta de futuro, la obligada emigración de los mejores y más preparados jóvenes, la degradación de la educación, la ideologización de los gremios y el atropello a las instituciones de la República son algunos de los hitos que marcarán estas dos décadas.

El saber que se encuentra ante una encrucijada definitiva para su destino político está llevando a Sergio Aceitoso Massa a incendiar todo a su paso y dejar tierra arrasada; si pierde las elecciones, la monumental crisis que dejará a su sucesor permitirá al, pero/kirchnerismo volver a las andadas y emular los sucesos de 2001 (hoy la situación es infinitamente peor) con helicópteros y violencia en las calles y, si las gana, ya verá a qué nueva magia recurrir para sobrevivir a su propia herencia.

El episodio de Julio Segundo Chocolate Rigau y su detención anulada en La Plata iluminó la generalizada corrupción imperante en el Congreso y en la legislatura provincial con inusitada fuerza; y el estruendoso silencio de todas, todas, las fuerzas políticas tanto frente el caso lo confirmó. La saga de contrataciones en el Banco de la Nación recién comienza y tiene enorme difusión en la prensa y demandará años su conclusión, quizás tantos como los que insumió dilucidar el recorrido de las valijas chavistas de Guido Antonini Wilson para la campaña de 2007 de Cristina Fernández, que culminó el miércoles con la única condena a prisión de Claudio Uberti, titular de la “embajada paralela” en Caracas.

No tuvo similar repercusión el escándalo del divorcio de Martín Insaurralde, actual Jefe de Gabinete de Axel Kiciloff, quien habría pagado a su última mujer, Jessica Cirio, la escalofriante cifra de US$ 20 millones, después de serles reclamados US$ 50 millones, montos que denotarían el inexplicable patrimonio de un tipo que nunca trabajó fuera del Estado; por ello, formulé una denuncia penal en su contra, que fue caratulada como Causa IPP N° 06-00-050776-23, con intervención de la UFIJ N° 6 y el Juzgado de Garantías N° 3 Departamental, de La Plata.

Esos lastimosos hechos resultan casi infantiles si se los compara con la conducta del, pero/kirchnerismo en el Senado donde, arrastrado y baboso, se sometió al capricho más exótico de la envejecida reina. La aprobación de la renovación de la designación de la ex Juez Ana María Figueroa fue una nueva humillación que infligió Cristina Fernández a los machos-alfa provinciales para demorar aún más las causas judiciales que tanto le preocupan: Hotesur/Los Sauces y Memorándum con Irán. La anciana ex integrante de la Cámara de Casación podrá optar ahora entre varios caminos, pero todos ellos confluyen en el Corte Suprema, el árbitro final de la constitucionalidad de leyes y resoluciones, que reiterará que aquélla está irremisiblemente jubilada.

La sesión que detonó este nuevo conflicto de poderes entre el Legislativo y el Judicial tuvo, como es sabido, algunos ingredientes remarcables, como el apoyo de senadores que se presumía díscolos para lograr el quórum y la conspicua ausencia de la Senadora Lucila Crexel, de Neuquén y de Juntos por el Cambio, por entonces en Alemania, que habilitó el voto de doble de su colega Claudia Ledesma Abdala de Zamora, en su carácter de Presidente alterna de ese H° Aguantadero, para el desempate.

Las razones que dio justificar su tan notorio faltazo no pueden ser menos creíbles: representaba a la Argentina en un transcendental foro académico sobre el cambio climático, ignoraba que se hubiera convocado al Senado y los gastos los afrontó con su propio peculio. Tan flagrantes mentiras harían sonrojar a un niño: el encuentro, si existió, no tuvo difusión alguna; todos los medios de prensa informaban que Cristina estaba buscando hace semanas esa sesión; y ningún legislador paga nunca nada, ya que el abultado presupuesto del que dispone el Congreso le permite pagar los dislates de sus miembros. Vimos, sin duda, un caso más de alguien que es invitado a estar en el extranjero cuando se trata de una crucial votación; por ejemplo, el periplo que encaró el Senador Alejandro Díaz Bialet, segundo en la línea sucesoria, para despejar el camino al Diputado Raúl Lastiri, tercero y yerno de José López Rega, para asumir la Presidencia de la República en 1973.

Nunca, en mis muchos años de vida, creí que vería a mi Argentina despeñarse hasta este punto (que todavía no es el fondo del precipicio), ni imaginé que, en medio de esta sideral catástrofe, Massa pudiera conservar un 20% de adhesión; esas fueron las razones por las cuales quemé, recientemente, tantos libros de ciencia política, de sociología y de economía.

Darnos cuenta       26-09-2023

Por Edgardo Rodríguez

Muchos argentinos asistimos perplejos a ver la misma película que se viene repitiendo por décadas, salvo contados intervalos, que nos va llevando hacia un abismo, que nunca llega, por la pericia de algunos dirigentes, el trabajo de muchos sectores productivos y por la inmensa riqueza de nuestro suelo. Pero hemos llegado a un punto, en el que realmente se hace difícil no gritar BASTA a tanta manipulación, tanto maniqueísmo, tanta banalidad, tanta propuesta oportunista y falta de contenido.

 

Un alarmante hecho que nos ocurre como sociedad, es que nunca terminamos de cerrar heridas sobre acontecimientos importantes de nuestra historia, lo cual nos lleva a repetir los mismos errores y fracasos. En los ´80 sentí que eso terminaba, en el gobierno de Raúl Alfonsín, con el histórico juicio tanto a Las Juntas Militares, como a los guerrilleros-subversivos. Fue un paso que daba la esperanza de que estábamos cerrando por primera vez, un capítulo muy doloroso de nuestra historia en el ámbito de la justicia y propiciado por el poder político, encabezado por el presidente Alfonsín. Nunca quedo claro, porque, cuando se creó la CONADEP, y se invitó a integrarla los diferentes sectores de la sociedad, el peronismo NO participo.

 

Cuando parecía que por fin habíamos superado las heridas de la convulsionada y trágica década de los ´70, por la vía de la legalidad, aparece un candidato que, prometiendo la famosa Revolución Productiva, gana las elecciones de año 1989, ciertamente en un contexto socio-económico complejo y una vez en el gobierno ejecuta todo lo contrario, y lo reconoce. Más allá de los cambios económicos y sociales, los cuales se pueden discutir, lo grave es se empieza a desandar el camino que la Justicia había cerrado con los juicios más arriba mencionados INDULTANDO a los unos y los otros, con el argumento de la pacificación nacional…

 

Años más tarde, y después de la explosión de la convertibilidad, justamente implementada por el gobierno del presidente Menem, aparece el peronista transversal, Néstor Kirchner (2003), cuyo gobierno se apropia de los derechos humanos y lo convierte en bandera del kirchnerismo-peronismo (el mismo que no quiso integrar la CONADEP), eso abre la puerta a desandar definitivamente el camino logrado con los juicios de los ´80, pero con la gravedad de comenzar un relato parcial de lo ocurrido, peor aún, contando dentro de su gobierno con ex guerrilleros. Claramente acá hubo ejércitos paramilitares que actuaron en contra de la República, y el accionar de la Fuerzas Armadas que actúo en consecuencia avalado por el poder político de entonces.

 

Lo cierto, fue que los juicios y las condenas de los ´80, sólo fueron para algunos miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, como así también para los integrantes de las fuerzas revolucionarias. Se juzgó y condenó a personas por delitos cometidos, no a las FFAA y de seguridad como Instituciones. Lo preocupante, es que así como el pero-kirchnerismo  ubica a los militares del lado de los malos y reivindica de esa manera el accionar subversivo, la compañera de fórmula del candidato Javier Mileikowsky Lucich (Javier Milei, tal como se presenta), se pronuncia en el extremo opuesto, sobre este tema,  y en esa mezcla de conceptos, postulan al gobierno del presidente Menem como el mejor de la historia, es más, incluyen en sus filas a varios políticos integrantes de aquel gobierno, sumando a esto, los “acuerdos” de Milei con eternos capos sindicales, entonces, la CASTA es selectiva?

 

Surge preguntarse ¿Cuáles son las reales propuestas de Javier Mileikowsky Lucich? ¿Cuál es el verdadero contenido de las mismas? ¿Porque volver sobre los ´70? De las propuestas iniciales, la mayoría se saben imposibles de aplicar en este contexto, la dolarización (ni EE UU la sostiene), ya no se habla del tema venta de órganos, la libre portación de armas se plantea, en otros términos, dinamitar el BCRA, ya no es inmediato, etc. etc. Debería replantear a la sociedad sus propuestas, porque las que hizo inicialmente, ya no son tales, salvo como mera expresión populista, con lo cual estamos ante un conjunto de propuestas imposibles de llevar a la práctica y totalmente vacías de contenido. Ni su emblema de ir contra la casta es sostenible.

Por el lado de UP, es inconcebible que el candidato integrante y Ministro de Economía, de este gobierno que está en el poder desde hace cuatro años, proponga que van a hacer algo diferente. En 2019 dijeron que volvían para ser mejores y fueron peores, y lo son porque su concepción de país es ésta, actúan de manera ideológica y parcial, sin programa de gobierno, y para justificar su accionar nefasto, apelan justificarlo echando culpas a los otros, al FMI, al gobierno de Cambiemos y hasta a la sequía (cualquier administración seria hubiera tomado medidas anticipándose, la tecnología es para eso), la pandemia (que fue mundial y todos la superaron), etc. No hay mucho para agregar, las consecuencias están a la vista.

Sobre las propuestas de JxC, podemos estar de acuerdo o no, con algunos puntos, pero lo cierto es que es la más lógica y posible de aplicar, sobre todo teniendo en cuenta las actuales circunstancias por la que atraviesa nuestro país. Crisis económica y social de grandes magnitudes, tal vez la más grave de la historia, si la vemos en toda su magnitud, para lo cual se requiere decisión política, claridad de conceptos y equipos técnicos para llevar adelante esas decisiones.

No es tiempo de especulaciones, con los actuales y altísimos índices de pobreza (más de 40%), indigencia (casi 10%), un endeudamiento récord (más de 400 mil millones de dólares), falta de insumos, sin reservas en el BCRA, una inflación alarmante y en ascenso (casi 140% anual), cepo cambiario, el sistema de salud colapsado, los narcos sin control, la delincuencia en niveles intolerables, la educación atrasada, con altos índices de deserción, en resumen, una sociedad muy complicada, que necesita ser ordenada para poder avanzar y realizar los cambios que se necesitan para mejorar la vida de todos los argentinos.

25-09-23

 

Edgardo Rodríguez

Dirigente UCR Córdoba Capital

Embarrados 23-09-2023
por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 908

“Una parte de la comunidad que se iba anestesiando y que al final, con fatiga republicana, bajaba las alarmas morales”. Jorge Fernández Díaz

Pensaba iniciar esta columna describiendo las penurias que afectan a Cristina Fernández en razón de los recientes fallos de la Justicia, pero la escandalosa situación vivida el jueves en La Plata me imponen otro comienzo. No es para menos, porque la vergonzosa actuación de los dos camaristas que invalidaron la detención de Julio Segundo Chocolate Rigau, el puntero del PJ atrapado en flagrancia mientras retiraba fondos de un cajero automático con montones de tarjetas de cobro de empleados fantasma de la Legislatura bonaerense, enciende fuertes luces de alarma sobre la democracia misma.

Si miramos el mismo escenario hacia atrás varias décadas y desde otro ángulo, comparando los legisladores que entonces integraban el Congreso de la Nación –Palacios, Repetto, del Valle, Justo, Balbín, Sabattini y tantos otros- con la runfla que hoy ocupa sus bancas, deberíamos ponernos a llorar. En general, no sólo carecen de la más mínima formación intelectual, sino que son por completo incapaces de cumplir el rol para el cual han sido elegidos por los ciudadanos: representarlos. Hace mucho tiempo que no se ven tan distantes a los políticos de las necesidades más urgentes de sus representados; las más que escasas sesiones que los reúnen sólo sirven para designar jueces tan venales como aquéllos en componendas de baja estofa y para complicar la vida de sus mandantes, trabando aún más una economía que, con su servilismo repugnante frente al Ejecutivo de turno, tanto han deteriorado, amén de costar verdaderas fortunas al erario público.

¿Cómo explicar, entonces, a los más jóvenes lo esencial que es la democracia republicana cuando, desde la iluminada vidriera principal, tan nefastos personajes exhiben sin pudor su complicidad con el saqueo más inmundo, al cual protegen y encubren disfrazados de magistrados? Precisamente, por este tipo de cosas, tan frecuentes en nuestro país (recordemos a la Fiscal entrerriana Cecilia Goyeneche, destituida por haber logrado la condena del ladrón ex Gobernador Sergio Uribarri), se inclinan ahora por el candidato presidencial de La Libertad Avanza, que promete descuartizar a la “casta” con una sierra mecánica (a esta altura, y dadas sus nuevas alianzas con lo peor del massismo y del sindicalismo, dudo que siquiera lo intente) y dinamitar los organismos del Estado.

Volviendo a mi intención original, la semana no pudo ser peor para Cristina Fernández y la troupe de delincuentes que integran la asociación ilícita que co-organizó y hoy encabeza, y que incluye a los más altos cargos de la actual administración: el ex Secretario Legal y Técnico de la Presidencia y actual Procurador del Tesoro de la Nación y, como tal, cabeza de los abogados del Estado (Carlos Chino Zannini), y el Secretario de Justicia (Juan Martín Mena), un Diputado y Presidente del PJ de la Provincia de Buenos Aires (Máximo Kirchner), amén de varios que estuvieron durante los gobiernos kirchneristas anteriores, como Julio de Vido, Roberto Baratta y tantos otros.

Luego de ser expulsada de ella la okupa Ana María Figueroa, que se había atrincherado en su despacho a la espera de un ilusorio acuerdo del Senado para la extensión de su rol de Juez, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, aplicando el más elemental criterio jurídico y el sentido común, revocó los absurdos sobreseimientos que, sin realizar los juicios orales y públicos en los cuales las pruebas hubieran sido expuestas y los argumentos defensivos desplegados, habían sobreseído a tantos gangsters y traidores a la Patria. Me refiero, claro, a las causas denominadas “Hotesur-Los Sauces”, donde están procesados la señora del Calafate, su hijo y varios cómplices y testaferros, y “Memorándum con Irán”, que afecta en igual medida a ella y a quienes fueron gestores y artífices de tamaño disparate.

En el primer caso, se trata de las coimas que, bajo la forma de inexistentes alquileres de habitaciones en el imperio hotelero que creó, con ese específico propósito, la familia Kirchner, les pagaron Cristóbal López y Fabián de Souza, los recordados ladrones de siderales impuestos, y Lázaro Báez y sus hijos, convertidos en multimillonarios en un día. El otro, originado por la denuncia del asesinado Fiscal Alberto Nisman, versa sobre la traición a la Patria y a su Constitución que constituyó la firma de ese acuerdo, cuya existencia fue negada hasta el infinito cuando lo descubrió Pepe Eliaschev, para otorgar impunidad, a pedido de Cuba y Venezuela, socios de Irán en la región, a los terroristas que volaron la sede de la AMIA y causaron la muerte de 85 argentinos y heridas a 300, aproximadamente.

Para entender un poco más, debemos recordar que el memorándum incluía el levantamiento de las alertas rojas de Interpol sobre los altos funcionarios iraníes imputados como autores intelectuales y materiales del atentado y, sobre todo, la creación de una comisión binacional de juristas que, en los planes de los organizadores, se colocaba por encima del Poder Judicial argentino y revisaría lo actuado por éste en la investigación. O sea, los propios acusados decidirían su destino. ¿Puede creerse tamaña traición? Ambas causas irán, por los recursos extraordinarios que interpondrán los abogados de los imputados, a la Corte Suprema; sin embargo, me atrevo a afirmar que fracasarán, puesto que el alto Tribunal sólo se avoca al estudio de los casos cuando se trata de sentencias definitivas que ponen fin al proceso, lo cual obviamente no sucede en estos casos. En resumen, el año próximo todos ellos deberán sentarse en los banquillos de acusados, expuestos ante la sociedad que convirtieron en víctima de sus zafarranchos.

La frutilla del indigesto postre que Cristina Fernández está obligada a degustar fue una resolución de la Corte que determinó la constitucionalidad de la “ley del arrepentido” y, con ello, convalidó las declaraciones de decenas de empresarios en la causa “Cuadernos”, que confesaron haber pagado monumentales coimas a la familia Kirchner, en valijas y bolsos que volaban hacia la Provincia de Santa Cruz y fueron allí guardadas en billetes de euros de alta denominación; sostengo que después fueron canjeados por diamantes en Angola, en la ridícula visita presidencial de 2012.

¡Quemé los libros!        16-09-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 907

“Un estúpido es un estúpido. Dos estúpidos son dos estúpidos. Diez mil estúpidos son una fuerza histórica”. Leo Longanesi

Transformé en cenizas los primeros volúmenes de ciencias políticas cuando aparecieron líderes que tenían éxito electoral, en la región y en el resto del mundo, a pesar de sus propuestas tan disruptivas y hasta autoritarias. Por ello, recibí con calma la vertiginosa irrupción de Javier Milei en nuestro escenario político. Pero el fuego tomó nuevo impulso cuando arrojé más libros al observar, atónito, como una alianza de partidos (Juntos por el Cambio), que tenía asegurado su triunfo hace pocos meses, decidió privilegiar una salvaje confrontación entre sus propios candidatos y poner así en serio riesgo la probabilidad de consagrar a uno de ellos en octubre.

Pero el miércoles volví a arrojar muchísimos a la chimenea cuando nuestro país ingresó, resignadamente, al pabellón psiquiátrico global: ¡el Gobierno en pleno, encabezado por el propio Meme Presidente, hizo una huelga contra la oposición! Aquí ese acto realmente fascista, convocado para intentar la misión imposible de acercar votos al candidato oficialista, no llamó la atención porque, el día anterior, la eternizada cúpula de la CGT, acompañada por Máximo Kirchner y otros líderes kirchneristas, que tan ominoso silencio ha guardado durante los últimos cuatro años mientras la inflación se espiralizaba (12,4% mensual y 150% anual), la pobreza alcanzaba nuevos records (48%), el hambre campeaba y el poder adquisitivo de los salarios se derrumbaba, en especial en el caso de los trabajadores informales, concretó una marcha a Plaza de Mayo para aplaudir al Ministro/candidato, principal responsable de tamaña catástrofe.

Las estanterías que destiné a los estudios electorales, conservan aún manuales que, presumo, podré conservar después de octubre. Son aquéllos que aseguran que, en esta desastrosa coyuntura socio-económica, las chances de Sergio Massa de llegar a la Casa Rosada son por completo nulas, aunque siga, en su doble rol de Presidente de facto y candidato, endeudándonos (la deuda en Leliqs alcanza ya a la friolera de dos billones de pesos) y tirando pornográficamente montañas de papelitos sin valor, propios y ajenos, a la calle. Creo que él mismo está convencido de que lo espera un negro futuro y, por eso, ha detonado un “plan bomba” cuyas consecuencias mediatas sabe que no deberá afrontar; la irresponsabilidad con la que actúa, debiera sí acarrearle derivaciones penales, aunque supongo que no sucederá.

En julio de 2018, escribí una columna (https://tinyurl.com/dvusrx4c) en la que denuncié que, detrás de los “fondos buitre” que acaban de obtener contra la Argentina una enorme sentencia –¡US$ 16.000 millones!- (o sea US$ 340 por cada habitante, aunque sea recién nacido, carezca de vivienda, de agua y cloacas, de salud y educación o ni siquiera pueda alimentarse regularmente) estaban la propia Cristina Fernández, actual Vicepresidente, y sus hijos. El próximo gobierno debería impulsar la causa penal que investiga lo sucedido, que duerme desde hace años en el despacho del remolón Juez Ariel Lijo. Quizás así podríamos evitar, al menos, que una parte (US$ 4.800 millones, por el 30% del juicio que se reservaron los Eskenazy cuando le “vendieron” el derecho a Burford Capitals), vuelva a engordar los tan angurrientos bolsillos de los Kirchner o de sus testaferros, si éstos, como se dice en los mentideros, hubieran “mexicaneado” a la abogada exitosa tras la muerte de don Néstor.

El monumental desaguisado de la expropiación se ejecutó mientras ella se desempeñaba por segunda vez como Presidente y el subnormal Axel Kiciloff ejercía como Viceministro de Economía, y fue votado con algarabía por una gran mayoría de nuestros imbéciles legisladores (la lista detallada, en https://tinyurl.com/yrfma6nw), muchos de los cuales no sólo habían festejado con vivas y risas el default de 2002, sino que aún siguen medrando en el H° Aguantadero. La presencia estelar de Carlos Chino Zannini, cómplice necesario en el saqueo de los Kirchner, en todo el proceso (era Secretario Legal y Técnico en 2012 y ahora es Procurador del Tesoro y, como tal, “casualmente” responsable de la defensa de los intereses argentinos en el juicio de Nueva York), lo convirtió en tragedia cuando desistió de cuestionar ante la Justicia española el negocio Eskenazy/Burford por falsedad y corrupción, como sí había hecho Bernardo Saravia Frías, su antecesor en el cargo durante la administración macrista.

La gestión de Kiciloff como responsable de la economía cristinista, además de esa montaña de dinero, ya nos costó el pago a Repsol por US$ 10.000 millones (intereses incluidos) y los nefastos acuerdos que firmó con el Club de Paris, reconociendo hasta los intereses punitorios, que siempre son condonados al regularizar la situación de la deuda. Esta misma semana, sin vergüenza, relacionó el fallo con la campaña electoral, diciendo que es parte de la lucha de los maquiavélicos poderes sinárquicos contra las fuerzas “nacionales y populares” que, aseguró, encabeza Cristina Fernández.

En un país medianamente serio, después de tantos desastres provocados por sus ruinosas gestiones, el Aceitoso y el Chiquito, no podrían siquiera estar en libertad; sin embargo, como Argentina es tan neciamente excepcional, no sólo lo están, sino que participarán en las elecciones y, peor aún, es probable que este Gobernador tan delirante y costoso logre su reelección; si fuera así, obviamente motivará la grandiosa quema final de libros de mi biblioteca. Mientras tanto la oposición, en lugar de unificarse para echarlo a patadas de la Provincia de Buenos Aires, sigue demostrando que es férreamente ombliguista y suicida.

Golazo al relato        09-09-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 906

“Quien controla el pasado, controla el futuro. Quien controla el presente, controla el pasado”. George Orwell

El acto de recordación de las víctimas del terrorismo que realizó el lunes la candidata a Vicepresidente por La Libertad Avanza, Victoria Villarruel, en la Legislatura porteña fue lo más destacado de la semana y constituyó un golpe demoledor para el edificio de silencio y tergiversación de la historia que construyó el kirchnerismo. Durante veinte años ininterrumpidos –el gobierno de Mauricio Macri nada hizo para evitarlo- se instiló en la juventud un falso relato de lo que sucedió en la Argentina y se le inculcó la inventada cifra de 30.000 desaparecidos. Se le hizo creer que nada había pasado aquí antes del 24 de marzo de 1976, cuando unos militares dementes, bajados de un plato volador, salieron a matar a jóvenes idealistas que, en lugar de armamento de guerra y una estructura militar semejante a la del Ejército, portaban flores, cantaban canciones de paz y amor y hacían turismo estudiantil a Cuba, Vietnam, Argelia, Libia y Líbano.

Así, se exculpó a las organizaciones terroristas de los miles de atentados con bombas, los asesinatos de cientos de compatriotas (civiles, niños, policías, empresarios, militares, sacerdotes, dirigentes gremiales, etc.), los ataques a unidades de las fuerzas armadas y comisarías, los robos a bancos, los secuestros extorsivos, etc., que cometieron inclusive durante el gobierno democrático del Gral. Juan D. Perón y su viuda, elegidos por más del 60% de los votos. Simétricamente, también se “olvidaron” los atroces crímenes cometidos por la Triple A, esa organización paramilitar creada, armada y financiada desde el poder para combatir en las calles y matar a los “zurdos”, enemigos de la derecha peronista.

Quienes nacieron desde esos años violentos no saben que el ERP se lanzó a una guerra de guerrillas a imitación de Cuba, con la pretensión de transformar a la Provincia de Tucumán en un Estado beligerante en 1975, y que fue el Gobierno nacional, en democracia, quien ordenó al Ejército actuar para aniquilarlo. Pero, sobre todo, se borró de la historia, de un plumazo, el enorme apoyo civil, incluyendo al mismo PJ y a los sindicatos, que tuvo el golpe militar que encabezó el Tte. Gral. Jorge R. Videla.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín se llevó a juicio a las miembros de las juntas del Proceso (1976/1983) y se los condenó; los jueces dijeron, en su sentencia, que habían combatido en una guerra. Contemporáneamente, fueron encarcelados varios jefes guerrilleros, tales como Mario Firmenich, Fernando Vaca Narvaja y Enrique Gorriarán Merlo. En el mismo período, fueron sancionadas las leyes “de obediencia debida” (exculpaba a los subordinados y responsabilizaba a los jefes superiores) y “de punto final” (puso un límite temporal a la formulación de denuncias contra los militares). Los terroristas volvieron a las andadas en enero de 1989, cuando coparon el Regimiento Mecanizado 3, en La Tablada, con un enorme saldo de muertos; quien comandó la recuperación del cuartel, el Gral. Alfredo Arrillaga, fue juzgado y condenado por “lesa humanidad”, mientras que a los atacantes se les conmutaron las penas. Más tarde, el Presidente Carlos Menem indultó a todos ellos, militares y terroristas, en su afán por pacificar al país...

Pero llegó don Néstor a la Casa Rosada y, por el pacto que firmó con Horacio Perro Verbitsky, se garantizó el apoyo de los organismos de derechos humanos (tuertos); así se dotó de unos fueros simbólicos que le permitieron saquear con impunidad el país. El nuevo Presidente hizo arrodillar al Congreso y éste derogó las leyes mencionadas y, de tal modo, se reinició la persecución a quienes habían derrotado al terrorismo. La Corte Suprema, por boca de Ricardo Lorenzetti, informó sin vergüenza que esa política era un tema ¡consensuado entre los tres poderes del Estado!

A partir de entonces, se abrieron dos caminos paralelos. Por un lado, se mandó a la cárcel, mediante juicios amañados encabezados por verdaderos asesinos togados, con testigos falsos que confiesan haber construido una “memoria colectiva” y en los que se ignoran todas las pruebas de inocencia, a cerca de tres mil ancianos (algunos llegan a los 100 años), muchos (805) ya muertos en cautiverio y con prisiones preventivas que superan, en promedio, los 9 años (el máximo legal es de 3 años, y sólo para los casos en que pueden ponerse en riesgo la investigación o exista peligro de fuga). Por otro, se organizó una gigantesca defraudación al Estado bajo la forma de monumentales indemnizaciones (superan los US$ 4.000 millones) a quienes dicen haber sufrido cárcel, torturas o exilio, algo que ha sido denunciado, infructuosamente, por José D’Angelo y Luis Gasulla en varios libros.

Villarruel pretende, además del reconocimiento y la reparación a las víctimas de la guerrilla, como hizo Uruguay (siempre un ejemplo), que esos crímenes también sean considerados de “lesa humanidad” y, consecuentemente, imprescriptibles. Y tiene razón porque, contra lo que aúllan las Madres, las Abuelas y los Hijos de los subversivos y más allá de la negativa de la Juez Romilda Servini de Cubría a aceptarlo así, el Pacto de Roma (2004), aplicado con retroactividad a los militares, define como tales, no sólo al terrorismo de Estado, sino a aquéllos delitos cometidos por organizaciones armadas, financiadas e instruidas por Estados extranjeros, como fue el caso de Montoneros y ERP en nuestro país.

El riesgo de un cambio en el criterio de los jueces, siempre atentos a los nuevos vientos que llegan desde la política, para tantos terroristas que, décadas después, siguen actuando y aún pretenden destruir a la Argentina con reivindicaciones de falsos derechos mapuches, y que amenazan con reaccionar con violencia en las calles si la oposición triunfa, es la verdadera razón de la virulenta reacción que se vio y oyó en los medios kirchneristas.

¿Y cuando no pueda?       02-09-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 905

“Cuanto más ignorante es el hombre, más obediente es y mayor y más absoluta es la confianza que pone en quien lo dirige”. Pierre Josep Proudhom

La sorpresa que produjo el porcentaje de votos que obtuvo Javier Milei en las PASO fue tan fuerte que ocultó que, incluyendo a los ausentes y al voto en blanco (34%), los grandes competidores obtuvieron 20% (LLA), 19% (JxC) y 18% (UxP). Lo más llamativo fue que Sergio Massa, el candidato y Ministro de Economía, aún en medio del inconmensurable desastre que su gestión ha provocado, disparando la inflación a la estratósfera, produciendo una desesperante recesión, despeñando a tanta gente por el acantilado de la pobreza, y en la absoluta soledad en que lo dejaron Cristina Fernández, los gobernadores e intendentes peronistas, lograra conservar un 27,28% de los votos positivos, aunque fuera el peor desempeño del PJ en su historia. Pero los incendiarios índices de agosto y septiembre, que se publicarán antes del 22 de octubre, le impedirán estar presente en el (hoy) previsible ballotage.

Patricia Bullrich fue, sólo en apariencia, quien mayor castigo en las urnas recibió, en especial porque, hasta poco tiempo antes, JxC era el claro espacio ganador, una chance que perdió por la impúdica exhibición de sus salvajes disputas internas. Sin embargo, el apoyo de los partidos que integran la coalición y la presentación de un sólido y numeroso equipo económico, que ya ha anunciado su plan, para acompañarla en una eventual gestión presidencial, más las expectativas de crecimiento en energía, minería, tecnología y agroindustria, me permiten albergar alguna esperanza en la recuperación de su caudal electoral, aunque conservo una grave preocupación por la suerte de la Provincia de Buenos Aires.

Pero nada obsta a que debamos considerar como altamente probable que sea Milei quien se lleve la copa y, por ello, resulta imprescindible pensar qué pasaría en un gobierno encabezado por el líder mesiánico de un partido absolutamente unipersonal, un sumo sacerdote que ha encandilado a tantos con mensajes económicos incomprensibles para la mayoría y, sobre todo, transformados en dogmas incuestionables, so pena de recibir fuertes e histéricas agresiones. Muchas de las medidas que postula esta neo-religión requerirían modificar la Constitución, y chocarán de frente contra las atribuciones provinciales; ¿con qué respaldos legislativos contaría para avanzar? ¿Cómo negociaría, para obtenerlos, con la denostada “casta”? Puesto que ya sus listas de candidatos a legisladores y concejales están colmadas de massistas, menemistas y sospechosos “amigos” corruptos, amén del confeso apoyo del kirchnerismo para cuidar sus votos, ¿cuál es el costo que debería afrontar si se viera obligado a pagar tantos favores?

Sus primeros apóstoles ya han relativizado sus ideas más extremas y las han diferido en los tiempos de aplicación; así, los primeros desencantados tan pronto asumieran serían los más pobres de sus conversos, que expresaron en las urnas su enojo y sus justificadas quejas, y verían disiparse las ilusiones de rápidas mejoras por los milagros prometidos por su profeta. En un ejemplo concreto, me pregunto cuántos de quienes hace sólo 19 días optaron por el libertario creen que la dolarización, que propuso como inmediata (ahora la ha diferido, al menos, por dos años), significará volver a la convertibilidad de los 90’s y, con ello, que los pesos de sus salarios se transformarán en igual cantidad de dólares.

Con la preocupante personalidad que muestra sin pudor, ¿cómo reaccionaría frente a los frenos que las instituciones –Poder Judicial y Congreso- impondrían a sus demagógicas pretensiones, ¿tan parecidas a las del populismo que dice repudiar? En la misma medida en que conocemos sus controvertidas recetas económicas, ignoramos qué piensa hacer con la seguridad y con el narcotráfico, temas que han tomado un trágico protagonismo y que atraviesan a todas las clases sociales y a todas las jurisdicciones, impulsados por conspicuos asesinatos.

En política exterior, tampoco aporta Milei racionalidad alguna. Ha dicho, públicamente, que rompería relaciones con China y otros regímenes autoritarios y criminales, y que separaría a la Argentina del Mercosur, desvinculándonos de Brasil; o sea, se negaría a hacer negocios con nuestros dos principales socios comerciales. De ser así, ¿qué mercados encontraría para nuestros productos exportables? Sus manifestaciones inducen a pensar que confunde los intereses permanentes de la Argentina con un nuevo alineamiento ideológico, simplemente opuesto al actual, tan condenable.

Nuestro gran problema es la absoluta carencia de seguridad jurídica, que espanta a los inversores nacionales y extranjeros, que necesitamos tanto como el aire que respiramos para salir de esta decadencia en la que estamos inmersos desde hace tantas décadas. Sin ser economista, presumo que el bi-monetarismo (en realidad, la libre elección de la moneda en que se realizarán todas las operaciones) que propone Bullrich producirá, rápidamente, una mejora en ese aspecto, ya que generaría mayor actividad al movilizar una porción importante de los dólares que los argentinos tenemos guardados en cajas de seguridad y colchones varios; una vez garantizada ante el exterior el cumplimiento de los contratos, sin duda llegarán muchos interesados en comprar activos en un país que, en precios internacionales, está verdaderamente barato.

Para ello, y de triunfar Patricia en las urnas, le sugiero no emular a Mauricio Macri y su fallida lluvia de inversiones y, en cambio, negociar con los gobernadores de las provincias con recursos mineros y energéticos, proponiéndoles algo similar a lo que hizo Luiz Lula da Silva cuando, al asumir su primer mandato, enfrentó una inédita salida de capitales: constituyó un fideicomiso con las acciones que poseía el Estado de compañías que cotizaban en bolsas internacionales y lo puso bajo jurisdicción de los tribunales de Nueva York para garantizar el fiel cumplimiento de los contratos. La fuga terminó en 48 horas y las inversiones extranjeras fluyeron nuevamente hacia Brasil, impulsando su continuo crecimiento.

Espejos raros       26-08-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 904

“Aquellos republicanos eran gente derrotada …, pero no vencida”. Arturo Pérez-Reverte

Desde las PASO, las tan desprestigiadas empresas encuestadoras están mostrando un harto previsible crecimiento en la intención de voto de Javier Milei, y algunas llegan al extremo de pronosticar al candidato anarco-libertario un éxito en primera vuelta. Eso impone preguntarnos a quién se parece más, ¿a Mauricio Macri o a Cristina Fernández?

En la medida en que está fuera de discusión que expresa el hartazgo y la bronca de una ciudadanía herida hasta lo más hondo y cuyo tejido social ha sido completamente rasgado, la cuestión pasa por desentrañar si el espectáculo que diariamente nos brinda ante cada micrófono que se le pone delante es genuino o se trata sólo de una construcción voluntaria –luego descartable- para captar el voto de los muchos descontentos con el presente, aterrados por la falta de futuro.

En estos días, no sólo él mismo ha reducido en algo su agresividad, sino que quienes lo rodean y ocuparían cargos relevantes en su eventual administración, amén de contradecirse entre ellos en la explicación de sus recetas, han comenzado a explicar que muchas de sus medidas, anunciadas como inmediatas originalmente, en realidad se implementarán en “generaciones” sucesivas, inclusive en otros períodos presidenciales y hasta en décadas por venir. Propuestas como dolarizar de inmediato la economía, romper relaciones con China y salir del Mercosur, dinamitar el Banco Central, terminar con los subsidios sociales, echar a los empleados públicos innecesarios o liberar totalmente la portación de armas, por ejemplo, ahora se relativizan o se postergan para un incierto porvenir.

Pero hay rasgos de su personalidad que, si son verdaderos, debieran producir graves urticarias en la piel de los republicanos, sobre todo porque las matemáticas demuestran que no dispondrá de tantos legisladores propios como para sancionar en soledad las leyes que necesite, salvo que negocie con la “casta”. Tampoco sus reiteradas agresiones a periodistas y a quienes, desde la política, cuestionan sus posturas más extremas, permiten esperar con cierta tranquilidad la probabilidad de su investidura como primer mandatario. Con sólo recordar cómo se comportaron los antiguos líderes, Cristina y Mauricio, cuando cada uno de ellos ejerció el poder, la pregunta de a quién se parece más tiene suficiente justificación.

Imaginemos, ¿qué haría Milei, si llegara a la Presidencia, con la prensa libre?, ¿realmente pretende validar con democracia directa –el cacareado referéndum- sus aspiraciones legislativas si éstas no fueran sancionadas por el Congreso?, ¿cómo reaccionará cuando la Corte Suprema ponga necesario freno a las medidas inconstitucionales que pretenda implementar? Peor aún, considerando que con tan escasos legisladores propios estará siempre a tiro de un juicio político, como sucedió con Pedro Castillo (Perú) y Dilma Rousseff (Brasil), ¿qué estará dispuesto a hacer para conservar el poder?

Otro candidato, el Aceitoso Sergio Massa, ya no sabe qué conejo mostrar, toda vez que los que su galera contenía están todos muertos, asesinados por la altísima inflación, la enorme emisión monetaria, la imparable deuda en pesos, la creciente pobreza y la angustiante miseria, la rampante corrupción y el clarísimo descontento social motivado por el monumental deterioro del poder adquisitivo de salarios e ingresos informales. Esta semana fue el rimbombante anuncio de un arreglo con el FMI que, contra la versión oficial, no permitirá grandes intervenciones en el mercado cambiario. Todos esos factores convierten en altamente probable que el peronismo, al que finge representar, resulte ausente en un casi inevitable ballotage; precisamente por eso tanto la emperatriz de Calafate cuanto el pato rengo a cargo de la Presidencia formal guarde tanto silencio, con el sueño de no ser alcanzados por tamaña catástrofe electoral.

¿Por qué será que no me sorprende que, en un irreversible ocaso, un gobierno que ha convertido a la ideología en su instrumento basal de su política exterior pretenda, a pocos días de su partida, convertirnos en socios nada menos que de Irán, el Estado terrorista que tantos argentinos mató, y de quienes pretenden transformarse en opositores de Occidente en un mundo bipolar? No rechazo “vincularnos” a los BRICS, como a todo y cualquier conglomerado de países, pero sí a “asociarnos” a quienes se declaran enemigos, al menos económicos y monetarios, de los Estados Unidos y, en el camino, violan y asesinan a sus ciudadanos. Ahora, la Argentina tiene por delante un nuevo problemón, como el que tuvo Macri con China en las represas de Santa Cruz: si aceptara la invitación, compartiría la membrecía nada menos que con el país que concretó en el nuestro los atentados terroristas de la Embajada de Israel y la AMIA; por el contrario, si rechazara ingresar, sin duda ofendería a los socios originales, en especial a Brasil, que realizó ingentes esfuerzos para lograrlo.

El claro y franco apoyo de Horacio Rodríguez Larreta a la candidatura de Patricia Bullrich, y el inminente anuncio de un prestigioso gabinete económico que encabezaría Carlos Melconian e integran Hernán Lacunza, Luciano Laspina y otros notables permiten albergar esperanzas en que la ciudadanía reaccione a tiempo, no entregue su suerte a alguien que presenta en su personalidad tantos rasgos mesiánicos y compatibles con peligrosas patologías, y la convierta en Presidente. Ella ha conseguido conservar las díscolas voluntades del radicalismo, asegurando así la continuidad de Juntos por el Cambio en la historia argentina. No es poco, en un país tan raro como el nuestro, que ha enterrado a numerosos proyectos políticos virtuosos.

Sentido común, capacidad, firmeza y transparencia       23-08-2023

Por Edgardo Rodríguez

Más allá de la actividad y postura ideológica de cada uno, hay una uno de los tantos valores que hemos perdido como sociedad, y debemos recuperar de manera urgente: EL SENTIDO COMÚN. Sintetizando su definición es: “La capacidad para juzgar razonablemente las situaciones de la vida cotidiana y decidir con acierto”. Básicamente es lo que puede hacer que nuestras vidas dentro de la sociedad sean de una u otra manera, porque si bien somos por definición individuos únicos y con poder de decisión propia, dependemos, en cada etapa de la vida, de otros, desde niños en nuestros hogares, en el colegio, y así mientras vamos creciendo, pero, en definitiva, de quienes gobiernan.

Entrando en el campo de los gobernantes, que con sus decisiones rigen el ámbito donde se desarrolla nuestra vida cotidiana, vemos una falta de empatía, conocimiento e incapacidad alarmantes, más aún cuando no solo no se reconocen los terribles errores de gestión, si no que se culpa a cualquiera. En el caso de un presidente, se debe rodear de personas con conocimientos técnicos adecuados en cada área, para ejecutar las acciones propuestas de manera eficiente. Vistos los resultados, es evidente que eso no nos viene pasando. Corrupción, gobiernos ideologizados, gobernantes ineptos, no han hecho más que hacernos retroceder y peor aún, dividir a la sociedad para su provecho.

Para ubicarnos en tiempo y espacio, y poder entender mejor la realidad, debemos decir que en el mundo existen alrededor de 206 países, los que convivimos en el mismo planeta, pero que nuestro actual gobierno nos dice que las cosas sólo nos pasan a nosotros, esto es desde 2003 (llegada al poder del kirchnerismo), pero esta vez, quedo expuesta la falacia. Hay al menos dos acontecimientos mundiales, que afectaron y afectan al mundo entero: la pandemia por el COVID-19 y la invasión de Rusia sobre Ucrania.

Los países del mundo han aplicado diferentes acciones y soluciones para salir de la crisis. Tomemos como ejemplo a nuestros vecinos, quienes ni económicamente, ni socialmente han sido afectados como lo estamos nosotros. Nos quieren hacer creer que todos los males son exclusividad de Argentina, en lugar de reconocer la ineptitud, inhabilidad e incapacidad para gobernar, se limitan y recurren a la infantil e inmadura postura de echarle la culpa al otro, sea quien fuere, actores internos o externos. Según los dichos del actual gobierno, el desastre económico y social monumental que padecemos, son responsabilidad exclusiva del gobierno anterior por haber contraído deuda con el FMI.

Para entender mejor, la deuda pública Argentina supera los U$S 400 mil millones y el gobierno anterior solicito U$S 43 mil al FMI para pago de compromisos, el resto ¿No condiciona? Y por caso ¿Los juicios millonarios que debemos afrontar por las expropiaciones de YPF y Aerolíneas Argentinas, quien las paga? Recurrir al FMI no es bueno, se acude cuando un país está en una situación financiera tan complicada que es la única manera de financiarse a tasas de interés aceptables. Para llevarlo al campo cotidiano, si una familia gasta más de lo que le ingresa, pide prestado para financiarse, llega un punto en el que no tiene capacidad de pago, ya los bancos no le prestan, entonces debe recurrir a usureros, o ajustar los gastos e incrementar sus ingresos, este ejemplo que tal vez sea grosero, pero sirve para graficar, en este caso el FMI sería un amigo o pariente que nos presta dinero, pero que nos dice: loco te ayudo, pero ajusta tus cuentas e incrementa tus ingresos…

El mundo no entiende, como un país con nuestra historia, reconocido mundialmente por haberse destacado en diferentes áreas, este en esta situación. Sólo se explica porque desde hace 90 años se instauro una lógica, una forma de gobernar (salvo honrosas y aisladas excepciones) que socavo los cimientos de la república y de la sociedad, esto sólo ha traído decadencia y confusión de valores, de derechos y falta de obligaciones, degradación de la educación, la cultura del trabajo, la producción, la economía, inseguridad, en resumen, se ha destruido el tejido social. Y peor aún, teniendo grandes y variados recursos naturales, no hemos sido capaces de explotarlos en favor de nuestro bienestar.

Hoy estamos ante la gran oportunidad, el gran desafío de hacerlo, es lo que el mundo entero está reclamando. Necesitamos gobernantes con SENTIDO COMÚN, sin extremismos, con capacidad, firmeza y conocimiento para realizar los cambios que la mayoría de los países del mundo han hecho e integrarnos a la economía mundial. Reconocer nuestros propios errores, sincerarnos, para cambiar la lógica que nos llevó a esta decadencia, volver a los valores de la república, a la independencia de las instituciones, a la cultura del trabajo, a los valores de la educación que nos pusieron como ejemplo en el mundo. Cambios profundos, no indiscriminados. Hay que modificar y optimizar, no eliminar. Que el rol y los recursos del Estado se canalicen básicamente a salud, educación y seguridad. Modernizar y transparentar todas las áreas que sean necesarias, pero sin perder de vista que detrás de cada número hay un ser humano.

El desinterés de gran parte de los ciudadanos no es casualidad, algo lo provoco, es momento de revertirlo. Necesitamos asumirlo como sociedad, sin discursos extremistas, sin enfrentar, pero AVANZAR. Hay responsables de que estemos en esta situación, que de ellos se ocupe la justicia. Hoy es tiempo de modernizar, transparentar, ir contra mafias enquistadas en los diferentes estamentos del poder y de la sociedad, sectores que están “cómodos” y sacan provecho de estas situaciones en detrimento del resto. El camino es con dirigentes probos y con experiencia, debe incluir a todos, menos a los que formaron parte de la decadencia, para no ser más de lo mismo. No hay salvadores mágicos, debemos salir juntos y con la participación de todos los ciudadanos de bien.

Edgardo Rodríguez

Dirigente UCR Córdoba Capital

Mar Incógnito       19-08-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 903

“Con la esperanza de mejorar las vidas de las generaciones futuras, me adentro en estos años que me quedan no con nostalgia de todo lo que ya no existe sino con la emoción por lo que todavía está por venir”. Hernán Díaz

Los resultados de las PASO han obligado a la Argentina navegar en un mar embravecido como pocas veces antes, tal vez desde 1946, cuando Juan Perón se impuso a todo el arco político, desde el más rancio conservadurismo hasta el comunismo prosoviético. El monumental crecimiento de La Libertad Avanza, (LLA), en realidad sólo de su personalísimo líder, que pintó de violeta casi todo el país, sorprendió y apabulló a propios y extraños -en especial a aquellos “expertos en mercados regulados” que tanto apoyaron a Sergio Massa para conservar sus quintitas y negocios- al confirmar que el electorado se dividió en tres tercios separados por tan pocos puntos (menos de 3%) que dejaron a todos en un virtual empate técnico. Ello impidió que se produjera la consecuencia benéfica de un triunfo claro de la oposición republicana, que hubiera atraído a manadas de compradores e inversores a un país cuyos activos, públicos y privados, tienen precios de remate.

Los intendentes, y los gobernadores que ya habían logrado conservar sus feudos provinciales, tampoco lo acompañaron en las PASO, y cortaron boletas para despegar su suerte, exitosamente, de la fórmula presidencial de Unión por la Patria (UxP), convertida en un salvavidas de plomo. Así, dejaron a Massa solo, y el, pero-kirchnerismo perdió 6 millones de votos; aunque todos ellos cambien de actitud, los malos datos económicos que se seguirán recibiendo hasta octubre no permitirán al oficialismo soñar con alguna recuperación. Juntos por el Cambio (JxC), afectada por sus disputas a cielo abierto, también mermó su caudal en 1,5 millón y fue derrotada en provincias que había conquistado recientemente en las elecciones locales.

Comenzaron así a soplar vientos huracanados, provocados por la desordenada devaluación que, sin plan de estabilización, con gran emisión y sin coordinación, el mismo lunes arrojó el Aceitoso sobre la tan frágil realidad nacional; el termómetro más sensible, el dólar blue, escaló pavorosas cimas y, con su impulso, los precios se dispararon y cayeron más sectores de la clase media en la pobreza, y más pobres se desplomaron en la miseria. Los índices de inflación de agosto y septiembre, que todos suponemos alcanzarán los dos dígitos, impactarán bajo la línea de flotación del candidato del oficialismo y, con certeza, causarán un incalculable daño a sus apetencias de disputar el casi inexorable ballotage.

Por la licuación de las lealtades a los partidos políticos, y sólo se mantienen a los clubes de fútbol o las religiones (casi como la que propone Milei con sus tan disruptivos dogmas), los electores ya no obedecen ciegamente a los líderes como antaño; así, debemos considerar todas las probabilidades que pueden darse en octubre, donde todos los finales están abiertos. Quienes votaron por LLA como mera expresión de ira y protesta, ¿dejarán de hacerlo porque ya cumplió esa misión o, algo mucho más probable, se sumarán otros, atraídos por el éxito del libertario, corriendo en auxilio del vencedor? Quienes lo hicieron por Juan Grabois, ¿lo harán por Massa o virarán alguna formación de izquierda? Los que eligieron a Juan Schiaretti ¿se sentirán tan peronistas como para ayudar al Aceitoso? Quienes acompañaron a Horacio Rodríguez Larreta, ¿respaldarán a Patricia Bullrich? Y lo mismo en la Ciudad de Buenos Aires, ¿quienes optaron por Martín Lousteau apoyarán a Jorge Macri, que le ganó la interna exactamente por un punto porcentual, o ayudarán a Leandro Santoro, el candidato a Jefe de Gobierno de UxP, también de origen radical?

Lo único cierto, al menos por ahora, es que no parece demasiado probable el triunfo de alguno de los candidatos en primera vuelta, salvo que el libertario reciba un fuerte aluvión de votos triunfalistas; o sea, hasta noviembre no se elegiría al futuro presidente, y en ese turno electoral sólo podrán estar Massa, Bullrich y Milei. Entonces, sobre esa base, imaginemos las ecuaciones posibles y hagámonos las preguntas pertinentes, es decir, cómo se comportará en el ballotage quien haya elegido a un perdedor en las generales de octubre. Con el dólar y la inflación en estos niveles, todavía es posible, pero sumamente improbable, que el Aceitoso supere la primera vuelta, pero, de todas maneras, considerémoslo.

Si el último round de noviembre fuera disputado entre él y Patricia, creo que los votantes de LLA acompañarán a ésta, y viceversa, o sea, que si quienes disputaran fueran Massa y Milei, quienes nos inclinamos por JxC lo haremos por Javier. Ahora, si fueran Milei y Bullrich quienes llegaran, ¿qué harán los muchachos de UxP? Estoy convencido que convertirán al excéntrico líder en presidente, básicamente porque apostarán a su fragilidad y, consecuentemente, a que resultará más fácil de destituir. Pienso que, si Javier llegara al ballotage, ganará y, si no lo hiciera, triunfará Patricia. El problema central de LLA será su debilidad en el Congreso, lo cual obligará a negociar cada ley o entrar en una espiral de confrontación institucional, de más que complicado pronóstico.

En cualquier caso, cualquiera de los dos últimos tendrá en octubre una fuerte prueba para su futura gobernabilidad y el dominio de la calle, pues entonces se decidirá, sin ballotage, quién mandará en la Provincia de Buenos Aires y su crucial Conurbano que, no olvidemos, se encuentra demasiado cerca de la Plaza de Mayo y su subliminal significado. A ambos les conviene, en defensa propia y salvo que sean suicidas y asesinos seriales de quienes queremos vivir en una República, que caiga derrotado el inefable Axel Kiciloff, que aspira a ser reelecto, aunque sea por un solo voto.

De lograrlo, será el garante del bunker de La Cámpora y el trotskismo para la resistencia violenta contra el próximo gobierno y los cambios dolorosos que éste deberá inexorablemente realizar; esas amenazas ya las están profiriendo lenguaraces canallas, como Anímal Fernández, Juan Cabandié, y tantos más. En esa medida y aunque ahora parezca diluirse esa propuesta, me pareció sumamente positivo que Carolina Píparo, candidata de LLA, que salió tercera, haya invitado a Néstor Grindetti, su competidor de JxC, que obtuvo el segundo puesto, a reunirse para acordar cómo impedirlo. 

De criminales y ausentes      12-08-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 902

“El destino, que es ciego a las culpas, suele ser despiadado con las mínimas distracciones”. Jorge Luis Borges

Los asesinatos de Morena, una niña de once años, y del médico Juan Carlos Cruz han agregado dramatismo a la previa electoral y se convirtieron en sendos cisnes negros para el oficialismo de la Provincia de Buenos Aires, tanto como lo fue el de Cecilia en la del Chaco. Sin embargo, fueron sólo una infinitésima muestra de lo que sucede en el Conurbano bonaerense donde, todos los días mueren decenas de chicos y grandes, muchos de ellos indocumentados y, por tanto, no registrados por el Estado, en manos de la droga y la violencia que la circunda. Que esas muertes no se cuenten, permite que las luces se concentren casi exclusivamente en Rosario y la sangre que baña sus calles. Pero la realidad es otra: las bandas de narcotraficantes minoristas están fuera de control allí y discuten territorios a tiro limpio, mientras que aquí, a escasas cuadras de la Plaza de Mayo, la complicidad política y policial las ordena y evita, so pena de perder esa esencial protección, que las balaceras iluminen la penosa realidad.

El kirchnerismo ha destruido todo, absolutamente todo y, si vencieran sus candidatos en las elecciones, seguiría haciéndolo. Y cuando digo “todo” me refiero, principal pero no exclusivamente, a la sociedad comercial que mantiene con las grandes organizaciones internacionales de productores y distribuidores de todas las drogas, que les ha permitido operar en la Argentina impunemente, a punto tal de transformarlo, de un país de tránsito, en uno caracterizado por su fuerte consumo. Las derivaciones están tan expuestas que hasta resulta redundante enumerarlas, pero las generaciones de niños y jóvenes que tienen ya el cerebro dañado irremediablemente por el terminal paco y que, por ello, resultan irrecuperables para la educación y el trabajo, se han convertido en un pasivo que pesará muchísimo en el futuro.

Otra parte importante de ese “todo” son el garantismo y el abolicionismo penal que, por obra y gracia de Raúl Zaffaroni, impregnan a toda la Justicia y permiten que los malvivientes sean permanentemente liberados por jueces y fiscales “comprensivos”; basta recordar los 4500 criminales, presos por homicidio y por delitos sexuales, que fueron excarcelados con la excusa de la pandemia de Covid. Cada vez que un hecho delictivo nos conmueve, nos enteramos de los terribles antecedentes de los imputados, la mayoría de ellos reincidentes. Es imposible olvidar sus canalladas, como fueron el “Vatayón Militante” o “Hinchadas Unidas Argentinas”, para encuadrar a los delincuentes más recalcitrantes y a los barrabravas del fútbol en las bastardas estructuras kirchneristas.

El abyecto clientelismo y el populismo que utilizaron ambos integrantes del matrimonio patagónico para mantenerse en el poder durante tanto tiempo terminó con la cultura del trabajo y del esfuerzo que justificó, desde la llegada de los primeros inmigrantes, la movilidad social ascendente que nos caracterizó durante décadas. Y el monumental saqueo al que nos sometieron, aupados por el irracional apoyo que así obtuvieron, nos ha dejado postrados e indefensos, convertidos en miserables mendigos globales. En el camino, prostituyeron la educación, destruyeron la salud pública, intentaron terminar con la libertad de prensa y el imperio de la Constitución y la división de poderes, vaciaron las arcas del Estado, convirtieron al peso en papel pintado, empobrecieron al 40% de nuestros conciudadanos, abrieron indiscriminadamente las fronteras para nutrir las filas de sus fieles, y persiguieron a las fuerzas armadas y de seguridad para impedirles cumplir sus esenciales misiones de defender la integridad territorial y de imponer el orden con el monopolio estatal de la violencia.

De la mano del Aceitoso Sergio Massa, Cristina Fernández buscará mañana perpetuarse para continuar con la demolición de la Argentina, ya peligrosamente cerca de la inviabilidad como país independiente. Pese a lo vital que resultarán tanto las PASO cuanto las elecciones nacionales para evitarlo, las celebradas hasta ahora en las provincias muestran una abstención más que preocupante. Resulta incomprensible que, con la excusa de un desinterés o de una frustración permanentemente, los ciudadanos renuncien a ejercer su derecho de elegir a quienes deberán representarlos para mejorar sus miserables vidas o para evitar que los sigan perjudicando.

Es falso, de falsedad absoluta, que todos los que aspiran a un cargo sean iguales. No son lo mismo quienes han probado, en el ejercicio del poder, su irrestricto respeto a la República y a las leyes que aquéllos que, durante tanto tiempo, han intentado destruirla desde adentro y, mucho menos, que los que se han enriquecido sin tasa ni medida. No son lo mismo los delegados de una condenada por defraudar al Estado y hurtar de sus arcas miles de millones de dólares, que aquellos que sostienen que todos somos iguales ante la ley, sin privilegios de casta. No son lo mismo quienes impidieron por ideología y negocios la oportuna llegada de las vacunas, que los que sufrieron en carne propia esas canalladas.

Por lo demás, tampoco es real que la abstención o el voto en blanco sean inofensivos, porque sin duda pueden significar padecer al kirchnerismo por otro período presidencial como mínimo; siempre, en todos los casos, benefician a los peores, porque su porcentaje de voluntades favorables se calcula sólo sobre los votos válidos. Como lo recordó Carlos Manfroni el miércoles en La Nación, en 2005, cuando la oposición se retiró de la competencia como protesta por su manipulación, Venezuela tuvo una abstención del 75% y Hugo Chávez se hizo de la Asamblea con el 90% de los votos válidos; las trágicas consecuencias están a la vista.

Todos debemos ser conscientes del peligro que corre la República en estas dramáticas horas, y saber que sólo nosotros podemos salvarla. Por eso, asumamos la responsabilidad de cumplir con la mínima tarea que la democracia nos impone y vayamos mañana a votar. Nada puede distraernos y nada nos justificará si dejamos que la Argentina caiga, definitivamente, al abismo de la Historia porque, si así sucediera, nuestros nietos nos preguntarán en algún futuro cercano: “Abuelo, ¿qué hiciste tú para impedirlo?”. ¿Qué responderemos entonces?

Dura Campaña      05-08-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 901

“La historia a menudo es producto de la irreflexión. Es una hija bastarda de la estupidez humana, el fruto de unas mentes obnubiladas, de la idiotez y de la locura”. Ryszard Kapuściński

He firmado un manifiesto público pero ignoraba que se haría público bajo el título “La Cultura apoya a Patricia Bullrich”; siendo mi hijo homónimo Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, se ha generado una enojosa confusión de identidades (https://tinyurl.com/3r28sv2a) que me resulta imprescindible aclarar.

Debe ser complicado para el Aceitoso, en su triple rol de fracasado Ministro de Economía, de Presidente de facto y de pre-candidato presidencial hacer campaña electoral, en especial si, después de tantos años de populista y suicida congelamiento, sube brutalmente las tarifas a días de las PASO. Quien se ha hecho con el poder absoluto por la defección de Alberto Fernández y por el prudente silencio de la Vicepresidente y, con esas decisivas armas, ha logrado triplicar la inflación anual, impulsar la cotización del dólar de $ 290 a $ 570, llevar la pobreza al 42%, más que duplicar la deuda pública, y pulverizar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, todo ello en sólo un año de gestión, no puede soñar con triunfar en las elecciones de octubre. Y qué decir de la enorme corrupción que ha organizado para enriquecerse aún más. Imaginemos cuánto más daño podría hacer si la ciudadanía le concediera otros cuatro años al frente del país.

Ella está demasiado ocupada con su propia situación penal como para estar en el día a día de la contienda política (algo que hasta Sergio Massa agradece). Esta semana, soportó una nueva prueba de su pérdida de poder cuando intentó, infructuosamente, reunir al Senado para designar casi setenta magistrados en múltiples fueros y jurisdicciones, además de la prórroga por cinco años en el ejercicio de su cargo (integrante de la Cámara Federal de Casación Penal, que preside) para Ana María Figueroa; de todas maneras, volverá a intentarlo a partir del lunes. Cristina Fernández ha puesto el acento sobre esta última pretensión, pero la está usando como cañita voladora, para que nos distraigamos mirándola volar mientras logra su principal objetivo: modificar la integración del Consejo de la Magistratura, el organismo que designa y destituye a los jueces.

Mientras tanto, la brutal impericia de Massa y la presión del kirchnerismo para que acentúe -pese al pobre resultado que obtuvo el “plan platita” en el 2021- el reparto indiscriminado de dinero y bienes (y también drogas) para intentar mejorar la performance electoral de Unión por la Patria, han llevado a la economía al borde de un nuevo precipicio. Los argentinos hemos sobrevivido a una infinita sucesión de graves crisis, pero, con cada una de ellas, hemos descendido un escalón y, a veces, varios de golpe, tal como prueba nuestra decadencia de los últimos ochenta años.

Con el préstamo (un salvavidas de último momento, después de mendigarlos por el mundo entero) de US$ 775 millones de Qatar, otro de US$ 1000 millones de la Corporación Andina de Fomento, los últimos mendrugos del swap chino y algunas (no confirmadas) maniobras con las reservas de oro, el Aceitoso logró pagar, ya al borde del KO, al FMI las cuotas adeudadas. Con relación a los US$ 7500 millones en DEG prometidos por el staff del FMI habrá que ver qué sucede en el board del organismo, donde Alemania y Japón se opondrán frontalmente a ese desembolso, por más que esa cifra sólo sirva para devolver estos préstamos de cortísimo plazo y pagar las cuotas que vencerán antes de las elecciones nacionales. Pero, así como es casi seguro que tendrá esos fondos, no conseguirá dólares frescos para intervenir en el mercado de cambios y evitar que se desmadre todavía más, algo que siempre sucede en los períodos preelectorales.

Si Juan Grabois redujera el voto al Aceitoso al 20%, ¿Cristina Fernández y su hijo, el jefe nominal de La Cámpora, ¿se pondrían tristes o contentos? La pregunta suena razonable porque ella, a quien nadie puede tomar por imbécil, sabe que, si Massa alcanzara la Presidencia, lo primero que hará será acuchillarla por la espalda, como hacen todos los herederos del mundo con los líderes que les traspasaron el mando. Así como las PASO traen una enorme carga de incógnitas, dado el enorme porcentaje de ausentismo y la falta de certezas acerca del comportamiento de los más jóvenes, la verdadera elección de octubre aporta las suyas. Si la oposición no logra hacerse con quórum propio en el H° Aguantadero, la gobernabilidad y la posibilidad de ejecutar los cambios indispensables estarán en serios problemas. Y qué decir si Unión por la Patria consigue la reelección del carísimo Axel Kiciloff en la Provincia de Buenos Aires, ya que la convertirá en el bunker para la resistencia final.

Con el férreo cepo implantado para frenar importaciones (salvo para los “expertos en mercados regulados”, claro) la profundización de la recesión está cantada y con la enormidad de pesos que el Banco Central está poniendo en la calle, cualquier cálculo que se realice sobre la inflación resultará optimista. Así, la pobreza seguirá aumentando y encenderá nuevas luces rojas en el tablero socio-económico del país. Esas alertas llevan a preguntarse no sólo qué pasará en la semana que se inicia, la última antes de las PASO, sino qué sucederá en los escenarios posibles hasta octubre. Si las cifras del lunes 14 auguraran una inevitable derrota en las elecciones nacionales, ¿continuará Massa en el Ministerio?; y si así fuera, ¿qué estará dispuesto a hacer el kirchnerismo después de haber anunciado, a través de Axel Kiciloff, el Cuervo Larroque y otros energúmenos, que habrá violencia y sangre en las calles si Juntos por el Cambio gana? ¿Resultará posible tomar el té y negociar con quienes ahora quieren destruir la democracia desde adentro, rechazando resultados adversos?

Lamer el fondo      28-07-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 900


“Necesitamos una nación donde la corrupción no sea una forma consentida de gobernar”.

 Javier Díaz Canseco

 

El 7 de julio de 2018, publique una nota, “Cristinita, ¿otros US$ 5.000 millones?” (https://tinyurl.com/dvusrx4c) contando el sideral daño que sufriría la Argentina por el populismo, el autoritarismo y la falta de escrúpulos de la familia Kirchner, probado todo ello por el proyecto de ley para expropiar el 51% de las acciones de YPF, que había sido sancionado por el Congreso con una enorme mayoría de votos, incluidos muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras desde la oposición. Describí cómo redundaría en beneficio de Cristina Fernández y sus hijos, que recibirían en sus ya ahítas arcas una parte sustancial de la indemnización que el país debería pagar a los accionistas no expropiados (casualmente sus testaferros, la familia Eskenazy), simplemente por no obedecer la norma del estatuto de la empresa que establecía que, al hacerse alguien con el control de la misma, debía ofertar a los restantes socios comprar también su parte.

 

No repetiré aquí todo cuanto dije en esa nota y en otras similares que pueden leerse en mi blog (egavogadro.blogspot.com) y sólo diré que la sentencia que nos condenó a pagar la indemnización reclamada por Burford y Templeton –de la cual los Eskenazy y, por consiguiente, los Kirchner, participarán con el 30%- ha sido dictada hace tiempo y que ahora sólo resta determinar el monto; ambas partes lo han estimado entre US$ 5.000 millones y US$ 16.900 millones, y la Juez Loretta Preska sólo debe fijar el importe entre ambos extremos.

 

Cuándo se le preguntó al entonces Ministro de Economía y actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires precisamente por qué habían omitido cumplir esa regla, respondió que el Gobierno no era tan imbécil como para respetar ese tipo de acuerdos; Fernando Marull ha calculado (https://tinyurl.com/5445xdae) que, si la sentencia fuera por un promedio entre los límites, las bravuconadas de Axel Kiciloff (Repsol, Club de París, holdouts, etc.) nos habrán costado la friolera de US$ 45.000 millones. Hasta los fondos de inversión que habían comprado bonos de deuda atados al crecimiento del PBI han entablado juicios en Estados Unidos y Europa porque, para evitar pagar los cupones por la realidad de nuestra economía, recurrimos al original método de alterar las estadísticas del INDEC.

 

Durante el gobierno de Mauricio Macri, el Estado opuso en su defensa la falsedad y la ilegalidad del contrato de venta del 25% de YPF, pero, cuando asumieron los Fernández² y designaron a Carlos Chino Zannini como Procurador del Tesoro, éste se hizo cargo del caso; tratándose de un prominente integrante de la asociación ilícita que saquea al país desde hace veinte años, que hayamos perdido el juicio no debe sorprendernos, ya que redunda en más enriquecimiento para la jefa de la misma. Total, con las apelaciones del caso, será la próxima administración argentina quien deberá pagar los daños. Me pregunto si no ha llegado el momento en que el H° Aguantadero sancione una ley que disponga la realización de un “juicio de residencia” a todos los funcionarios importantes que, así, se verían obligados a responder con sus propios bienes a las costosísimas consecuencias de su impericia, de su negligencia o, sobre todo, de su dolo.

 

Finalmente, el Aceitoso obtuvo su tan demorado acuerdo con el staff del FMI, que será elevado a consideración del Directorio para su aprobación, si es que la obtiene, en una reunión que se celebrará recién después de las PASO; la letra chica no dice aún si Sergio Massa dispondrá de algunos dólares para intervenir hasta octubre en el mercado de cambios, que tantos disgustos le produjo esta semana. Ha trascendido que el Ministro de Economía y pre-candidato presidencial pagará al organismo el lunes los ya vencidos US$ 2.700 millones utilizando yuanes del swap vigente con China; dado que todas las negociaciones con Beijing son inexplicablemente secretas, no sabremos, quién sabe por cuánto tiempo, qué gravosas concesiones habrá hecho para obtener la autorización necesaria.

 

Lo único seguro es que las recientes medidas económicas traerán consigo un fuerte estímulo a la depreciación del peso; la postergación en la fecha de publicación, por el Banco Central, de las expectativas del mercado (REM) para después de las PASO habla a las claras de la certeza que tiene el Gobierno acerca de la espiralización de la inflación, a la cual ningún “precio justo” o coerción policial ha podido, ni podrá, domeñar. Es que el salvaje ritmo de emisión monetaria, indispensable para atender al nuevo “plan platita” y a la bola de nieve de los intereses de la deuda pública es uno –no el único- factor de degradación de nuestra moneda y, con ella, de las condiciones de vida de la población.

 

Más ahora, después de tantas elecciones en provincias y en el mundo (España es un claro ejemplo), descreo de todas las encuestas, pero estoy convencido que Unión por la Patria, el pretencioso nuevo nombre que ha adoptado el kirchnerismo, conserva un importante caudal de votos, algo absolutamente irracional en este contexto de alta inflación, de inseguridad, de complicidad con el floreciente narcotráfico, de pobreza y miseria, de falta de salud y educación, de rampante corrupción y de absoluta impunidad. De todos modos, y a pesar de las quejas de sus más irreductibles fieles, es mejor que Cristina Fernández no aparezca en la campaña electoral del Aceitoso; no vaya a ser que los argentinos recuerden que, mientras ella percibe ilegalmente más de diez millones de pesos mensuales de jubilación y pensión, tantos de ellos deben hacer interminables filas a la intemperie para recibir unos mendrugos con que paliar temporalmente el hambre.

Im -¿Posibles?      22-07-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 899

“Donde antes habitaban la perseverancia y el ingenio, ahora deambulan la apatía y la desesperación. Donde antes reinaba la autosuficiencia, ahora ocupa su lugar un sometimiento mendicante”. Hernán Díaz

En un país simplemente normal, alguien como Sergio Massa no podría presentarse siquiera como candidato a portero de un prostíbulo. Sin embargo, por alguna de esas múltiples razones que convierten a la Argentina en un ejemplo nefasto para el mundo, no es tan descartable como debiera la probabilidad de que se transforme en el próximo presidente. Y ello habla muy mal de nosotros, ya que hubiéramos debido aprender, y mucho, de las experiencias generadas por el peronismo siempre mutante.

Sin embargo, sigue teniendo un núcleo duro de votantes, que padece del síndrome de Estocolmo, entre los más perjudicados por su fracasada gestión, en especial en el Conurbano bonaerense. Allí, por múltiples razones históricas, políticas y delictivas, el Estado ha abandonado a los ciudadanos: no hay luz, agua corriente, educación, seguridad, salud, vivienda, e impera el narcotráfico y la violencia. Que un tipo que ha llevado la inflación al 140% anual y el dólar a $ 525 aún tenga el apoyo de los gerentes de la pobreza, de la CGT y del trotskismo llama la atención del mundo entero. Hoy la Argentina, en manos de estos canallas desde hace más de veinte años, se encuentra 6° entre los países más miserables del globo.

Es innegable que las salvajes peleas a cielo abierto de la oposición coadyuvan a sostener las esperanzas de Unión por la Patria. Por ello, me permitiré formular una propuesta a los dos contendientes dentro de Juntos por el Cambio que anuncien que, de triunfar en las PASO, ofrecerán al perdedor un cargo importante en su futuro gobierno: ¿la Jefatura de Gabinete a Horacio Rodríguez Larreta?, ¿el Ministerio de Seguridad y Defensa a Patricia Bullrich? Con eso, las dudas sobre el comportamiento de los votantes de cada uno en las generales de octubre se disiparían rápidamente y la imagen de verdadera unidad se vería solidificada.

Más allá de las permanentes contradicciones y contorsiones que exhibe el Aceitoso sin pudor, cabe recordar tres recientes hitos de su tradición de inveterado mentiroso: 1) dijo que China había enviado una carta al Directorio del FMI para apurarlo a cerrar el acuerdo con la Argentina, y fue desmentido hasta por la Directora General, Kristalina Georgieva; 2) dijo que el gasoducto Kirchner se había construido pese a la oposición del FMI, pero rápidamente se conocieron los documentos que demuestran que el organismo recomendó priorizar esa obra para mejorar la situación de las reservas monetarias; y 3) dijo que economistas de Juntos por el Cambio habían reclamado al FMI no ayudar a nuestro país hasta después de las elecciones; no sólo fue una flagrante falsedad, probada por su negativa a dar nombres, sino que permitió recordar (https://tinyurl.com/bdhrv4cw) que el peronismo, oficialmente, intentó perjudicar al gobierno de Mauricio Macri.

Los empresarios “expertos en operar en mercados regulados”, con la permanente vocación por cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, siguen apoyándolo, sobre todo con mucho dinero, pero también operando en la prensa en su favor. Están convencidos de la prosperidad que lloverá sobre ellos si consigue ganar las elecciones, al continuar el saqueo de la mano de licitaciones amañadas, de permisos de importación digitados y vendidos, de protecciones inicuas y de corrupción generalizada.

Nuestros padres y nosotros mismos, que ya somos mayores, en general abdicamos de nuestro rol político de clase dirigente, al cual estábamos destinados por educación y por herencia, ese papel que sí asumió responsablemente la generación del 80 haciendo grande al país, y entregamos la administración de nuestro bien más preciado (la Patria) a cafres de todos los colores; obviamente, a nadie podemos echar la culpa de lo sucedido y la historia nos imputará por haber permitido, sin reaccionar, la fatal y terminal decadencia de la Argentina.

El país dejó de soñar, entonces, con ser una Nación y se conformó con ser un mero consorcio, en el que no obedecemos el reglamento de copropiedad ni sus reglas de convivencia (la Constitución), que establecen cuándo debemos sacar la basura, por dónde pueden circular las mascotas o los horarios prohibidos para los ruidos molestos y, por supuesto, no respetamos los derechos de los otros copropietarios (los ciudadanos), entre otros, a circular libremente. El día en que se generalizó el lema “sálvese quien pueda” y se internalizó la pregunta “¿dónde está la mía?”, nos condenamos a la insignificancia y, en último término, a la inviabilidad.

Hoy el mundo, que en razón de la prepotencia asesina de Vladimir Putin (prohibió la circulación de buques graneleros en el Mar Negro) se encuentra nuevamente al borde de una monumental hambruna, no puede permitirse por mucho tiempo más que los incompetentes y egoístas argentinos terminemos de arruinar un territorio tan despoblado, con capacidad para alimentar a 500 millones de personas, feraz en recursos naturales de todo tipo, en agua dulce y en energías renovables. En la medida en que nuestro país no se hundirá en el mar, resulta imaginable que su superficie actual sea desmembrada y repartida entre los países vecinos y entre las potencias globales que, aún con las dificultades derivadas de la presencia de 47 millones de incorregibles argentinos (¿por qué no pagarnos para que nos vayamos?), administren eficientemente sus enormes potencialidades.

Diezmos Aceitosos      15-07-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 898

“Siendo mediocre, a fuerza de saber humillarse se alcanza todo”. Pierre Auguste Caron de Beaumarchais

Sergio Massa sabe que Patricia Bullrich es su peor enemigo y, para esmerilarla, no duda en recurrir a los muchos recursos estatales, como ha sido la intervención de su ONG, ordenada por su lacayo, Ricardo Nissen, respaldado por el inefable Martín Soria, Ministro de in-Justicia. Pero su última intervención verbal contra la Piba causó fuerte escozor en las filas de la “generación diezmada” ya que, como un insulto, la acusó (es falso) de haber integrado Montoneros. El desplazado Eduardo Wado de Pedro había sido escogido para competir por Cristina Fernández precisamente por ser hijo de dos asesinos de esa agrupación, que murieron combatiendo en la guerra civil que asoló nuestro país entre los 60’s y los 90’s, provocada por la sanguinaria actuación de terroristas adoctrinados, armados y financiados por Cuba, Argelia, Vietnam, China y Líbano; o sea, el Aceitoso tocó una dramática cuerda en la guitarra que templó el kirchnerismo desde 2003.

La pantomima que protagonizó el Gobierno el 9 de Julio resultó vomitiva. Asistimos a una nueva payasada de los integrantes de ese triunvirato compuesto por un don nadie que tardíamente se calzó las botas, por una envejecida reina que ve el poder escurrírsele entre los dedos y sólo aspira a la resistencia, y por el personaje más inescrupuloso de cuantos ha producido esta tierra, tan fecunda para engendrarlos como proclive a ser sometida por estos crápulas. No sólo usaron una obra pública para hacer ilegal campaña política, sino que, sin ponerse colorados, “inauguraron” un tramo no terminado de un gasoducto, abriendo una falsa canilla. Realmente, dan vergüenza ajena, aunque debería ser de todos nosotros ya que, por acción de unos y omisión de otros, el kirchnerismo conserva un volumen electoral inexplicable pero no desdeñable.

Esta semana, pese a ello, sufrió dos derrotas estruendosas. No logró cerrar el anunciado acuerdo con el FMI lo cual nos pone al borde del precipicio, ni consiguió reunir al Senado para prolongar hasta los 80 años la estadía de Ana María Figueroa, tan creyente de su relato, en la Cámara Federal de Casación y, además, designar a un montón de jueces adeptos, como pretendía la emperatriz del Calafate.

La perenne pulsión por el poder del peronismo obliga a sus más encumbrados actores a tragar muchos sapos. Hoy, cuando necesita de la solidaridad de otros integrantes de esa estafa monumental llamada “Patria Grande”, bajo cuya carpa se acomodan el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla y demás vociferantes del “Socialismo del Siglo XXI”, no duda en apoyar sin fisuras a las dictaduras más sangrientas de la región, amparándose cínicamente en el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países. Pretende que olvidemos, impulsados por su tan eficiente aparato de propaganda, que esos aliados fueron actores principales en los recientes dramas terroristas de Perú y Bolivia, como antes lo hicieron en Chile, Colombia y Ecuador.

¿O no vimos sus largas manos en los disturbios que destruyeron Lima, Santiago, Quito, Bogotá o La Paz? ¿Quién, sino ellos mismos, llevaron a la cárcel a Jeanine Añéz Chávez después de los ataques de los cocaleros de Evo Morales? ¿Quiénes suspendieron al Paraguay como miembro del Mercosur porque se oponía al ingreso de Venezuela y así lo lograron? ¿Quiénes usan la teoría del lawfare para proteger a Luiz Inácio Lula da Silva, Cristina Fernández, Pedro Castillo y Rafael Correa? ¿Quiénes callan, cómplices, ante los asesinatos, las torturas, la expulsión de sus propios ciudadanos más allá de sus fronteras y las proscripciones de adversarios de Daniel Ortega, Nicolás Maduro o Miguel Díaz-Canel? ¿Quiénes se asocian internacionalmente con los regímenes sanguinarios de Rusia, ¿China e Irán, capaces de exterminar a sus enemigos, aún en el exterior? ¿Quiénes, mientras montan movimientos feministas para destruir desde adentro a las sociedades, callan cuando se impide a Corina Machado participar en las elecciones venezolanas o cuando el poder mata a mujeres que saben demasiado en el Chaco, en Tucumán, en Caracas o en La Habana? ¿Quiénes han amasado inmensas fortunas, han saqueado los recursos naturales y llevado a sus sociedades al infierno de la pobreza y la marginalidad?

Pero no hay impostura que dure eternamente, y los mitos ya no son vendidos tan fácilmente a la ciudadanía latinoamericana que, en todas partes, como sucede en Italia o España, comienza a despertar y obliga a sus políticos –ha pasado con Gabriel Boric y Gustavo Petro- a privilegiar sus compromisos éticos sobre el alineamiento automático con los canallas dictadores de la región.

Por falta de espacio en ésta, en otra nota hablaré de los otros muchos diezmos que recibe el Aceitoso, esos que le han permitido ser tan rico. Por hoy, sólo me resta afirmar que Sergio Massa y su feliz cónyuge/socia Malena Galmarini, si llegaran al poder, convertirán a Néstor y Cristina Kirchner en aprendices del saqueo y del autoritarismo; sin duda, serán mucho peores que sus maestros.

Faltan 29 días para que se sustancien las PASO, que, no lo dudo, llevarán a la oposición al gobierno. Las terribles circunstancias socio-económicas que atraviesa la Argentina obligarán a actuar de forma bien distinta al gradualismo, y la resistencia en la calle, fogoneada por el peronismo y su aliado estratégico, el trotskismo, será inevitable; es por eso que, cuando votemos, deberemos pensar muy bien quién creemos que tiene el simple coraje de imponer la ley, toda ella, para controlarla y reducirla.

Conejos muertos o falsos     08-07-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 897

“Una mentira da media vuelta al mundo mientras la verdad aún se está calzando”. Ken Follett

Sergio Massa ha hecho de su vida un remedo de Mandrake, el Mago, y debo reconocer que no le ha ido mal. A fuerza de una ambición desmedida, de zarpazos, codazos, traiciones, vicios más o menos ocultos e inmundas complicidades de empresarios venales, logró alzarse con la candidatura presidencial de Unión por la Patria (UxP), pese a que su devaluada jefa debe estar aterrada con la probabilidad de un triunfo electoral de su nueva marca; la historia, esa que tanto le gusta, enseña que, de ser así, lo único esperable en un futuro inmediato sería un matricidio.

Sin ponerse colorado, su equipo de campaña anunció, urbi et orbe, que había cerrado un trato con el FMI y que la semana pasada, concretamente el lunes, una misión encabezada por su Viceministro, el inefable y tan arrepentido Gabriel Rubinstein, viajaría a firmarlo con el staff, como medida previa a su aprobación por el Directorio del organismo. En el escabroso camino, consiguió que China –vaya uno a saber a qué costo y con qué exigencias, ya que todo es secreto- le permitiera usar un tramo del swap vigente para pagar las cuotas vencidas con yuanes.

Pues bien, nada de eso existió y no hay expectativas de que acontezca en los próximos días. Ante la terrible escasez de divisas que padece el Banco Central, el Aceitoso ya anunció que los pagos correspondientes a julio (US$ 2.700 millones) se harán sólo a fin de mes, o sea, si llegan fondos del propio FMI para efectivizarlos. A la vez, está intentando chantajear aún más al organismo, que tan condescendiente ha sido con el kirchnerismo, pero ahora exige una devaluación, haciendo presión sobre Joe Biden e intentando sumar a Egipto, con problemas similares a los de Argentina, aunque menores, y amenazando con un default que perjudicaría a todo el mundo.

La situación es tan grave que, si el Ministro dejara de pagar al FMI, tendría un efecto cascada sobre otras entidades multilaterales, tales como el Club de Paris, el Banco Mundial o la Corporación Andina de Fomento, sumando problemas a los ya existentes con los importadores, incluidos aquéllos “expertos en operar en mercados regulados” que aceptan la increíble voracidad -¿estarán juntando para la campaña del Aceitoso?- de quienes deben autorizar el acceso a los dólares necesarios para pagar sus compras de insumos, y con la recesión que ya se nota en todos los campos.

Pero Massa, en su triple rol de presidente de facto, de jefe de la cartera económica y de precandidato, no se arredra e intenta ocultar sus múltiples fracasos con un despliegue de hiperactividad, mostrándose en los más diversos escenarios regionales –como cuando fue a buscar la foto con Luiz Inácio Lula da Silva- o locales. Mañana mismo, y con la prometida –hasta ahora- aparición conjunta de los Fernández², inaugurará el tramo Tratayen-Salliqueló del gasoducto llamado -¡qué originalidad!- Néstor Kirchner.

La enorme campaña publicitaria que ha desplegado el Gobierno al respecto (independencia energética, ahorro de divisas, soberanía, federalismo, tiempo record en su construcción, costo final), no puede ser más mentirosa. El caño actual, todavía ni siquiera terminado (70%), sólo servirá, realmente, cuando entre en servicio el siguiente hasta la frontera con Brasil, aún no emprendido. Además, la licitación convocada en 2019 por Mauricio Macri para que lo hicieran capitales privados fue anulada y todo el proceso fue encomendado, con dinero público, a Enrasa, conducida por un mocoso de La Cámpora que lo único que sabe de la actividad es encender las hornallas de la cocina; esa demora -¡26 meses!, comparable a la del tren a Mendoza que, reinaugurado por el auto percibido Presidente, tarda más que hace cien años- le costó a la Argentina una cifra monstruosa.

Por, sobre todo, se hace el olvidadizo respecto al pavoroso daño que las sucesiones de desaguisados cometidos con YPF causaron, y aún lo hacen, al país. Todo comenzó cuando Carlos Menem privatizó la empresa y, para convencer a Kirchner y a otros gobernadores de apoyar la ley, “recalculó” las regalías que correspondían a las provincias petroleras. Entonces, el finado consiguió más de US$ 1.000 millones, los desaparecidos “fondos de Santa Cruz”. Curiosamente, el miembro informante de la ley de privatización fue Oscar Parrilli, el mismo “pelo…” (Cristina Fernández dixit) que luego impulsó la estatización que ella promovió.

Ya Presidente, Kirchner decidió robarse el 25% de YPF y, para lograrlo, congeló las tarifas a los productores, “convenciendo” a Repsol de “venderle” –sin plata- ese porcentaje a los Eskenazy, sus testaferros. Con ese estrangulamiento, cayó la producción de gas, afectando especialmente a YPF que, tal como preveía en ese contrato tan especial, distribuyó todas sus utilidades como dividendos y, así, dejó de explorar nuevos yacimientos, con lo cual la Argentina perdió el autoabastecimiento energético, tan duramente logrado. A partir de entonces, los ductos construidos para exportar gas debieron invertir el sentido de los flujos para importarlo y, cuando no fue suficiente, comenzamos a traer innumerables buques con gas licuado, dando lugar a una gigantesca corrupción.

Todo ello será escamoteado mañana por el oficialismo, cuando la trifecta gobernante se autocelebre y permita al cada vez más Aceitoso Massa coronarse como héroe nacional, aunque su corona sea de cartón pintado y el nuevo conejo falso huela tanto a podrido.

Que Dios ayuda a los malos …     01-07-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 896

“Los jueces de mármol nunca comprendieron que a veces la vida te obliga a matar”, Oscar Larroca

Sergio Massa logró, a fuerza de audacia propia y desesperación de sus socios, aterrados ante la alta probabilidad de atravesar un penoso desierto, imponer su precandidatura presidencial; al hacerlo demostró, aunque era innecesario, la impotencia actual de Cristina Fernández. La PresidenteVice se vengó –una diminuta venganza- recordándole, en la cara y en público, que su real heredero era Eduardo Wado de Pedro, que fue desechado por presión de gobernadores feudales, “barones” del Conurbano, gordos sindicalistas y algunas organizaciones sociales.

Debería llamar la atención que quienes fingen ser los representantes de los más damnificados por la inflación rampante, hoy apoyen sin cortapisas al responsable de ella. Pero, si observamos en detalle el estruendoso silencio con el que permitieron y acompañaron, sin realizar protesta alguna, el deterioro del salario docente (¡teléfono para Roberto Baradel!), la dramática pérdida de poder adquisitivo de las remuneraciones de los trabajadores registrados, la represión a los qom y tantas otras salvajadas (varios asesinatos, incluido el del Fiscal Alberto Nisman) que ha perpetrado el kirchnerismo en las últimas dos décadas, nada debería sorprendernos.

El Aceitoso no tendrá paz, sea que gane o pierda en las elecciones. Si triunfara, algo que todos los manuales políticos describen como imposible, heredaría la pesadísima realidad, esa que ha construido con su ignorancia y su incapacidad para controlar la inflación y su simétrico éxito en incrementar la pobreza, en producir una innegable recesión, en endeudar al Estado a tasas geométricas y en barrer bajo la alfombra los problemas derivados de la terrible carencia de divisas para hacer frente a las obligaciones de la deuda pública y la asumida con los importadores, que hoy se estiman en US$ 30.000 millones. Y deberá negociar los indispensables ajustes con un Congreso poblado de irracionales kirchneristas duros y de cambiemitas y libertarios, por muy sensatos que se vuelvan éstos algún día.

Para llegar con algún aliento a las PASO, a cuarenta y cuatro angustiosos días de distancia, está tratando de cerrar un inviable acuerdo con las grandes cadenas de supermercados que implique un congelamiento de precios hasta entonces, suponiendo que bastará luego para vencer en las elecciones nacionales el innegable apoyo del círculo rojo “experto en operar en mercados regulados”, la genial frase que acuñó Antonio Brufau, CEO por entonces de Repsol, para justificar la “venta” del 25% de YPF a la familia Eskenazy, que tantas veces he descripto aquí.

La esperanza empresarial se basa en los fuertes contactos y amistades que tiene el Aceitoso con personajes de la calaña de José Luis Manzano, Daniel Vila, Cristóbal López, Fabián de Souza y tantos otros próceres de la “patria contratista”. Pero cometería un grave error si diera por seguro que, como consecuencia de la adhesión de esos empresarios corruptos, sólo dispuestos a cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, llegarían los votos de los ciudadanos de a pie, ya que hoy pesan más en la gente las redes sociales que los medios de prensa tradicionales.

Quedan enormes interrogantes pendientes: el mismo que trajo hasta aquí la catástrofe económico-social que se abate sobre nosotros, ¿podrá ofrecer un mejor mañana al electorado?; si así fuera, ¿por qué no aplica su receta ahora mismo?; ¿hasta cuándo permanecerá en el timón del palacio de Hacienda?; ¿quién se sentará, si se va, en esa silla eléctrica?; y la más importante, ¿qué impacto tendrá su postulación en el staff del FMI, al cual ruega con desesperación para que le suministre fondos frescos?

Por lo demás, no es seguro que la devaluada emperatriz de Calafate prefiera el triunfo de alguien que, aunque corra con sus colores, no será nunca su títere y, por necesidad, la traicionará para fundar su propia dinastía, tal como hicieron Néstor Kirchner y ella misma con Carlos Menem y Eduardo Duhalde a partir de 2003. Y si perdiera, podría transferirle la responsabilidad primaria de la derrota.

Que hoy estemos hablando de la probabilidad, aunque sea remota, de que Massa se convierta en el próximo presidente habla muy mal de Juntos por el Cambio (JxC), la alianza que se suicida en cuotas en las sanguinarias peleas públicas de sus líderes, que prefieren luchar entre sí en el barro a ofrecer propuestas de gobierno, y hasta de La Libertad Avanza (LLA), cuyo mesiánico y unipersonal jefe perdió volumen electoral en cada oportunidad en que ha competido en elecciones provinciales.

Tal como escribió ayer Carlos Manfroni en La Nación (https://tinyurl.com/2p8zvzkb), todos los candidatos opositores, salvo Patricia Bullrich (JxC) y Victoria Villarruel (LLA), deben a la sociedad en su conjunto un claro posicionamiento respecto al lacerante tema de los presos políticos, esos ancianos que defendieron a la República de la criminal subversión terrorista de los 70’s. Y hacerlo se transformó en urgente, ya que resultará imposible seguir ignorando esa grave situación y, a la vez, ser obedecido para quien gobierne a partir de diciembre cuando deba ordenar reprimir la violencia y el salvajismo con que las necesarias reformas serán enfrentadas en la calle, tal como sucedió durante el ejercicio revolucionario que todos vimos en Jujuy en estos días.

El que avisa no es traidor      24-06-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 895

“¿Se puede gestionar esta nación carnívora y mafiosa sólo con diálogo, café y cortesía?”. Jorge Fernández Díaz

El kirchnerismo, resignado al pésimo resultado - ¿tercero cómodo? - que obtendrá en las próximas elecciones, algo que confirmó con la postulación de la fórmula indudablemente perdedora de Eduardo Wado de Pedro y Juan Manzur, y ante la eventualidad de no haber sido escuchado cuando sus voceros más agresivos –Pablo Moyano, Juan Grabois y Eduardo Valdéz, entre otros- verbalizaron sus amenazas contra una futura administración no peronista, ha iniciado una nueva gimnasia subversiva y revolucionaria. Mal que le pese a las almas buenas y sensibles, convencidas de la necesidad de dialogar con todos los sectores políticos, aún con aquéllos que sólo buscan destruir a la República desde adentro para conservar el poder, esta semana demostró que no sólo es imposible sino, además, inconducente. ¿Cómo se puede negociar y acordar con alguien que nos apunta con una pistola y está dispuesto a matarnos para lograr sus objetivos?

Gerardo Morales, Gobernador de Jujuy, no es un personaje que me caiga precisamente simpático. Sin embargo, le reconozco el coraje con que, ley en mano, puso fin al Estado paralelo y mafioso que Milagro Sala había instaurado allí, patrocinado con ilimitados fondos nacionales (utilizando el mismo método que usó con los “Sueños Compartidos” de Hebe Bonafini y Sergio Schocklender y con los emprendimientos de Jorge Coqui Capitanich y su socio, Emerenciano Sena) y que contó con el siempre irracional apoyo del trotskismo violento.

El candidato –Carlos Sadir- apoyado por el mandatario jujeño ganó el 4 de mayo las elecciones provinciales con el 49,52% de los votos, imponiéndose a los postulantes peronista (22,32%) e izquierdista (12,81%); o sea, la población apoyó la gestión actual a punto tal de permitirle más que duplicar a su más cercano contendiente. Sin embargo, Jujuy fue incendiada por quienes no toleran el juego democrático ni respetan la voluntad popular; una reforma constitucional, aprobada por todo el arco político en la Legislatura, les sirvió como excusa para pasar a la acción.

Sobre un reclamo docente por mejores salarios, manos negras soliviantaron a los pacíficos indígenas de la Puna para que tomaran rutas y resistieran, a como diera lugar, los intentos de liberar el tránsito internacional; en este caso, se usó la oposición a las explotaciones de litio. Pero como eso no bastó para generar un caos con gran repercusión en la prensa nacional, llegaron a la capital provincial ingentes contingentes de bárbaros y asesinos transportados y financiados en efectivo por el Gobierno nacional. Como era previsible, dispuso para ello de delincuentes liberados con la excusa del COVID, soldaditos del narcomenudeo, barrabravas, falsos mapuches, terroristas de Montoneros y ERP y miembros del Sendero Luminoso peruano, del PCC brasileño y del MAS boliviano de Evo Morales, y demás indeseables que han sido beneficiados por la asociación ilícita que todavía nos gobierna, socia del tráfico internacional de drogas.

Los hechos de Jujuy han servido a Unión por la Patria (UxP), la nueva marca del Frente de Locos, para quitar de la portada de los diarios y de los noticieros de TV el atroz crimen del Chaco, que enterró los delirios presidenciales de Capitanich, pero también a Juntos para el Cambio (JxC), que consiguió reunir a todos sus caciques en una foto de familia en apoyo a Gerardo Morales y dio así una prueba de unidad, tan reclamada después de tantos episodios de despiadada pelea interna. Mañana, en Córdoba, después de abortar la tentativa de incorporar a Juan Schiaretti a la alianza opositora, esa unidad será nuevamente puesta a prueba.

Sólo esta noche, a las 23:59, conoceremos las cartas definitivas que se jugarán en las PASO. Conociendo los prostibularios antecedentes de ambos, ¿resulta paranoide preguntarse si toda la dura pelea que se escenificó alrededor de la precandidatura de Scioli no será, realmente, una puesta en escena urdida y que el Pichichi, que tantas y tan graves humillaciones soportó en el pasado, sea el verdadero delfín de Cristina Fernández, que así intentaría, como lo hizo con Alberto Fernández en 2019, “venderle” a la sociedad un personaje de historieta, más dialoguista y contemporizador pero, en el fondo, un esbirro obediente?

Mientras tanto, ¿qué habrán prometido a Sergio Massa para que no abandone el tan escorado barco del Ministerio de Economía? No tiene, precisamente, un fácil futuro para su gestión, ya que la imposibilidad de hacer frente con fondos propios a las obligaciones con el FMI (US$ 2.700 millones este mismo mes) y la demora del organismo –por la férrea oposición de Alemania y Japón- en ceder a su pretensión de anticipar fondos de libre disponibilidad para intervenir en el mercado de cambios y así evitar una devaluación, ponen a la Argentina ante un escenario de default catastrófico. Todos los anuncios triunfalistas que ha efectuado el Aceitoso hasta ahora (el swap con China, los préstamos del nuevo banco de los BRICS, el apoyo financiero de Brasil, etc.) se han mostrado falsos, aunque le hayan permitido ganar tiempo. ¿Le alcanzará para llegar a las PASO sin un estallido?; aun así, ¿qué pasará entre agosto y noviembre?

Hoy, los “mercados” creen que, sin ser candidato, podrá dedicar todos sus esfuerzos a administrar bien la economía. Sin embargo, lo dudo toda vez que, como se vio antes de las elecciones provinciales sustanciadas hasta ahora, el Gobierno giró a los distritos donde gobierna el PJ ingentes fondos como ATN. ¿Qué le exigirá el kirchnerismo ahora, cuando se juega la vida?

Schiaretti pretende apropiarse de todo    21-06-2023 

por Alberto A. Anselmi

El curanderismo del Gobernador Schiaretti, nos da una muestra más de sus mentiras, como queriendo apropiarse de cualquier oportunidad. En este caso publicó con un coqueto libelo entre los suyos; el descubrimiento que hemos hecho nosotros de que El Cura Brochero celebraba misas y daba ejercicios espirituales que tanto beneficio brindaba a los presos de la cárcel San Martín de la ciudad de CÓRDOBA y que en su primer momento lo rechazaba, insistiendo en tirar abajo esa cárcel, realmente histórica y santa.

Pero lo que pasaba y, que él sabía muy bien que lo habíamos descubierto nosotros, en nuestra tarea de investigación con nuestro Periódico “La Voz de Mina Clavero” Director: Alberto Anselmi; la creadora de las “Cabalgatas Brocherianas”, la Asociación Cultural “La Vuelta del Guerrero” presidida por el extinto y benemérito, Dr. Oscar Raúl Sasso, lamentablemente fallecido. Sasso fue quien consiguió que Carina Edith Villafañe Batica, tomara la gran responsabilidad de investigar durante meses los Archivos en parque Sarmiento de Córdoba en Los Archivos Históricos de la Provincia de Córdoba. Carina estuvo trabajando arduamente durante meses buscando en los diarios de la época del Santo, hasta que ocurrió, fue un 13 de abril de 2016 a las 17 horas, después de tanto trabajo y dedicación.

Ella fue la real descubridora, quien estuvo “quemándose las pestañas” en los Archivos, hasta que después de tanto llegó el “Aleluya Eureka” (lo encontré) y La voz de Mina Clavero fue el primer medio que lo difundió, orgulloso de que Carina es y fue Corresponsal de nuestro Periódico. También hicimos con ella la difusión desde los estudios de canal 10 de Córdoba para todos los medios cordobeses de información, y a través de Internet para todo el mundo, y a los medios de Traslasierra. Quien les habla Alberto Anselmi es miembro integrante desde los principios de esta misión de la Asociación Cultural “La Vuelta del Guerrero”, participando y difundiendo el sacrificado trabajo de todas las Cabalgatas Brocherianas, que tuvo que hacer prohibir usar el término “Cabalgatas Brocherianas”, propiedad del Dr. Sasso y los miembros de “La Vuelta del Guerrero” (por lo que nadie lo puede utilizar, si no es autorizado por La Vuelta del Guerrero). Se le prohibió a la Iglesia Católica y al Gaucho usurpador de títulos Aprile (quien publicaba que tenía todos los derechos reservados).

Los únicos que tenemos los datos oficiales de “Los Caminos de Brochero” SOMOS NOSOTROS” QUE CON EL GRAN GUÍA (HOY DESAPARECIDO) el Gran altruista dispuesto a dar su vida por defender los hechos reales de nuestro Santo, Oscar Raúl Sasso, quien puso su vida en riesgo y su salud que lo llevó a la muerte. También tuvimos en los principios la gran colaboración del entonces Gobernador Dr. Ramón B. Mestre, fallecido también.

La infamia de Schiaretti no tiene límites, sólo piensa en negociar para beneficio propio, procesado por coimas con Odebrech de Brasil y por coimas con la empresa que tiene a su cargo el acueducto “Dique los Molinos” – Córdoba, en Argentina. Este último párrafo es sólo para demostrar su imagen ante el mundo.

Ahora nuestra sospecha de que quiera hacer otro negociado con lo que no participó, con la vida de nuestro Santo José Gabriel Brochero. Cuando nosotros descubrimos que Brochero celebraba Misas para los presos en la Cárcel San Martín de la ciudad de Córdoba, brindando también Ejercicios Espirituales y que nosotros publicamos con todos los detalles en nuestra ediciones de 2016 y que en ese momento le pedimos al Gobernador Schiaretti, NO tire abajo esa cárcel, porque insistía en llevar adelante obras en el lugar, quizás por otro negociado y que tuvimos que denunciar a cuanto organismo fuera necesario y más aun teniendo en cuenta que esa cárcel se había convertido en un lugar SAGRADO, por toda la Magnífica y Altruista labor desarrollada por nuestro querido Santo.

Y así conseguimos se suspendieran las obras que estaba desarrollando en el lugar. Ahora aparece publicando un libelo con tapa dura, detallando el descubrimiento de estos hechos, firmando por su Presidenta de la Agencia Córdoba Cultura, la primera nota de presentación y Schiaretti, también participó el Vicegobernador de Córdoba, pero en ningún lugar manifiestan quién o quiénes fueron los descubridores de semejante noticia. Schiaretti me conoce profundamente y me quiere tanto que cuando viene a Mina Clavero me pone guardaespaldas para no permitirme le haga preguntas en las entrevistas. También conoce al Dr. Oscar Raúl Sasso, quien fue el iniciador de las Cabalgatas Brocherianas, sin fines de lucro y con el único y gran objetivo, de redescubrir y realizar el relevamiento de los caminos que recorría Brochero, como así también, de los lugares y acciones realizadas por el hoy San Brochero, con absoluta seriedad y compromiso, utilizando la Cátedra de Geodesia de la Universidad de Córdoba para ese relevamiento y las Cabalgatas Brocherianas no fueron para ver qué sentía nuestro Santo cuando pasaba por allí (como decía Aprile cuando le preguntaban y decía que él había creado las Cabalgatas) sino que nuestros gauchos y devotos de Brochero iban a trabajar, con pala, pico y pisón, redescubriendo esos senderos de herraduras que hacían para poder transitar mejor y servir a los carros y cabalgantes y algunos pequeños autos que se atrevían a recorrer, por esos caminos de herradura, que tampoco pasaban por el hoy bautizado falsamente como el Camino del Peregrino que transitaba Brochero. Una total mentira que sólo sirve para confundir a los fieles.

Marca devaluada      17-06-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 894

“Soy un mentiroso muy sincero”. Federico Fellini

El circo de tres pistas en que se ha convertido la política nacional no deja de producir espectáculos que, a fuer de ser sinceros, todos los días nos permiten recuperar la capacidad de asombro, esa característica fundamental de la niñez.

Si no fuera por lo trágico, el nombre elegido por la emperatriz del Calafate para cambiar la denominación de su frente electoral movería a risa: sólo una caradura tan grande como ella, condenada por haber ejecutado el proceso de corrupción más prolongado y voluminoso de la historia argentina, podría ahora llamar a su banda de delincuentes “Unión por la Patria” (UxP). Si algo faltaba para comprobar cuán devaluado está el poder de Cristina Fernández fue, precisamente, esta inútil pretensión de diferenciarse del fracasado Gobierno, entronizado por ella misma con un sabatino tuit con la marca “Frente para Todos”, a pocos días de inscribir las alianzas.

Esa pérdida de valor no es nueva, ya que fue expuesta por todos los gobernadores al separar sus elecciones provinciales de la nacional, ante la certeza de que una monumental debacle es el único destino posible para un oficialismo que ha cometido tantos desaguisados en materias tales como pobreza e indigencia, inflación, endeudamiento, recesión, cepos para todos (excepto, como siempre, para los “expertos en mercados regulados”, que crecen como hongos ante cada prohibición), inseguridad ciudadana, narcotráfico, educación, salud, etc.. Por si fuera poco, un cuatro de copas como Alberto Fernández la desafió abiertamente al presentar un candidato –Daniel Scioli, insistente titular del sector Fe y Esperanza del peronismo- para frenar un dedazo de su PresidenteVice en las PASO.

Si la presencia de Pichichi en las primarias continúa vigente el próximo sábado a medianoche, cuando se deberán inscribir las candidaturas, deberíamos alquiler balcones para contemplar qué hace, finalmente, Sergio Massa y qué consecuencias se derivan de su accionar. Hasta entonces, el Aceitoso seguirá pretendiendo ser el candidato de unidad de la asociación ilícita y, públicamente, ha amenazado con renunciar a su cargo de Ministro de Economía si esa condición no le fuera concedida; conociendo al personaje, su vocación por llegar al sillón de Rivadavia y su falta de principios, dudo que lo haga, sobre todo si lo compensan con algún cargo muy relevante para su mujer y socia, Malena Galmarini.

A contramano de la corriente con la que sueña para que lo deposite en la Casa Rosada, producto de la desesperación de Cristina Fernández ante la probabilidad que su facción no ingrese al ballotage, Massa sufre por la falta de resultados de su gestión. Más allá de los reiterados y rimbombantes anuncios triunfalistas, no los ha obtenido del FMI, que demora en las respuestas que necesita con urgencia, ni en Brasil y China, donde no ha obtenido logros significativos. Pero, muy especialmente, sabe de la desconfianza y la urticaria que provoca su figura en la jefa de la asociación ilícita, que lo considera, justificadamente, capaz de cualquier traición.

Aún se barajan en la nueva UxP otros nombres de ilustres desconocidos o reputados ladrones, como los de Eduardo Wado de Pedro, Axel Kiciloff, Juan Grabois, Agustín Rossi, el trabajador Máximo Kirchner y hasta el trío mafioso formado por Guillermo Moreno, Luis D’Elia y Alberto Samid, pero ninguno de ellos ofrece garantías de éxito a la banda.

Juntos por el Cambio (JxC) ha conseguido conservar todos los pies dentro del plato de la unidad y la sangre no llegará al río, lo cual es un gran logro. Hoy las fundaciones que representan a los cuatro partidos que integran esa alianza (Pro, Unión Cívica Radical, Coalición Cívica y Peronismo Republicano), a los que se han sumado las formaciones que responden a José Luis Espert y Margarita Stolbizer, han podido, no sin grandes esfuerzos, ponerse de acuerdo en el programa de gobierno que aplicará la coalición si llega al poder; sólo les resta, y no es poco, discutir el ritmo que imprimirán para llevar adelante las esenciales reformas que el país requiere.

La tercera pista del circo la ocupa, por mérito propio, Javier Milei, que viene de soportar penosas derrotas en las elecciones provinciales sustanciadas hasta ahora y una grave y muy crítica diáspora de quienes se agrupaban localmente bajo sus banderas. Insisto en que, si este líder de un movimiento amorfo y básicamente unipersonal entrara al ballotage, muy probablemente se convertirá en el próximo Presidente, ya que votarán por él quienes resulten terceros, que lo elegirán como el mal menor.

Pero, sin duda, tendrá enormes problemas de gobernabilidad; no tanto porque carece de los cuadros necesarios para ocupar los cargos más relevantes de la administración pública, ya que siempre habrá voluntarios para correr en ayuda del vencedor, sino principalmente porque, al no haber obtenido suficientes votos en los comicios provinciales, no contará con un bloque de diputados –y qué decir de senadores- capaz de sostener sus proyectos de ley en el Congreso y gravitar en ese plano. Entonces, necesitará de una enorme cintura política, que no parece ser una virtud que lo acompañe, para obtener los respaldos extra-partidarios necesarios para aprobar las reformas que propone.

Vengo de pasar unos días en la República Dominicana, donde vive un hijo mío hace diecisiete años y donde tengo un nieto. El país, que visito con gran frecuencia, es muy pequeño en comparación con la Argentina y con pocos recursos naturales, aunque crece a pasos agigantados. Se destaca, sin embargo, en algunos planos fundamentales: hay estabilidad económica y no hay inflación; y si bien hay pobreza, se trata de una pobreza digna, y no hay miseria, puesto que la comida está al alcance de la mano, como sucede en casi todos los países cálidos. Sobre todo, no se vive en medio de un clima de violencia social e individual como sucede aquí; nunca he visto, por ejemplo, que se produzcan enfrentamientos en la calle por meros incidentes de tránsito, pese a lo enloquecido del tráfico. Así, Ezeiza puede ser visto, así como la puerta de retorno al infierno, más que la única salida.

Locos bajitos     10-06-2023

Por Enrique Guillermo Avogadro

Nota N° 893

“El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición”. Proverbio español

Si hubiéramos creído en las afirmaciones triunfalistas del Aceitoso y Kirchnerito, el dúo tan dinámico que se fue a China, los problemas del Banco Central y, consecuentemente, del Gobierno ya estarían solucionados. Sin embargo, nada fue cierto, mal que le pese al equipo de Massa y, en cambio, es muy probable que los costos que los argentinos deberemos afrontar para responder a las exigencias de Xi Jinping sean extremadamente gravosos.

El nivel de las reservas, que ya estaban en rojo furioso antes del viaje misional de estos aspirantes a Súper Agente 86, zapatófono incluido, seguirá cayendo en picada e impulsando la fuerte recesión que ya se percibe en las góndolas y en la restricción a las importaciones de insumos tan básicos como medicamentos. En China se les explicó claramente a nuestros enviados que deberán esperar para recibir fondos frescos reales, más allá de una pequeña ampliación del swap para importar desde China, y las negociaciones con el FMI se han demorado, a punto tal que el Ministro de Economía, con la lapicera enarbolada para firmar el adelanto de anticipos por el que ruega, ha debido postergar su periplo a Washington hasta un momento más propicio.